La misericordia de Dios
“¡Señor! ¡Señor! fuerte, misericordioso y piadoso” (Éx 34:6)
La palabra española “misericordia” traduce varias palabras hebreas y griegas. Este capítulo parte de esa pluralidad y la ordena alrededor de Éxodo 34:6–7, el texto en que Dios, después de que Israel cambió su gloria por la imagen de un becerro, proclama su Nombre ante Moisés. Sitúa primero la revelación dentro de la historia de la gloria cambiada (Babel, la idolatría, el llamado de Abram); recorre luego el espectro completo de términos (ocho raíces hebreas, dos arameas y cuatro familias griegas) y se detiene en cuatro palabras: janán (gracia libre), jésed (amor leal del pacto), rajamím (compasión desde las entrañas) y jamal (clemencia que perdona la vida). Sobre esa base define la misericordia como la perfección eterna por la cual Dios se inclina hacia el miserable y el culpable para aliviarlo, perdonarlo y levantarlo sin dejar de ser justo, y la distingue de la gracia. Expone después la teología del atributo (una misericordia “para siempre”, libre en su ejercicio y que no admite presunción) y recoge la lectura judía de las “trece medidas” en el Talmud, Rashi, el Targum y la liturgia. Muestra cómo Pablo cita Éx 33:19 en Romanos 9, llama a Dios “Padre de misericordias” y ve la gloria de Dios en el rostro de Cristo. Termina con la misericordia como atributo comunicable.
Palabras clave: misericordia, jésed, rajamím, Éxodo 34, trece medidas, éleos, Pablo.
Nota sobre el texto
Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1960. Donde esta escribe “Jehová”, aquí se escribe Señor, que traduce el tetragrama יהוה, leído en la tradición judía como Adonay. El hebreo sigue la BHS; el griego, NA28 y la Septuaginta de Rahlfs-Hanhart. Las fuentes judías (Talmud, Rashi, Targum Ónkelos, Tosafot) se citan desde Sefaria y se marcan como precisión. Cuando la numeración hebrea difiere de la española, se da entre corchetes.
Una palabra para muchas
En español, “tiempo” sirve lo mismo para preguntar por el clima (“¿qué tiempo hace hoy?”) que por la duración (“¿cuánto tiempo falta?”): una sola palabra reúne conceptos distintos y el contexto decide cuál. Con la Escritura ocurre lo inverso. Varias palabras hebreas y griegas, cada una con su imagen propia, terminaron vertidas en una sola palabra española, y “misericordia” es el caso más claro.
Según el material de estudio de esta serie, “misericordia” aparece más de 290 veces y traduce seis palabras del original. Un conteo en la RVR1960, hecho sin los títulos de sección que agregan los editores, arroja 403 apariciones de “misericordia” o “misericordias” en 385 versículos (331 en el Antiguo Testamento y 72 en el Nuevo); si se suman “misericordioso”, “misericordiosa” y las demás formas, la cifra sube a 432 apariciones en 403 versículos. Detrás de esa única palabra española hay ocho raíces hebreas, dos términos arameos y cuatro familias de palabras griegas. La tabla resume el espectro; la sección 4.1 lo desarrolla.
| Raíz o familia | Sentido base | Versículos |
|---|---|---|
| חסד: jésed, jasid | amor leal del pacto | \(\approx\) 220 |
| רחם: rajamím, rajam, rajum | entrañas, compasión | \(\approx\) 77 |
| חנן: janán, jannun, jen, tejinná | gracia; gracia suplicada | \(\approx\) 63 |
| חוס: jus | tener lástima | \(\approx\) 11 |
| חמל: jamal, jemlá | perdonar la vida | 10 |
| נחם: nijam | conmoverse | 1 |
| טוֹב־עַיִן: tov ayin | “bueno de ojo” | 1 |
| Arameo: rajamín; mijan (de janán) | compasión; gracia | 1; 1 |
| ἔλεος, ἐλεέω, ἐλεήμων y sus negativos | compasión activa | 58 |
| σπλάγχνα, σπλαγχνίζομαι y compuestos | entrañas | 11 |
| οἰκτιρμός, οἰκτίρμων | compasión | 6 |
| ὅσιος (Hch 13:34) | lealtad (= jésed) | 1 |
Tabla 1. El espectro de “misericordia” en la RVR1960. Nota. Conteo propio por versículo con la RVR1960, la BHS y NA27 con números Strong; un versículo puede contener dos raíces.
Precisión
El conteo es propio y aproximado: depende de la versión, de la edición del texto original y de cómo se agrupen las formas, de modo que conviene verificarlo en una concordancia (e-Sword). Las “seis palabras” del material de estudio corresponden al núcleo: cuatro hebreas (jésed, janán, rajam, jamal) y dos griegas (éleos, oiktirmós). El resto del espectro lo forman términos menos frecuentes, pero cada uno aporta un matiz propio.
Contexto: la gloria cambiada
Babel, la “puerta de dios”
La revelación de la misericordia en el Sinaí tiene detrás una historia larga: la del hombre que busca su propia gloria. Esa historia empieza en Babel, donde los hombres se dicen unos a otros: “edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre” (Gn 11:4).
עַל־כֵּן קָרָא שְׁמָהּ בָּבֶל כִּי־שָׁם בָּלַל יְהוָה שְׂפַת כָּל־הָאָרֶץ
Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Señor el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
(Gn 11:9)
Filología: Gn 11:9
| בָּבֶל Bavel | — | En acadio, Bāb-ilim: bāb, “puerta”, e ilim, “de dios”. Para los babilonios, su ciudad era el punto de contacto entre el cielo y la tierra, el centro del cosmos. |
| בָּלַל balal | בלל | “confundir, mezclar, revolver”. Moisés hace un juego de palabras: la “puerta de dios” es en realidad “confusión”. |
Precisión
La etimología acadia y el juego de palabras con balal siguen a Wenham (1987) y a Koehler y Baumgartner (2001). El juego no pretende ser etimología científica; es el comentario teológico del narrador sobre la pretensión de Babilonia.
Cambiaron la gloria
Pablo reconoce ese mismo movimiento en toda la humanidad:
Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
(Ro 1:22–23)
Su lenguaje procede del Salmo que recuerda el pecado de Israel en el Sinaí:
יַעֲשׂוּ־עֵגֶל בְּחֹרֵב וַיִּשְׁתַּחֲווּ לְמַסֵּכָה
וַיָּמִירוּ אֶת־כְּבוֹדָם בְּתַבְנִית שׁוֹר אֹכֵל עֵשֶׂב
Hicieron becerro en Horeb, Se postraron ante una imagen de fundición. Así cambiaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.
(Sal 106:19–20)
Filología: Sal 106:20 y Ro 1:23
| וַיָּמִירוּ vayyamiru | מור | “y cambiaron, trocaron”: cambiar una cosa por otra de menor valor. |
| כְּבוֹדָם kevodam | כבד | “su gloria”: el Dios que era la gloria de Israel. Kavod es literalmente “peso”. |
| ἤλλαξαν éllaxan | ἀλλάσσω | “cambiaron” (Ro 1:23). La LXX del Salmo usa el mismo verbo: ἠλλάξαντο τὴν δόξαν αὐτῶν (Sal 105:20 LXX). |
Precisión
Los comentaristas reconocen el eco de Sal 106:20 en Ro 1:23 (Moo, 1996). Para Pablo, lo que Israel hizo ante el becerro retrata lo que hace la humanidad entera.
Abram: elegir la gloria del Dios verdadero
La historia bíblica traza así un arco: de la gloria del Eterno a la gloria de los dioses paganos, y de ahí de vuelta a la gloria del Eterno. El punto de giro es Abram. “Desde Abram hacia adelante se comienza a llamar a los hombres a elegir la gloria del Dios verdadero.” Con él se dan los primeros pasos para formar un pueblo libre de pensamientos errados, un pueblo que tomaría conceptos de los pueblos antiguos para corregir su error y su significado.
Figura 1. De la gloria del Eterno a la gloria del Eterno. Nota. Elaboración propia a partir del material de estudio de la serie.
וְאֶעֶשְׂךָ לְגוֹי גָּדוֹל וַאֲבָרֶכְךָ וַאֲגַדְּלָה שְׁמֶךָ וֶהְיֵה בְּרָכָה
Pero Señor había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
(Gn 12:1–2)
En Babel el hombre quería “hacerse un nombre” (שֵׁם, Gn 11:4); a Abram, en cambio, Dios le promete: “engrandeceré tu nombre” (וַאֲגַדְּלָה שְׁמֶךָ). El nombre que el hombre no pudo fabricarse lo da Dios. Y cuando Abram llega a Canaán, el narrador anota con cuidado dónde se detuvo:
Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y apareció Señor a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Señor, quien le había aparecido.
(Gn 12:6–7)
En medio del culto cananeo, Abram levanta un altar al Señor: es su primer “no” a los dioses de la tierra. Siglos después, en ese mismo lugar, Israel dirá “sí” a un dios cananeo (sección 11.4).
Precisión
El contraste “Babel busca un nombre / Abram lo recibe” es común entre los comentaristas (Wenham, 1987). La lectura de Gn 12:6–7 como rechazo del culto cananeo de Siquem es propia de esta serie.
Texto ancla: Éxodo 34:6–7
Después del becerro
La revelación más completa del carácter de Dios en el Antiguo Testamento llega en el peor momento de Israel. Recién salidos de Egipto y ya dentro del pacto, fabrican un becerro de oro y proclaman: “Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto” (Éx 32:4). Moisés rompe las tablas (32:19) e intercede: “que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito” (32:32). Y a continuación pide algo inaudito:
הַרְאֵנִי נָא אֶת־כְּבֹדֶךָ
וְחַנֹּתִי אֶת־אֲשֶׁר אָחֹן וְרִחַמְתִּי אֶת־אֲשֶׁר אֲרַחֵם
El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Señor delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.
(Éx 33:18–19)
Filología: Éx 33:18–19
| כָּבוֹד kavod | כבד | “gloria”, literalmente “peso”: Moisés pide ver el peso, la realidad de Dios. |
| טוּב tuv | טוב | “bien, bondad”: Dios responde al pedido de gloria con “todo mi bien”. |
| וְחַנֹּתִי vejannotí | חנן | “tendré gracia” de quien tendré gracia (RVR1960: “tendré misericordia”). |
| וְרִחַמְתִּי verijamtí | רחם | “me compadeceré” de quien me compadeceré (RVR1960: “seré clemente”). |
Precisión
La RVR1960 invierte los términos: traduce janán por “misericordia” y rajam por “clemente”. La construcción “tendré gracia de quien tendré gracia” (idem per idem) es la misma de “Yo soy el que soy” (Éx 3:14), y en ambos casos afirma la libertad soberana de Dios.
El Nombre proclamado
Moisés sube de nuevo al Sinaí con dos tablas nuevas (Éx 34:4). Dios desciende en la nube y pasa delante de él:
וַיַּעֲבֹר יְהוָה עַל־פָּנָיו וַיִּקְרָא יְהוָה יְהוָה אֵל רַחוּם וְחַנּוּן
אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב־חֶסֶד וֶאֱמֶת נֹצֵר חֶסֶד לָאֲלָפִים
נֹשֵׂא עָוֹן וָפֶשַׁע וְחַטָּאָה וְנַקֵּה לֹא יְנַקֶּה
Y pasando Señor por delante de él, proclamó: ¡Señor! ¡Señor! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
(Éx 34:6–7)
Filología: Éx 34:6–7
| אֵל El | — | “Dios” (RVR1960: “fuerte”). |
| רַחוּם rajum | רחם | “compasivo”, de réjem, el vientre materno: la ternura de una madre por su hijo. |
| חַנּוּן jannun | חנן | “clemente, lleno de gracia”: el que se inclina con favor hacia quien no lo merece. |
| אֶרֶךְ אַפַּיִם érej appáyim | ארך, אנף | “largo de narices”: lento para que la ira se encienda. |
| רַב־חֶסֶד וֶאֱמֶת rav jésed ve’emet | חסד, אמן | “abundante en amor leal y en verdad”: los dos pilares del pacto. |
| נֹצֵר חֶסֶד לָאֲלָפִים notser jésed la’alafim | נצר | “que guarda (vigila, custodia) el amor leal para millares”. |
| נֹשֵׂא עָוֹן nosé avón | נשׂא | “que levanta, carga la iniquidad”: perdonar es cargar con la culpa del otro. |
| וְנַקֵּה לֹא יְנַקֶּה venaqqé lo yenaqqé | נקה | “y absolver, no absuelve”: el infinitivo absoluto refuerza la negación (RVR1960: “de ningún modo tendrá por inocente”). |
El Nombre se despliega en tres partes. La primera dice lo que Dios es: compasivo, clemente, lento para la ira, abundante en jésed y verdad (v. 6). La segunda, lo que hace: guarda el jésed a millares y carga la iniquidad, la rebelión y el pecado (v. 7a). La tercera, lo que no hace: no absuelve al culpable impenitente (v. 7b). Las proporciones hablan por sí solas, pues el jésed alcanza a “millares” (de generaciones, como entiende Dt 7:9) mientras la visitación llega hasta la tercera y la cuarta. La misericordia es más grande que el juicio, pero no lo anula.
Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.
(Éx 34:8)
Moisés había pedido ver la gloria (33:18), y Dios le mostró su carácter. En esa respuesta está la tesis de esta obra: la gloria de Dios es la comunión de sus atributos, y en el Sinaí esa comunión se anuncia con la misericordia en primer lugar.
La fórmula que recorre la Biblia
Israel no inventó en cada época un concepto nuevo de Dios; repitió el Nombre que Dios proclamó en el Sinaí. La fórmula de Éx 34:6 reaparece en la oración, en la alabanza y en la profecía.
| Texto | RVR1960 | Uso |
|---|---|---|
| Nm 14:18–19 | “Señor, tardo para la ira y grande en misericordia… Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia” | Moisés intercede |
| Sal 86:15 | “Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad” | oración personal |
| Sal 103:8 | “Misericordioso y clemente es Señor; lento para la ira, y grande en misericordia” | alabanza |
| Sal 145:8 | “Clemente y misericordioso es Señor, lento para la ira, y grande en misericordia” | alabanza (acróstico) |
| Jl 2:13 | “porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia” | llamado al arrepentimiento |
| Jon 4:2 | “sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia” | queja del profeta |
| Nah 1:3 | “Señor es tardo para la ira… y no tendrá por inocente al culpable” | juicio de Nínive |
Tabla 2. Ecos de Éx 34:6–7 en el Antiguo Testamento.
La palabra: cuatro columnas
La Escritura dice la misericordia con muchas palabras, pero cuatro de ellas, las del material de estudio, sostienen el techo. Ninguna basta por sí sola; juntas muestran cómo Dios se acerca al que no merece (janán), al que pertenece a su pacto (jésed), al que sufre (rajamím) y al que debería morir (jamal).
El espectro completo
Antes de las cuatro columnas conviene mirar el conjunto. Las tablas siguientes reúnen todos los términos del texto original que la RVR1960 traduce con “misericordia”, “misericordias”, “misericordioso” o “tener misericordia”.
| Raíz | Términos | Imagen y sentido | Textos |
|---|---|---|---|
| חסד | חֶסֶד jésed; חָסִיד jasid “misericordioso”; הִתְחַסֵּד hitjassed “mostrarse misericordioso” | lealtad del pacto; el jasid es el que vive en jésed | Éx 34:6; Sal 136; 2 S 22:26; Jer 3:12; Mi 7:2 |
| רחם | רַחֲמִים rajamím; רָחַם rajam; רַחוּם rajum | el vientre (réjem): ternura de entrañas | Sal 103:13; Jer 31:20; Os 2:23 |
| חנן | חָנַן janán; חַנּוּן jannun; חֵן jen; תְּחִנָּה tejinná; תַּחֲנוּנִים tajanunim | inclinarse con favor; la gracia que se suplica | Sal 86:3; Pr 14:21; Jos 11:20; Esd 9:8; Jer 31:9 |
| חמל | חָמַל jamal; חֶמְלָה jemlá | perdonar la vida, no destruir | Gn 19:16; Mal 3:17; Ez 5:11 |
| חוס | חוּס jus | el ojo que “tiene lástima” | Sal 72:13; Jon 4:11; Ez 5:11 |
| נחם | נִחַם nijam (nifal) | conmoverse hasta cambiar el curso | Jue 2:18 |
| טוב | טוֹב־עַיִן tov ayin | “bueno de ojo”: el generoso | Pr 22:9 |
| Arameo | רַחֲמִין rajamín; מִחַן mijan (de חֲנַן) | compasión; hacer gracia al oprimido | Dn 2:18; 4:27 |
Tabla 3. Términos hebreos y arameos traducidos “misericordia” en la RVR1960. Nota. Sentidos según Strong y Koehler y Baumgartner (2001).
| Término | Sentido | Vv. | Textos |
|---|---|---|---|
| ἔλεος, ἐλεέω | misericordia; tener misericordia (en la LXX traduce jésed) | 26; 28 | Mt 9:13; Ro 9:15; Ef 2:4 |
| ἐλεήμων | misericordioso | 2 | Mt 5:7; He 2:17 |
| ἀνέλεος, ἀνελεήμων | sin misericordia | 1; 1 | Stg 2:13; Ro 1:31 |
| οἰκτιρμός, οἰκτίρμων | compasión; compasivo (LXX: rajamím, rajum) | 4; 2 | Ro 12:1; 2 Co 1:3; Lc 6:36 |
| σπλαγχνίζομαι | conmoverse en las entrañas | 5 | Mt 18:27; Lc 10:33; 15:20 |
| σπλάγχνα | “entrañas”: “entrañable misericordia” | 3 | Lc 1:78; Flp 2:1; Col 3:12 |
| εὔσπλαγχνος | “de buenas entrañas” | 2 | Ef 4:32; 1 P 3:8 |
| πολύσπλαγχνος | “de muchas entrañas” | 1 | Stg 5:11 |
| ὅσιος | τὰ ὅσια Δαυίδ: las lealtades prometidas a David | 1 | Hch 13:34 (= Is 55:3, jasdé David) |
Tabla 4. Términos griegos traducidos “misericordia” en la RVR1960. Nota. Versículos según NA27 con números Strong; sentidos según BDAG.
Precisión
El Nuevo Testamento presenta dos casos especiales. En Mt 21:41, “sin misericordia” traduce el adverbio κακῶς (“malamente”), en una traducción libre; en Tit 1:4, “misericordia” (ἔλεος) figura en el Texto Recibido que sigue la RVR1960, pero no en NA28. En hebreo, nijam suele traducirse “arrepentirse” (dicho de Dios: cambiar el curso anunciado), y solo en Jue 2:18 la RVR1960 lo vierte “era movido a misericordia”.
Las palabras menores
Cada término menor añade su matiz. El jasid es el hombre en quien el jésed se volvió carácter, y por eso su ausencia se lamenta como una pérdida: “Faltó el misericordioso de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres” (Mi 7:2). Dios se aplica el mismo título: “misericordioso (חָסִיד) soy yo, dice Señor, no guardaré para siempre el enojo” (Jer 3:12). Y el salmo enseña que Dios responde en la misma moneda: “Con el misericordioso te mostrarás misericordioso” (עִם־חָסִיד תִּתְחַסָּד, 2 S 22:26; Sal 18:25).
Tejinná y tajanunim, ambos de la raíz janán, nombran la gracia vista desde quien la pide. Esdras confiesa: “por un breve momento ha habido misericordia (תְחִנָּה) de parte de Señor nuestro Dios, para hacer que nos quedase un remanente libre” (Esd 9:8). Jeremías anuncia el regreso de Efraín con la misma palabra: “Irán con lloro, mas con misericordia (וּבְתַחֲנוּנִים,”con súplicas”) los haré volver” (Jer 31:9).
Jus es el ojo que se apiada: “Tendrá misericordia (יָחֹס) del pobre y del menesteroso” (Sal 72:13). En el juicio se afirma lo contrario, “mi ojo no perdonará (תָחוֹס), ni tampoco tendré yo misericordia (אֶחְמוֹל)” (Ez 5:11), y allí jus y jamal aparecen juntos. Nijam muestra a Dios conmovido por el dolor de su pueblo: “Señor era movido a misericordia (יִנָּחֵם) por sus gemidos” (Jue 2:18). Y tov ayin, “bueno de ojo”, llama misericordioso al generoso: “El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente” (Pr 22:9).
En arameo, Daniel y sus compañeros piden “misericordias” (רַחֲמִין) al Dios del cielo (Dn 2:18), y Daniel aconseja a Nabucodonosor redimir sus iniquidades “haciendo misericordias para con los oprimidos” (בְּמִחַן עֲנָיִן, Dn 4:27).
En griego, la familia de σπλάγχνα (“entrañas”) recoge la imagen de rajamím. Zacarías canta “la entrañable misericordia de nuestro Dios” (διὰ σπλάγχνα ἐλέους θεοῦ ἡμῶν, Lc 1:78); Pablo pide vestirse “de entrañable misericordia” (σπλάγχνα οἰκτιρμοῦ, Col 3:12) y ser “misericordiosos” (εὔσπλαγχνοι, “de buenas entrañas”, Ef 4:32); Santiago confiesa que “el Señor es muy misericordioso (πολύσπλαγχνος) y compasivo” (Stg 5:11), en un eco de Éx 34:6. Hebreos llama a Cristo “misericordioso y fiel sumo sacerdote” (ἐλεήμων καὶ πιστός, He 2:17), con lo cual el par jésed ve’emet se vuelve persona. Y en Antioquía de Pisidia, Pablo anuncia la resurrección con Is 55:3, “Os daré las misericordias fieles de David” (τὰ ὅσια Δαυὶδ τὰ πιστά, Hch 13:34), donde la LXX traduce חַסְדֵי דָוִד הַנֶּאֱמָנִים. El jésed prometido a David se cumple en el Resucitado.
Precisión
Colosenses y Efesios son de autoría paulina discutida; Hebreos no es de Pablo; Hch 13:34 recoge un discurso de Pablo según Lucas.
De todo ese espectro, cuatro palabras son las columnas que sostienen el techo.
Janán: gracia, favor inmerecido
יָאֵר יְהוָה פָּנָיו אֵלֶיךָ וִיחֻנֶּךָּ
Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.
(Nm 6:25)
חָנֵּנִי אֲדֹנָי כִּי אֵלֶיךָ אֶקְרָא כָּל־הַיּוֹם
Ten misericordia de mí, oh Señor; Porque a ti clamo todo el día.
(Sal 86:3)
Filología: Nm 6:25 y Sal 86:3
| וִיחֻנֶּךָּ viyjunnekka | חנן | “y te otorgue gracia”. Janán (Strong H2603) es “inclinarse en bondad hacia un inferior”. |
| חָנֵּנִי jonnení | חנן | “ten gracia de mí”: imperativo del que no tiene derechos que reclamar. |
| חֵן, תְּחִנָּה jen, tejinná | חנן | “gracia” y “súplica”. La forma reflexiva del verbo (hitjanén) significa implorar: pedir gracia. |
En la bendición sacerdotal, la gracia va unida al rostro de Dios que resplandece; en el Salmo, quien no tiene méritos clama “todo el día”. Y en Éx 33:19 Dios declara que esa gracia es libre: “tendré gracia de quien tendré gracia”.
Esa libertad encuentra un eco en el Nuevo Testamento. Cuando Pedro, recién restaurado, pregunta por el destino de Juan, Jesús le responde:
Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.
(Jn 21:21–22)
Precisión
La conexión entre Éx 33:19 y Jn 21:22 es del autor de la serie y constituye una lectura propia: la gracia de Dios no se administra con criterio humano; a cada uno le toca recibirla y seguir.
La parábola del siervo que no perdonó muestra la gracia en su forma más pura:
Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
(Mt 18:26–27)
Diez mil talentos (Mt 18:24) era una deuda imposible de pagar. El siervo implora un plazo, y el rey no se lo concede: le perdona todo. El verbo que describe al rey es σπλαγχνισθείς, “conmovido en las entrañas”.
Rajamím: compasión desde las entrañas
כְּרַחֵם אָב עַל־בָּנִים רִחַם יְהוָה עַל־יְרֵאָיו
Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Señor de los que le temen.
(Sal 103:13)
Filología: Sal 103:13
| רֶחֶם réjem | רחם | “vientre, matriz” (H7358). |
| רַחֲמִים rajamím | רחם | plural de réjem: “entrañas” y, por extensión, “compasión” (H7356). Es el amor que se siente en el cuerpo, como el de la madre de 1 R 3:26, a quien “sus entrañas se le conmovieron por su hijo”. |
| כְּרַחֵם… רִחַם kerajem… rijam | רחם | “como se compadece… se compadece”: el paralelismo compara la compasión del padre con la de Dios. |
El Salmo aplica a un padre una imagen nacida del vientre materno, de modo que la ternura de Dios reúne la de la madre y la del padre. Jeremías lleva la imagen más lejos:
הֲבֵן יַקִּיר לִי אֶפְרַיִם אִם יֶלֶד שַׁעֲשֻׁעִים
עַל־כֵּן הָמוּ מֵעַי לוֹ רַחֵם אֲרַחֲמֶנּוּ נְאֻם־יְהוָה
Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Señor mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Señor.
(Jer 31:18–20)
Filología: Jer 31:20
| הָמוּ מֵעַי hamú me’ay | המה | “mis entrañas se agitaron”: el verbo describe el bramido del mar y el ruido de una multitud. |
| רַחֵם אֲרַחֲמֶנּוּ rajem arajamennu | רחם | “compadecer, me compadeceré de él”: el infinitivo absoluto intensifica (RVR1960: “ciertamente”). |
Efraín, el reino del norte, había sido castigado “como novillo indómito”; la palabra es עֵגֶל (éguel), la misma del becerro de Éx 32. El hijo vuelve avergonzado y el Padre confiesa que sus entrañas se agitan por él. Jesús contó esa misma escena:
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
(Lc 15:20)
El verbo ἐσπλαγχνίσθη (esplanjnísthē) deriva de σπλάγχνα, “entrañas”, y es el equivalente griego de rajamím: el padre de la parábola actúa como el Dios de Jer 31:20. Jesús mismo se conmueve ante el dolor; ante la tumba de Lázaro “se estremeció en espíritu y se conmovió… Jesús lloró” (Jn 11:33, 35).
Precisión
Jn 11:33 no usa σπλαγχνίζομαι, sino ἐνεβριμήσατο (“se estremeció”) y ἐτάραξεν ἑαυτόν (“se turbó”); el v. 35 dice ἐδάκρυσεν (“lloró”). El verbo de las entrañas aplicado a Jesús aparece en los sinópticos (Mt 9:36; 14:14; Lc 7:13).
Jamal: perdonar la vida, levantar
בְּחֶמְלַת יְהוָה עָלָיו
Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Señor para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.
(Gn 19:16)
וְחָמַלְתִּי עֲלֵיהֶם כַּאֲשֶׁר יַחְמֹל אִישׁ עַל־בְּנוֹ הָעֹבֵד אֹתוֹ
Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Señor de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.
(Mal 3:17)
Filología: Gn 19:16 y Mal 3:17
| חֶמְלָה jemlá | חמל | “compasión, piedad” (Gn 19:16): la que libra de la destrucción. |
| וְחָמַלְתִּי vejamaltí | חמל | “y tendré piedad, los perdonaré” (Mal 3:17). Jamal (H2550) significa compadecerse y, por implicación, librar, perdonar la vida, no destruir. |
Jamal es la misericordia que saca del lugar del juicio. Lot “se demoraba”, y la misericordia lo toma de la mano para ponerlo fuera de Sodoma. En Malaquías, Dios “perdona” a los suyos en el día del juicio como un padre que preserva a su hijo.
Jonás termina con una pregunta de Dios que emplea un sinónimo cercano:
וַאֲנִי לֹא אָחוּס עַל־נִינְוֵה הָעִיר הַגְּדוֹלָה
Y dijo Señor: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
(Jon 4:10–11)
Precisión
Jon 4:10–11 no usa jamal, sino חוּס (jus, H2347), “tener lástima, perdonar la vida”. Jonás “tuvo lástima” de una planta; Dios, de una ciudad entera y hasta de sus animales. El libro termina con la pregunta sin respuesta y se la deja al lector.
Jésed: amor leal del pacto
חַסְדֵי יְהוָה כִּי לֹא־תָמְנוּ כִּי לֹא־כָלוּ רַחֲמָיו
חֲדָשִׁים לַבְּקָרִים רַבָּה אֱמוּנָתֶךָ
Por la misericordia de Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
(Lam 3:22–23)
כָּל־אָרְחוֹת יְהוָה חֶסֶד וֶאֱמֶת לְנֹצְרֵי בְרִיתוֹ וְעֵדֹתָיו
Todas las sendas de Señor son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
(Sal 25:10)
Filología: Lam 3:22 y Sal 25:10
| חֶסֶד jésed | חסד | bondad leal, amor que se mantiene por compromiso (H2617). Es la palabra del pacto: la lealtad que Dios jura y cumple. |
| חַסְדֵי jasdé | חסד | “las misericordias (de)”: plural de jésed; junto a רַחֲמָיו rajamav, “sus compasiones” (Lam 3:22). |
| בְּרִית berit | — | “pacto” (Sal 25:10): el jésed se vive dentro de un pacto. |
Lamentaciones 3 es un acróstico triple, con tres versos por cada letra del alfabeto, y estos versos ocupan el centro del libro, escritos entre las ruinas de Jerusalén. En medio del juicio, el poeta descubre que el jésed no se agotó.
Precisión
Jésed no tiene equivalente exacto en español. La RVR1960 lo traduce “misericordia” 205 veces, pero también “bondad”, “benignidad”, “favor” y “fidelidad” (Strong H2617).
En Oseas, jésed es lo que Dios espera de su pueblo:
כִּי חֶסֶד חָפַצְתִּי וְלֹא־זָבַח וְדַעַת אֱלֹהִים מֵעֹלוֹת
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.
(Os 6:6)
Dos versos antes, Dios se había quejado: “La piedad vuestra (jésed) es como nube de la mañana” (Os 6:4). Jesús cita Os 6:6 dos veces (Mt 9:13; 12:7), y la LXX traduce allí jésed con ἔλεος: διότι ἔλεος θέλω καὶ οὐ θυσίαν. El puente entre los testamentos resulta directo: jésed \(\rightarrow\) éleos.
Del hebreo a Pablo
La Septuaginta tradujo el Nombre de Éx 34:6 así: κύριος ὁ θεὸς οἰκτίρμων καὶ ἐλεήμων, μακρόθυμος καὶ πολυέλεος καὶ ἀληθινός. Ese vocabulario es el que pasa a Pablo.
Figura 2. Del Nombre de Éx 34:6 al vocabulario de Pablo. Nota. Elaboración propia (BHS, LXX, NA28).
Filología: El vocabulario griego
| ἔλεος éleos | — | compasión activa ante la miseria; en la LXX traduce casi siempre jésed (BDAG). |
| οἰκτιρμός oiktirmós | οἰκτίρω | compasión, piedad que se conmueve; en la LXX traduce sobre todo rajamím. |
| σπλαγχνίζομαι splanjnízomai | σπλάγχνα | conmoverse en las entrañas; solo en los evangelios. |
El Nombre que revela la misericordia
En el Sinaí, la misericordia es la primera palabra que Dios pronuncia después de su Nombre: “¡Señor! ¡Señor! fuerte, misericordioso” (אֵל רַחוּם, Éx 34:6). Ningún otro atributo queda tan cerca del Nombre, y por eso el resto de la Escritura toma ese adjetivo y lo convierte en título: El rajum, “Dios misericordioso”.
“Dios misericordioso es el Señor tu Dios”
כִּי אֵל רַחוּם יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לֹא יַרְפְּךָ וְלֹא יַשְׁחִיתֶךָ
וְלֹא יִשְׁכַּח אֶת־בְּרִית אֲבֹתֶיךָ אֲשֶׁר נִשְׁבַּע לָהֶם
porque Dios misericordioso es Señor tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres.
(Dt 4:31)
Filología: Dt 4:31
| אֵל רַחוּם El rajum | רחם | “Dios compasivo”: el primer adjetivo de Éx 34:6 convertido en título. |
| לֹא יַרְפְּךָ lo yarpeja | רפה | “no te dejará”; literalmente, “no aflojará” su mano sobre ti. |
| וְלֹא יַשְׁחִיתֶךָ velo yashjiteja | שׁחת | “ni te destruirá”, “ni te arruinará”. |
| וְלֹא יִשְׁכַּח velo yishkaj | שׁכח | “ni se olvidará” del pacto. |
Moisés habla antes de que Israel entre en la tierra y, sin embargo, ya anuncia el destierro: “Y Señor os esparcirá entre los pueblos” (Dt 4:27). El destierro, con todo, no tendrá la última palabra. Cuando Israel busque a Dios desde el exilio lo hallará (4:29–30), porque su Nombre es El rajum; el Nombre mismo garantiza el regreso.
Con ese Nombre aprendió Israel a orar. Los levitas lo confiesan después del destierro, “porque eres Dios clemente y misericordioso” (אֵל־חַנּוּן וְרַחוּם, Neh 9:31), y el salmista lo canta (Sal 145:8). Jonás llega a usarlo para quejarse de que Dios haya perdonado a Nínive: “sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia” (Jon 4:2).
“Cuando tengo misericordia de mi mundo”
La tradición rabínica vinculó con la misericordia el propio Nombre de cuatro letras. Un midrás sobre la zarza ardiente pone en boca de Dios la respuesta a la pregunta de Moisés, “¿cuál es su nombre?” (Éx 3:13):
וכשאני מרחם על עולמי אני נקרא ה׳
“Cuando tengo misericordia de mi mundo, soy llamado Señor” (Shemot Rabá 3:6).
Precisión
Se trata de una lectura rabínica, atribuida a Rabí Abbá bar Memel. Concuerda con la distinción que se expone más adelante, en la sección sobre la misericordia en el judaísmo, según la cual el tetragrama se asocia con la medida de misericordia y Elohim con la medida del juicio (Rashi, comentario a Gn 1:1). En la oración judía el adjetivo terminó convertido en nombre: HaRajamán, “el Misericordioso”.
“Padre de misericordias”, con Pablo
Pablo avanza un paso más y hace de la misericordia el nombre del Padre. Bendice “al Padre de misericordias” (ὁ πατὴρ τῶν οἰκτιρμῶν, 2 Co 1:3), con la palabra que la Septuaginta emplea para rajamím, y llama a Dios “rico en misericordia” (πλούσιος ὢν ἐν ἐλέει, Ef 2:4), con la que traduce jésed. Así, los dos nombres del Sinaí, rajum y rav jésed, permanecen en Pablo como nombres del Padre que se dio a conocer en Cristo (2 Co 4:6).
| Nombre o título | Hebreo / griego | Texto | Qué revela |
|---|---|---|---|
| “Fuerte, misericordioso y piadoso” | אֵל רַחוּם וְחַנּוּן | Éx 34:6 | La misericordia, primera en el Nombre |
| “Dios misericordioso” | אֵל רַחוּם | Dt 4:31 | No olvida el pacto |
| “Dios clemente y misericordioso” | אֵל־חַנּוּן וְרַחוּם | Neh 9:31; Jon 4:2 | El Nombre en la oración |
| “Padre de misericordias” | ὁ πατὴρ τῶν οἰκτιρμῶν | 2 Co 1:3 | El Padre de Jesucristo |
| “Rico en misericordia” | πλούσιος ἐν ἐλέει | Ef 2:4 | La salvación por gracia |
| HaRajamán | הָרַחֲמָן | Liturgia judía | El adjetivo vuelto nombre |
Tabla. La misericordia en los nombres de Dios. Nota. Elaboración propia.
Definición
La misericordia de Dios es la perfección eterna por la cual Dios, movido desde sus entrañas y fiel a su pacto, se inclina hacia el miserable y el culpable para aliviarlo, perdonarlo y levantarlo, sin dejar de ser justo (Éx 34:6–7).
| Rasgo | Qué afirma | Textos |
|---|---|---|
| Libre (janán) | no se merece ni se exige | Éx 33:19; Ro 9:15 |
| Leal (jésed) | se apoya en el pacto | Sal 25:10; Lam 3:22 |
| Tierna (rajamím) | nace de las entrañas | Sal 103:13; Jer 31:20 |
| Que salva (jamal) | saca del lugar del juicio | Gn 19:16; Mal 3:17 |
| Justa | no absuelve al impenitente | Éx 34:7; Nm 14:18 |
Clasificación. La misericordia pertenece a los atributos de la relación con el ser humano, pues responde a la pregunta “¿cómo se revela Dios?”. Es eterna como todas sus perfecciones (“para siempre es su misericordia”, Sal 136:1), aunque se ejerce sobre criaturas que sufren. Es, además, un atributo comunicable: “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6:36).
Misericordia y gracia
La misericordia tiene su origen en la bondad de Dios, pero no se confunde con ella: la bondad da a la criatura por el solo hecho de ser criatura, mientras la misericordia se inclina hacia la criatura que sufre. Pink la describe como “la pronta inclinación de Dios a aliviar la miseria de las criaturas caídas. Así, la misericordia presupone el pecado” (Pink, 2020, cap. 14). Los ángeles que no cayeron lo confirman: Dios los eligió y los preservó, de modo que reciben gracia; misericordia, en cambio, nunca han recibido, porque nunca la necesitaron.
La distinción cabe en una frase: la gracia mira al culpable que no merece; la misericordia, al miserable que sufre. En el hombre caído ambas condiciones coinciden, y por eso Hebreos las une: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (He 4:16).
Siempre juntas: jésed y emet
חֶסֶד־וֶאֱמֶת נִפְגָּשׁוּ צֶדֶק וְשָׁלוֹם נָשָׁקוּ
La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.
(Sal 85:10 [85:11])
Filología: Sal 85:10 (85:11)
| אֱמֶת emet | אמן | “firmeza, fidelidad, verdad”: lo que hace confiable el jésed. |
| נִפְגָּשׁוּ nifgashu | פגשׁ | “se encontraron”, como dos personas que salen una al encuentro de la otra. |
El par jésed ve’emet, presente ya en Éx 34:6, recorre toda la Escritura: “todas las sendas de Señor son misericordia y verdad” (Sal 25:10); “cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia” (Mi 7:20). Juan describe al Verbo encarnado “lleno de gracia y de verdad” (Jn 1:14). La razón de esta unión es clara: misericordia sin verdad sería sentimentalismo, y verdad sin misericordia, dureza. En Dios van siempre juntas.
Precisión
Leer “lleno de gracia y de verdad” (Jn 1:14) como eco de rav jésed ve’emet es una lectura extendida entre los comentaristas (Carson, 1991).
Teología: una misericordia para siempre
La Escritura no presenta la misericordia de Dios como un estado de ánimo pasajero, sino como algo que permanece. El Salmo 136 lo canta con un estribillo que vuelve en cada uno de sus 26 versos:
Alabad a Señor, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia.
(Sal 136:1)
El salmo recorre la creación, el éxodo, el desierto y la entrada en la tierra, y bajo cada acontecimiento coloca la misma razón: “porque para siempre es su misericordia”. Toda la historia de Israel queda leída como obra del jésed. Esa permanencia descansa en el orden mismo de los atributos, porque la misericordia se origina en la bondad divina y se vuelve hacia la miseria que el pecado produjo. Aunque se ejerce en el tiempo sobre criaturas que sufren, no es, por tanto, una perfección que Dios adquiera: es Dios mismo inclinándose hacia el que está caído.
La amplitud de esa inclinación se dibuja en círculos que se van estrechando. El primero abarca la creación entera: “Bueno es Señor para con todos, y sus misericordias sobre todas sus obras” (Sal 145:9). El segundo alcanza a todos los hombres, aun a los que no le conocen, pues el Padre “hace salir su sol sobre malos y buenos, y… hace llover sobre justos e injustos” (Mt 5:45). El tercero es la misericordia que salva, comunicada en forma de pacto por medio del Mediador a los herederos de la salvación, y Pablo la describe sin ambigüedad: “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” (Tit 3:5). La misericordia general sostiene la vida; la del pacto la redime.
De ahí se desprende que la misericordia es inseparable de Dios y, al mismo tiempo, libre en su ejercicio. El salmista la sitúa en la esencia divina: “Clemente es Señor, y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios” (Sal 116:5). Pero ese mismo Dios dijo a Moisés, en palabras que Pablo retoma: “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca” (Ro 9:15; Éx 33:19). Dios nunca deja de ser misericordioso, y nadie, sin embargo, puede obligarle a ejercer su misericordia. Hablar de “merecer” misericordia encierra, por eso, una contradicción: lo que se merece ya no es misericordia, sino pago.
Esa libertad cierra también la puerta a la presunción. El mismo Nombre que proclama “que guarda misericordia a millares” añade “y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado” (Éx 34:7). Seguir pecando confiado en que Dios perdonará es, en palabras de Pink, una presunción “diabólica” (Pink, 2020, cap. 14). Los Escritos señalan el camino contrario:
El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
(Pr 28:13)
Filología: Pr 28:13
| וּמוֹדֶה umodé | ידה | “y el que confiesa”: el mismo verbo de la alabanza (todá); confesar el pecado es dar a Dios la razón. |
| יְרֻחָם yerujam | רחם | “alcanzará misericordia”: recibirá las entrañas compasivas de rajamím. |
Pablo formula la misma advertencia: “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Ro 2:4). La misericordia no concede licencia para pecar; abre el camino hacia el arrepentimiento. Pink lo resume así: “Dios muestra misericordia a los verdaderamente penitentes, pero no a los impenitentes” (Pink, 2020, cap. 14).
Queda un último rasgo: la misericordia de Dios hacia su pueblo no flota aislada, sino que está atada a su verdad y a su pacto. Cuando Dios habla de los hijos de David que pecarán, promete la vara, pero añade: “Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto” (Sal 89:33–34). La misericordia que salva es tierna precisamente porque es fiel. Por eso David la invoca después de su pecado (“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia”, Sal 51:1) y el salmista la pide como consuelo (“Sea ahora tu misericordia para consolarme”, Sal 119:76). Se vuelve así motivo de adoración, consuelo en el abatimiento y argumento en la oración.
Precisión
Pink (2020, caps. 14–15) observa también que ningún pueblo antiguo atribuyó a sus dioses una ternura semejante. La observación coincide con el arco de la sección 2 (de la gloria de los dioses a la gloria del Eterno), pero es un juicio general del autor.
Un encuentro en la historia de Israel: Moisés en el Sinaí
El encuentro que define este atributo es el mismo del texto ancla, leído ahora como historia. En él Moisés intercede tres veces. La primera, recién bajado del monte, se ofrece en lugar del pueblo:
Entonces volvió Moisés a Señor, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.
(Éx 32:31–32)
La segunda es el pedido de ver la gloria (Éx 33:18). La tercera llega inmediatamente después de oír el Nombre:
אִם־נָא מָצָאתִי חֵן בְּעֵינֶיךָ אֲדֹנָי יֵלֶךְ־נָא אֲדֹנָי בְּקִרְבֵּנוּ
כִּי עַם־קְשֵׁה־עֹרֶף הוּא וְסָלַחְתָּ לַעֲוֹנֵנוּ וּלְחַטָּאתֵנוּ וּנְחַלְתָּנוּ
Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad.
(Éx 34:9)
Filología: Éx 34:9
| חֵן jen | חנן | “gracia”: Moisés apela a la gracia que él mismo halló. |
| כִּי עַם־קְשֵׁה־עֹרֶף ki am-qeshé óref | קשׁה | “porque es un pueblo duro de cerviz”. La conjunción ki puede leerse “porque” o “aunque”; la RVR1960 dice “porque”. |
| וְסָלַחְתָּ vesalajtá | סלח | “y perdonarás”: el verbo del perdón que solo tiene a Dios por sujeto en la Biblia hebrea. |
Moisés convierte en argumento justamente lo que haría desistir a cualquiera: la dureza del pueblo. Si la misericordia dependiera de la calidad de Israel, no habría esperanza; porque el pueblo es duro, necesita un Dios “tardo para la ira y grande en misericordia”. Y Dios responde: “He aquí, yo hago pacto” (Éx 34:10).
En el Sinaí, Moisés aprendió a orar con las palabras que Dios había dicho de sí mismo. Cuando el pueblo vuelve a rebelarse tras el informe de los espías, cita el Nombre:
סְלַח־נָא לַעֲוֹן הָעָם הַזֶּה כְּגֹדֶל חַסְדֶּךָ
Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. Entonces Señor dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.
(Nm 14:19–20)
Moisés no apela a la bondad de Israel, sino al carácter de Dios. Ese modo de orar con el Nombre es el que la tradición judía colocó en el centro de su oración de perdón.
La misericordia en el judaísmo
Las trece medidas
La tradición judía llama a Éx 34:6–7 las shelosh esré middot (שְׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה מִדּוֹת), “las trece medidas (o atributos) de misericordia”. La cuenta más conocida es la de Rabbenu Tam, que recogen los Tosafot al Talmud (Rosh Hashaná 17b): según ella, los dos nombres iniciales son dos medidas distintas, la misericordia de Dios antes de que el hombre peque y la que muestra después de que peque y se arrepienta.
| N.º | Hebreo | Sentido |
|---|---|---|
| 1 | יְהוָה | Señor (misericordia antes del pecado) |
| 2 | יְהוָה | Señor (misericordia después del arrepentimiento) |
| 3 | אֵל | Dios, poderoso en misericordia |
| 4 | רַחוּם | compasivo |
| 5 | וְחַנּוּן | y clemente |
| 6 | אֶרֶךְ אַפַּיִם | lento para la ira |
| 7 | וְרַב־חֶסֶד | y abundante en jésed |
| 8 | וֶאֱמֶת | y verdad |
| 9 | נֹצֵר חֶסֶד לָאֲלָפִים | que guarda el jésed para millares |
| 10 | נֹשֵׂא עָוֹן | que carga la iniquidad (pecado intencional) |
| 11 | וָפֶשַׁע | y la rebelión |
| 12 | וְחַטָּאָה | y el pecado (sin intención) |
| 13 | וְנַקֵּה | y absuelve |
Tabla 5. Las trece medidas según Rabbenu Tam. Nota. Tosafot a Rosh Hashaná 17b (Sefaria).
Precisión
La cuenta no es única. Según los mismos Tosafot, Rabbenu Nissim no cuenta el primer nombre, porque hay una pausa entre los dos, y divide “que guarda el jésed” y “para millares”. La imagen del material de estudio sigue otra cuenta, que empieza en El. La medida 13 (“y absuelve”) se obtiene cortando la frase venaqqé lo yenaqqé (“absolver, no absuelve”); es, por tanto, una lectura rabínica y no el sentido llano del verso.
“Les mostró el orden de la oración”
El Talmud comenta así Éx 34:6, “Y pasando el Señor por delante de él, proclamó”:
Precisión
Lo que sigue es interpretación rabínica, tomada del Talmud de Babilonia (Rosh Hashaná 17b) según la edición William Davidson en Sefaria (Steinsaltz, 2017).
Rabí Yojanán afirma que, si el verso no estuviera escrito, sería imposible decirlo: enseña que el Santo, bendito sea, se envolvió en un manto de oración como el que dirige la oración de la congregación y le mostró a Moisés el orden de la oración. Y le dijo:
כׇּל זְמַן שֶׁיִּשְׂרָאֵל חוֹטְאִין יַעֲשׂוּ לְפָנַי כַּסֵּדֶר הַזֶּה וַאֲנִי מוֹחֵל לָהֶם
“Siempre que Israel peque, que hagan delante de mí conforme a este orden, y yo los perdonaré.” Rav Yehudá añade:
בְּרִית כְּרוּתָה לִשְׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה מִדּוֹת שֶׁאֵינָן חוֹזְרוֹת רֵיקָם
“Hay un pacto hecho con las trece medidas: no vuelven vacías”, y lo prueba con Éx 34:10: “He aquí, yo hago pacto”. Rashi, en su comentario a Éx 34:6, condensa la primera idea: “Señor, Señor” es la medida de misericordia, una vez antes de que el hombre peque y otra después de que peque y se arrepienta.
Es la misma lógica de Moisés en Nm 14:18–19: quien pecó ora con las palabras que Dios dijo de sí mismo.
La medida de misericordia y la medida del juicio
Los sabios distinguen en Dios dos “medidas”: מִדַּת הָרַחֲמִים (middat harajamim), la medida de misericordia, unida al nombre יְהוָה, y מִדַּת הַדִּין (middat haddín), la medida del juicio, unida a Elohim. Rashi, al comentar Gn 1:1, explica que primero “surgió en el pensamiento” de Dios crear el mundo con la medida del juicio, pero que, al ver que el mundo no podría subsistir, “antepuso la medida de misericordia y la asoció a la medida del juicio”. En el Talmud, Dios recibe con frecuencia el nombre de רַחֲמָנָא (Rajmaná), “el Misericordioso”.
El Targum Ónkelos, la traducción aramea de la Torá, vierte Éx 34:6–7 de este modo:
וְאַעְבַּר יְיָ שְׁכִנְתֵּיהּ עַל אַפּוֹהִי וּקְרָא יְיָ יְיָ אֱלָהָא רַחֲמָנָא וְחַנָּנָא
“Y el Señor hizo pasar su Shejiná (presencia) delante de él, y proclamó: Señor, Señor, Dios misericordioso y clemente”. Y donde el hebreo dice “y absolver, no absuelve”, Ónkelos traduce:
סָלַח לִדְתַיְבִין לְאוֹרַיְתֵיהּ וְלִדְלָא תַיְבִין לָא מְזַכֵּי
“Perdona a los que vuelven a su Torá, y a los que no vuelven no los absuelve”.
Precisión
Son lecturas rabínicas (Targum Ónkelos según Sefaria). Ónkelos resuelve la tensión de Éx 34:7 con el arrepentimiento, igual que Pink: “Dios muestra misericordia a los verdaderamente penitentes, pero no a los impenitentes” (Pink, 2020, cap. 14).
En la oración y en el calendario
Las trece medidas forman el centro de las selijot (סְלִיחוֹת), las oraciones penitenciales que se recitan antes de Rosh Hashaná y en los días de ayuno (Elbogen, 1993). En Yom Kipur se repiten a lo largo de toda la jornada, hasta la oración final (Neilá), y en la tarde de ese día se lee el libro de Jonás (Meguilá 31a): la misericordia de Dios con Nínive resuena así en el día del perdón de Israel. En Rosh Hashaná, durante el rito del Tashlij, se recita junto a aguas corrientes el final de Miqueas:
מִי־אֵל כָּמוֹךָ נֹשֵׂא עָוֹן וְעֹבֵר עַל־פֶּשַׁע לִשְׁאֵרִית נַחֲלָתוֹ
לֹא־הֶחֱזִיק לָעַד אַפּוֹ כִּי־חָפֵץ חֶסֶד הוּא
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.
(Mi 7:18–19)
Filología: Mi 7:18
| נֹשֵׂא עָוֹן nosé avón | נשׂא | “que carga la iniquidad”: cita literal de Éx 34:7. |
| כִּי־חָפֵץ חֶסֶד הוּא ki jafets jésed hu | חפץ | “porque él se deleita en jésed”: la misericordia no es para Dios una concesión, sino su gusto. |
| מִי־אֵל כָּמוֹךָ mi El kamoja | — | “¿qué Dios como tú?”. Posible juego con el nombre del profeta, Mijá, “¿quién como (el Señor)?”. |
También la oración diaria lo recoge. La bendición que precede al Shemá (Ahavá rabbá) pide:
אָבִינוּ הָאָב הָרַחֲמָן הַמְרַחֵם רַחֵם עָלֵינוּ
“Padre nuestro, Padre misericordioso, que tienes compasión: ten compasión de nosotros”.
“Sé semejante a él”
De las medidas de Dios el judaísmo deriva una ética. Abba Shaúl comenta “este es mi Dios, y lo alabaré” (Éx 15:2) con un juego de palabras sobre וְאַנְוֵהוּ (ve’anvéhu):
הֱוֵי דּוֹמֶה לוֹ מָה הוּא חַנּוּן וְרַחוּם אַף אַתָּה חַנּוּן וְרַחוּם
“Sé semejante a él: como él es clemente y misericordioso, sé tú también clemente y misericordioso” (Shabat 133b). En la misma línea, Rabí Jamá bar Janiná explica “en pos del Señor vuestro Dios andaréis” (Dt 13:4 [13:5]) como seguir las medidas del Santo: así como él vistió a los desnudos (Adán y Eva), visitó a los enfermos (Abraham), consoló a los que lloraban (Isaac) y sepultó a los muertos (Moisés), así también tú (Sotá 14a).
Precisión
Interpretación rabínica (Talmud de Babilonia, edición William Davidson en Sefaria). Es el paralelo judío más cercano a “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6:36).
Qumrán
El rollo de los Salmos de la cueva 11 de Qumrán (11QSala) incluye el Salmo 145, el acróstico que cita Éx 34:6 en su v. 8 (“Clemente y misericordioso es Señor, lento para la ira, y grande en misericordia”). En ese rollo, cada verso del salmo va seguido de un estribillo:
בָּרוּךְ יְהוָה וּבָרוּךְ שְׁמוֹ לְעוֹלָם וָעֶד
“Bendito el Señor y bendito su nombre por siempre jamás”. La comunidad que copió el rollo cantaba el Nombre de Éx 34:6 y lo bendecía al cerrar cada línea.
Precisión
Según la edición de Sanders (1965, DJD IV). Conviene cotejar el detalle con las imágenes del rollo en la Leon Levy Dead Sea Scrolls Digital Library antes de citarlo en público.
La misericordia en Cristo, leída con Pablo
Pablo cita Éxodo 33:19
Pablo, judío formado en las Escrituras de Israel, enfrenta en Romanos 9–11 la pregunta por la fidelidad de Dios a Israel, y la responde con el texto del Sinaí:
¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
(Ro 9:14–16)
| TM | וְחַנֹּתִי אֶת־אֲשֶׁר אָחֹן וְרִחַמְתִּי אֶת־אֲשֶׁר אֲרַחֵם |
| LXX | ἐλεήσω ὃν ἂν ἐλεῶ καὶ οἰκτιρήσω ὃν ἂν οἰκτίρω |
| Ro 9:15 | ἐλεήσω ὃν ἂν ἐλεῶ καὶ οἰκτιρήσω ὃν ἂν οἰκτίρω |
Tabla 6. Éx 33:19 en el texto masorético, la LXX y Romanos 9:15.
Pablo reproduce la LXX palabra por palabra, y el contexto de Éx 33 resulta decisivo: Dios pronuncia esa frase ante Moisés justo después del becerro, cuando Israel no merecía nada. La libertad de la misericordia no equivale a arbitrariedad; es la única razón por la que Israel siguió existiendo. “No depende del que quiere, ni del que corre” (οὐ τοῦ θέλοντος οὐδὲ τοῦ τρέχοντος).
Misericordia para todos
El argumento de Romanos 9–11, que empieza con Éx 33:19, termina en doxología:
Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
(Ro 11:32–33)
ἵνα τοὺς πάντας ἐλεήσῃ: “para tener misericordia de todos”, judíos y gentiles. Los gentiles “han alcanzado misericordia por la desobediencia” de Israel, para que también Israel “alcance misericordia” (Ro 11:30–31). Más adelante, Pablo resume la misión de Cristo con el par emet–jésed:
Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia.
(Ro 15:8–9)
Verdad para Jacob y misericordia para las naciones: es el mismo par de Mi 7:20 (“cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia”).
Precisión
La conexión entre Ro 15:8–9 y Mi 7:20 es una lectura propia; el par “verdad”–“misericordia” está en ambos textos.
“Padre de misericordias”
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.
(2 Co 1:3)
ὁ πατὴρ τῶν οἰκτιρμῶν: “el Padre de las compasiones”. Pablo bendice a Dios con la forma de la bendición judía (barúj, “bendito”) y con un título próximo al de la oración de Israel, “Padre misericordioso” (הָאָב הָרַחֲמָן); la palabra oiktirmós es, además, la que la LXX usa para rajamím. En Efesios, el eco remite al rav jésed de Éx 34:6:
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).
(Ef 2:4–5)
πλούσιος ὢν ἐν ἐλέει, “siendo rico en misericordia”, corresponde al πολυέλεος de la LXX en Éx 34:6.
Precisión
El paralelo entre 2 Co 1:3 y la oración judía es una lectura propia. La autoría paulina de Efesios es discutida; el título equivalente de 2 Co 1:3 está en una carta indiscutida.
Salvos por su misericordia
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.
(Tit 3:4–5)
κατὰ τὸ αὐτοῦ ἔλεος ἔσωσεν ἡμᾶς: “según su misericordia nos salvó”. Obras y misericordia se excluyen entre sí; como señala Pink, hablar de merecer misericordia es una contradicción. Pablo se ofrece a sí mismo como ejemplo:
Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.
(1 Ti 1:16)
Pablo había sido “blasfemo, perseguidor e injuriador” (1 Ti 1:13). Como Moisés después del becerro, es un hombre que vio la gloria de Dios después de su pecado (Hch 9:3; 2 Co 4:6).
Precisión
La autoría de las cartas pastorales es discutida; la misma enseñanza está en Ro 9:16 y Ef 2:4–5.
La gloria que Moisés pidió
Moisés pidió ver la gloria, pero no pudo ver el rostro: “No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá” (Éx 33:20). Vio sus “espaldas” (33:23) y oyó su Nombre. Pablo compara su propio ministerio con el de Moisés (2 Co 3:7–4:6) y concluye:
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
(2 Co 4:6)
En Cristo la gloria tiene rostro (πρόσωπον), y ese rostro es misericordia. Juan lo expresa con las palabras del Sinaí: “vimos su gloria… lleno de gracia y de verdad” (Jn 1:14), y “la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Jn 1:17). Aquí desemboca la tesis de esta obra: en Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Col 2:9).
Precisión
La conexión de 2 Co 4:6 con Jn 1:14–17 es de esta serie; Juan no es Pablo, pero ambos leen el Sinaí cumplido en Cristo.
El propiciatorio
a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.
(Ro 3:25)
En la LXX, ἱλαστήριον designa la tapa del arca, כַּפֹּרֶת (kapporet), el lugar donde Dios se encontraba con Israel: “de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio” (Éx 25:22). Las tablas renovadas después de la revelación del Nombre se guardaron dentro del arca, bajo esa tapa (Dt 10:1–5). En la cruz, “la misericordia y la verdad se encontraron” (Sal 85:10): Dios perdona sin dejar de ser justo, “a fin de que él sea el justo, y el que justifica” (Ro 3:26).
Precisión
La imagen de la ley guardada bajo la tapa de la misericordia es una lectura tipológica propia.
Aplicación: un atributo comunicable
“Sed misericordiosos”
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
(Lc 6:36)
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
(Mt 5:7)
γίνεσθε οἰκτίρμονες καθὼς ὁ πατὴρ ὑμῶν οἰκτίρμων ἐστίν: οἰκτίρμων es la palabra con que la LXX traduce rajum en Éx 34:6, de modo que Jesús pide a sus discípulos el primer rasgo del Nombre. La misericordia es comunicable en el sentido de que el ser humano puede reflejarla, no producirla: primero se recibe y después se da. “Alcanzarán misericordia” (ἐλεηθήσονται) es un pasivo, porque es Dios quien la da. Miqueas lo había resumido para Israel:
עֲשׂוֹת מִשְׁפָּט וְאַהֲבַת חֶסֶד וְהַצְנֵעַ לֶכֶת עִם־אֱלֹהֶיךָ
Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
(Mi 6:8)
¿Quién no alcanzará misericordia?
Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
(Stg 2:13)
Filología: Stg 2:13
| ἀνέλεος anéleos | ἔλεος | “sin misericordia”: el juicio sin éleos. |
| κατακαυχᾶται katakaujátai | καυχάομαι | “se gloría por encima de, triunfa sobre”: la misericordia tiene la última palabra sobre el juicio. |
Santiago afirma sin rodeos que quien no muestra misericordia será juzgado sin ella. La parábola del siervo enseña lo mismo: “¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” (Mt 18:33). Al siervo se le perdonaron diez mil talentos, y él exigió cien denarios (Mt 18:24, 28). Santiago, judío, dice así lo mismo que Éx 34:7: la misericordia es abundante, pero nadie se burla de ella.
Precisión
Santiago no es de Pablo; el texto se incluye porque forma parte del material de estudio de la serie.
“Ve, y haz tú lo mismo”
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. […] ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
(Lc 10:33–37)
Filología: Lc 10:33, 37
| ἐσπλαγχνίσθη esplanjnísthē | σπλάγχνα | “se conmovió en las entrañas” (10:33): rajamím. |
| ὁ ποιήσας τὸ ἔλεος | ποιέω | “el que hizo misericordia” (10:37): la expresión hebrea עָשָׂה חֶסֶד (asá jésed), “hacer jésed”. |
Un intérprete de la ley pregunta “¿y quién es mi prójimo?” (Lc 10:29), y Jesús invierte la pregunta: lo que importa no es a quién se debe amar, sino de quién se hace uno prójimo. La misericordia se siente en las entrañas y, a la vez, se hace (asá jésed).
Siquem: el pacto sin jésed
El material de estudio concluye con una advertencia que viene de Siquem, el lugar donde Abram levantó su primer altar:
וַיָּשִׂימוּ לָהֶם בַּעַל בְּרִית לֵאלֹהִים
וְלֹא־עָשׂוּ חֶסֶד עִם־בֵּית יְרֻבַּעַל גִּדְעוֹן
Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit. Y no se acordaron los hijos de Israel de Señor su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.
(Jue 8:33–35)
Filología: Jue 8:33–35; 9:4, 46
| בַּעַל בְּרִית Ba’al berit | — | “señor del pacto”: un dios cananeo del pacto, con templo en Siquem (Jue 9:4). |
| אֵל בְּרִית El berit | — | “dios del pacto” (Jue 9:46): el templo-fortaleza de la torre de Siquem. |
| וְלֹא־עָשׂוּ חֶסֶד velo-asú jésed | חסד | “y no hicieron jésed” (RVR1960: “ni se mostraron agradecidos”). |
Allí donde Abram había dicho “no” a los dioses de la tierra (Gn 12:6–7), Israel cambió al Dios del pacto por un “señor del pacto”. El narrador enlaza dos olvidos: no se acordaron del Señor (8:34) y no hicieron jésed con la casa de Gedeón (8:35). Quien olvida el jésed de Dios deja de hacer jésed a los demás, y la gloria vuelve a ser cambiada.
Precisión
El vínculo entre 8:34 y 8:35 está en el texto. Leer Baal-berit como una imitación cananea del pacto de Israel es una interpretación (Block, 1999).
Cuatro respuestas
Elegir su gloria. No cambiar la gloria del Dios incorruptible por los ídolos de hoy (Ro 1:23), sino pronunciar el “no” de Abram en Siquem (Gn 12:6–7).
Orar con su Nombre. Después de pecar, apelar al carácter de Dios y no a los propios méritos, como Moisés (Éx 34:9; Nm 14:19) y como la oración de Israel.
Recibir y dar. Perdonar como hemos sido perdonados (Mt 18:33) y ser misericordiosos como el Padre (Lc 6:36).
Hacerse prójimo. Sentir con las entrañas y actuar en consecuencia (Lc 10:37; Mi 6:8).
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
(Ro 12:1)
διὰ τῶν οἰκτιρμῶν τοῦ θεοῦ: toda la ética de Romanos 12–15 descansa sobre las misericordias expuestas en Romanos 1–11.
Síntesis
Cuando Israel cambió su gloria por un becerro, Dios mostró la suya: “¡Señor! ¡Señor! fuerte, misericordioso y piadoso” (Éx 34:6). Su misericordia es gracia libre (janán), amor leal (jésed), ternura de entrañas (rajamím) y clemencia que saca del juicio (jamal), sin dejar de ser justa. Israel hizo de ella su oración; Pablo la contempló en el rostro de Cristo (2 Co 4:6) y en el “Padre de misericordias” (2 Co 1:3). Quien la recibe, la refleja (Lc 6:36).
| Mirada | Aporte al atributo |
|---|---|
| Hebrea | Cuatro palabras (janán, jésed, rajamím, jamal); el Nombre de Éx 34:6–7 y sus ecos; Moisés intercede con el Nombre; Lot, Efraín, Nínive; Baal-berit. |
| Judía | Las trece medidas; “les mostró el orden de la oración”; middat harajamim; Rajmaná; Ónkelos; selijot y Yom Kipur; “sé semejante a él”. |
| Teológica | Para siempre es su misericordia (Sal 136): nace de la bondad y presupone la miseria; general, sobre todos los hombres y salvadora (Sal 145:9; Mt 5:45; Tit 3:5); libre en su ejercicio (Ro 9:15); no se presume (Éx 34:7; Pr 28:13). |
| Paulina | Ro 9:15 = Éx 33:19; misericordia para todos (Ro 11:32); Padre de misericordias; salvos por su misericordia; la gloria en el rostro de Cristo. |
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Señor, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Señor.
(Jer 9:24 [9:23])
El verso que da unidad a esta obra pone la misericordia en primer lugar: עֹשֶׂה חֶסֶד מִשְׁפָּט וּצְדָקָה, “que hago jésed, juicio y justicia”. Conocer a Dios es, entonces, conocer al que hace jésed.
Glosario
(ἀνέλεος). Sin misericordia (Stg 2:13).
(ἔλεος). Misericordia, compasión activa; en la LXX traduce jésed.
(ἐλεήμων). Misericordioso (Mt 5:7; He 2:17).
(אֱמֶת). Verdad, firmeza, fidelidad.
(εὔσπλαγχνος). “De buenas entrañas”, misericordioso (Ef 4:32).
(ὅσιος). Leal, santo; ta hósia Dauíd, las lealtades prometidas a David (Hch 13:34).
(חָנַן). Inclinarse con favor hacia un inferior; tener gracia.
(חָמַל). Compadecerse; perdonar la vida.
(חָסִיד). Misericordioso: el hombre de jésed (Mi 7:2; Jer 3:12).
(חֶסֶד). Amor leal del pacto.
(חוּס). Tener lástima, perdonar la vida (Jon 4:11).
(כָּבוֹד). Gloria; literalmente, “peso”.
(מִדַּת הָרַחֲמִים). La medida de misericordia, en la teología rabínica.
(נִחַם). Conmoverse, cambiar el curso (Jue 2:18).
(οἰκτιρμός). Compasión (2 Co 1:3; Ro 12:1).
(πολύσπλαγχνος). “De muchas entrañas” (Stg 5:11).
(רַחֲמִים). Entrañas; compasión.
(רַחֲמָנָא). “El Misericordioso”, nombre de Dios en el Talmud.
(רַחוּם). Compasivo (Éx 34:6).
(רֶחֶם). Vientre, matriz.
(סְלִיחוֹת). Oraciones penitenciales judías centradas en las trece medidas.
(שְׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה מִדּוֹת). Las trece medidas de misericordia de Éx 34:6–7.
(σπλάγχνα). Entrañas; “entrañable misericordia” (Lc 1:78; Col 3:12).
(σπλαγχνίζομαι). Conmoverse en las entrañas.
(תְּחִנָּה, תַּחֲנוּנִים). Súplica; la gracia que se pide (Esd 9:8; Jer 31:9).
(טוֹב־עַיִן). “Bueno de ojo”: generoso, misericordioso (Pr 22:9).
Referencias 18
Bauer, W., Danker, F. W., Arndt, W. F., & Gingrich, F. W. (2000). A Greek-English lexicon of the New Testament and other early Christian literature (3.ª ed.). University of Chicago Press.
Biblia Reina-Valera 1960. (1960). Sociedades Bíblicas en América Latina.
Block, D. I. (1999). Judges, Ruth. Broadman & Holman.
Carson, D. A. (1991). The Gospel according to John. Eerdmans.
Elbogen, I. (1993). Jewish liturgy: A comprehensive history (R. P. Scheindlin, Trad.). Jewish Publication Society.
Elliger, K., & Rudolph, W. (Eds.). (1997). Biblia Hebraica Stuttgartensia (5.ª ed.). Deutsche Bibelgesellschaft.
Koehler, L., & Baumgartner, W. (2001). The Hebrew and Aramaic lexicon of the Old Testament (M. E. J. Richardson, Trad.; Ed. de estudio). Brill.
Moo, D. J. (1996). The epistle to the Romans. Eerdmans.
Nestle, E., & Aland, K. (2012). Novum Testamentum Graece (28.ª ed.). Deutsche Bibelgesellschaft.
Pink, A. W. (2020). Los atributos de Dios. Chapel Library. (Obra original publicada en 1930)
Rahlfs, A., & Hanhart, R. (Eds.). (2006). Septuaginta (Ed. rev.). Deutsche Bibelgesellschaft.
Rashi. (s.f.). Comentario a la Torá [Gn 1:1; Éx 34:6]. Sefaria. https://www.sefaria.org
Sanders, J. A. (1965). The Psalms scroll of Qumrân Cave 11 (11QPsa) (Discoveries in the Judaean Desert IV). Clarendon Press.
Shemot Rabá [3:6]. (s.f.). Sefaria. https://www.sefaria.org
Steinsaltz, A. (Ed.). (2017). Koren Talmud Bavli: Edición William Davidson [Rosh Hashaná 17b; Shabat 133b; Sotá 14a; Meguilá 31a]. Sefaria. https://www.sefaria.org
Strong, J. (1890). The exhaustive concordance of the Bible. Hunt & Eaton.
Targum Ónkelos [Éxodo 34:6–7]. (s.f.). Sefaria. https://www.sefaria.org
Wenham, G. J. (1987). Genesis 1–15. Word.