Moisés, el siervo de YHWH
Del Nilo al Nebo · c. 1526–1406 a. e. c.
«…se mantuvo firme como quien ve al Invisible» (Hebreos 11:27)
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Contexto y marco
1. Siervo de YHWH, cara a cara
Deuteronomio 34 y Hebreos 3 · comentario
La Torá se despide de Moisés con un elogio que no da a nadie más: no volvió a levantarse un profeta como él, «a quien YHWH conoció cara a cara». Hebreos añade el matiz: fue fiel en la casa de Dios como siervo.
El título que Dt 34:5 le da al morir es ʿéved YHWH, «siervo de YHWH». Filón lo presentó como rey, legislador, sacerdote y profeta; Gregorio de Nisa, como modelo del alma que asciende hacia Dios. Esta línea sigue su vida en tres tramos de cuarenta años (Hch 7:23.30.36).
- J. MacArthur: Sostiene que Moisés fue el mayor profeta del Antiguo Testamento, conocido íntimamente por el Señor; solo Juan el Bautista y luego el Profeta que él mismo anunció lo superan (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Precisa que en Heb 3:5 «siervo» no traduce «esclavo» sino servidor de confianza, una especie de administrador de la casa de Dios cuyas instituciones dan testimonio anticipado de Cristo (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Lee el elogio final como el epitafio del profeta: Moisés queda como prototipo del amigo de Dios, y su muerte, envuelta en misterio, conviene al confidente de Yahvé (Biblia comentada).
וְלֹא־קָם נָבִיא עוֹד בְּיִשְׂרָאֵל כְּמֹשֶׁה אֲשֶׁר יְדָעוֹ יְהוָה פָּנִים אֶל־פָּנִים לְכָל־הָאֹתוֹת וְהַמּוֹפְתִים אֲשֶׁר שְׁלָחוֹ יְהוָה לַעֲשׂוֹת בְּאֶרֶץ מִצְרָיִם לְפַרְעֹה וּלְכָל־עֲבָדָיו וּלְכָל־אַרְצוֹ וּלְכֹל הַיָּד הַחֲזָקָה וּלְכֹל הַמּוֹרָא הַגָּדוֹל אֲשֶׁר עָשָׂה מֹשֶׁה לְעֵינֵי כָּל־יִשְׂרָאֵל 959 34 4 4
Y nunca más se levantó en Israel un profeta como Moisés, a quien YHWH conociera cara a cara, en todas las señales y prodigios que YHWH lo envió a hacer en la tierra de Egipto… y en toda la mano poderosa y en todo el gran terror que Moisés hizo a los ojos de todo Israel.
Referencias: Dt 34:10–12; Heb 3:5–6; Filón, Vida de Moisés; Gregorio de Nisa, Vida de Moisés
Contexto y marco
2. ¿Cuándo vivió Moisés?
Cuatro cronologías · dato y cálculo
La Biblia da edades y un intervalo: 480 años del éxodo al templo de Salomón (1 R 6:1). Con esa cuenta, Moisés nace c. 1526 y el éxodo cae c. 1446 a. e. c. Esta línea la sigue y muestra las otras a la par.
Muchos egiptólogos prefieren una fecha ramésida (c. 1260), por la ciudad de «Raamsés» (Ex 1:11); la fecha temprana lee ese nombre como actualización posterior y cita Jue 11:26 (300 años). Ussher fechó el éxodo en 1491 y el Seder Olam, en 1313. Aquí la fecha ordena, no prueba.
Referencias: 1 R 6:1; Ex 12:40–41; Jue 11:26; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Kitchen, Fiabilidad del AT; Ussher, Anales del mundo; Seder Olam Rabá
Esclavitud y nacimiento
3. Un rey que no conocía a José
Antes de c. 1526 a. e. c.*
En el delta oriental del Nilo los hijos de Israel se han multiplicado. Un nuevo faraón los ve como amenaza y los somete a trabajos forzados: edifican para él las ciudades de almacenes Pitón y Raamsés.
Bietak excavó Tell el-Dab‘a (Avaris), con población de origen cananeo; junto a ella, en Qantir, estuvo Pi-Ramsés. Hoffmeier identifica Pitón con Tell el-Retaba. Los jefes de trabajos forzados (sarei misim) son una institución egipcia bien documentada.
- J. MacArthur: Prefiere ver en el nuevo rey a un gobernante hicso, pues «se levantó» puede entenderse como «se levantó en contra», propio de una conquista extranjera del trono (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Piensa en la dinastía XVIII, hostil a los asiáticos tras expulsar a los hicsos, y se inclina por Ramsés II como opresor, lo que explicaría el nombre de la ciudad de Ramesés (Biblia comentada).
- M. Henry: Advierte que aun los mejores servicios, como los de José, pronto se olvidan; por eso conviene trabajar para agradar a Dios, que no olvida la obra de amor (Comentario).
Referencias: Ex 1:8–11; Bietak, Avaris; Hoffmeier, Israel in Egypt; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
Esclavitud y nacimiento
4. Barro, ladrillos y paja
c. 1530–1526 a. e. c.*
«Les amargaron la vida con dura servidumbre en barro y ladrillos.» El trabajo forzado se vuelve sistema: obras públicas, campo y adobe, bajo capataces que exigen la cuota diaria.
En la tumba del visir Rejmira (Tebas, TT100), de la época de Tutmosis III, se ve a cautivos semitas y nubios haciendo adobes con barro, agua y paja bajo capataces con vara. La leyenda dice que trabajan «para las obras del templo de Amón». Es un paralelo de época, no una imagen de Israel.
- Jamieson, Fausset y Brown: Recuerda que en Egipto casi todo, salvo los templos, se construía con ladrillo crudo secado al sol, y que los monumentos muestran cuadrillas de ladrilleros vigiladas por capataces con varas (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Ilustra la escena con las pinturas de la tumba de Rekhmire y los adobes de légamo y paja; el autor sagrado pondera la opresión para realzar la gracia de la liberación (Biblia comentada).
- M. Henry: Observa que los capataces no solo buscaban provecho para el faraón, sino amargar la vida de Israel: el lugar de consuelo puede volverse de pronto casa de servidumbre (Comentario).
וַיַּעֲבִדוּ מִצְרַיִם אֶת־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל בְּפָרֶךְ וַיְמָרְרוּ אֶת־חַיֵּיהֶם בַּעֲבֹדָה קָשָׁה בְּחֹמֶר וּבִלְבֵנִים וּבְכָל־עֲבֹדָה בַּשָּׂדֶה אֵת כָּל־עֲבֹדָתָם אֲשֶׁר־עָבְדוּ בָהֶם בְּפָרֶךְ
Los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, y les amargaron la vida con dura servidumbre en barro y ladrillos y en toda labor del campo: todo el servicio que les impusieron con dureza.
Referencias: Ex 1:13–14; Davies, La tumba de Rejmira; Kitchen, Fiabilidad del AT
Esclavitud y nacimiento
5. Las parteras temen a Dios
c. 1527 a. e. c.*
El faraón ordena a dos parteras hebreas, Sifrá y Puá, matar a los niños varones al nacer. Ellas temen a Dios y desobedecen. El texto recuerda sus nombres; el del faraón, no.
Una lista de sirvientes del Papiro Brooklyn 35.1446 (c. 1800–1740 a. e. c.) trae unos cuarenta nombres semitas en una casa egipcia; entre ellos, una Šp-ra que Albright relacionó con Sifrá. No es la partera, pero muestra nombres semitas en Egipto.
- J. MacArthur: Ve en las parteras a mujeres que obedecen a Dios antes que a los hombres; las dos nombradas serían probablemente las dirigentes de su oficio, no las únicas comadronas (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Explica que el hebreo dice literalmente «mirad las dos piedras», quizá alusión a las piedras sobre las que daban a luz las mujeres egipcias (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sostiene que su fe les dio valor para arriesgar la vida desobedeciendo al tirano, aunque una mezcla de debilidad les impidió decir toda la verdad (Comentario).
וַיֹּאמֶר מֶלֶךְ מִצְרַיִם לַמְיַלְּדֹת הָעִבְרִיֹּת אֲשֶׁר שֵׁם הָאַחַת שִׁפְרָה וְשֵׁם הַשֵּׁנִית פּוּעָה וַיֹּאמֶר בְּיַלֶּדְכֶן אֶת־הָעִבְרִיּוֹת וּרְאִיתֶן עַל־הָאָבְנָיִם אִם־בֵּן הוּא וַהֲמִתֶּן אֹתוֹ וְאִם־בַּת הִיא וָחָיָה וַתִּירֶאןָ הַמְיַלְּדֹת אֶת־הָאֱלֹהִים וְלֹא עָשׂוּ כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר אֲלֵיהֶן מֶלֶךְ מִצְרָיִם וַתְּחַיֶּיןָ אֶת־הַיְלָדִים
El rey de Egipto habló a las parteras de las hebreas —una se llamaba Sifrá y la otra Puá— y les dijo: «Cuando asistan a las hebreas en el parto y las vean sobre las dos piedras, si es niño, mátenlo; si es niña, que viva». Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les había dicho el rey de Egipto: dejaron vivir a los niños.
Referencias: Ex 1:15–17; Hayes, Papiro Brooklyn 35.1446; Talmud, Sotá 11b–13b
Esclavitud y nacimiento
6. «Échenlo al Nilo»
c. 1527 a. e. c.*
Fracasado el plan de las parteras, el faraón manda a todo su pueblo: cada niño hebreo que nazca, al río. El Nilo, que daba la vida a Egipto, se vuelve instrumento de muerte.
El Talmud cuenta que Amram se había separado de Jocabed por el decreto, y que Miriam le reprochó que su decisión era peor que la del faraón: él condenaba a los varones; Amram, también a las niñas (Sotá 12a). Es tradición, no texto bíblico.
- J. MacArthur: Explica que, fracasado el plan encomendado a las comadronas, el faraón implica a todos sus súbditos en el exterminio de los varones recién nacidos (Biblia de estudio).
- M. Henry: Ve en el decreto la enemistad de la simiente de la serpiente contra la simiente de la mujer: el enemigo intenta destruir a la iglesia en su infancia (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Nota que el Nilo es el río por excelencia en la Biblia y que esta medida, la más radical, se narra para preparar el hallazgo del libertador en sus mismas aguas (Biblia comentada).
Referencias: Ex 1:22; Talmud, Sotá 11b–13b
Esclavitud y nacimiento
7. La arquilla entre los juncos
c. 1526 a. e. c.* · nace Moisés
Una mujer levita da a luz un hijo, lo esconde tres meses y luego lo pone en una arquilla de papiro embetunada, entre los juncos del Nilo. Su hermana mira de lejos qué le sucederá.
La palabra es tevá, la misma del arca de Noé: otra vez un justo salvado de las aguas en un cofre embetunado. Los «juncos» son suf, como en Yam Suf. La leyenda acadia de Sargón tiene un motivo semejante (Lewis); la diferencia es quién salva.
- M. Henry: Subraya el orden de la Providencia: cuando la crueldad del faraón llega al máximo, nace el libertador; y el niño solo sobre el agua nunca estuvo mejor protegido (Comentario).
- Jamieson, Fausset y Brown: Describe la arquilla como un bote de papiro calafateado con barro del Nilo y betún, dejada en la orilla entre los juncos, no a la deriva; Miriam tendría unos diez o doce años (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Compara el relato con la leyenda de Sargón de Agadé, expuesto sobre un río y salvado, para destacar cómo la providencia divina protege al futuro libertador (Biblia comentada).
וְלֹא־יָכְלָה עוֹד הַצְּפִינוֹ וַתִּקַּח־לוֹ תֵּבַת גֹּמֶא וַתַּחְמְרָה בַחֵמָר וּבַזָּפֶת וַתָּשֶׂם בָּהּ אֶת־הַיֶּלֶד וַתָּשֶׂם בַּסּוּף עַל־שְׂפַת הַיְאֹר
Y cuando ya no pudo esconderlo más, tomó para él una arquilla (tevá) de papiro, la recubrió de betún y de brea, puso en ella al niño y la puso entre los juncos (suf) a la orilla del Nilo.
Referencias: Ex 2:3; Lewis, La leyenda de Sargón; Hch 7:20–22
Esclavitud y nacimiento
8. «De las aguas lo saqué»
c. 1526–1523 a. e. c.*
La hija del faraón encuentra al niño y se compadece. Miriam ofrece una nodriza hebrea: su propia madre. Cuando el niño crece, la princesa lo adopta y le pone por nombre Moisés.
El texto explica Moshé por el hebreo mashá, «sacar del agua»; muchos lo relacionan con el egipcio ms(i), «nacido de», de Tutmosis y Ahmose. Los nombres de la familia —Amram, Jocabed, Miriam, Aarón— están en Ex 6:20 y Nm 26:59.
- Profesores de Salamanca: Explica que el texto juega con el hebreo mashah, «sacar», pero que los autores modernos prefieren el egipcio mosu, «niño, hijo», como en Tut-mosis o Ah-mosis (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Supone que la princesa bajó a un baño ritual en un tramo sagrado del Nilo, cercado contra los cocodrilos, cuyo acceso conocía bien Jocabed (Comentario).
- M. Henry: Admira que la propia hija del faraón, sin saberlo, preserve al libertador de Israel y le dé por nodriza a su misma madre (Comentario).
Referencias: Ex 2:10; Ex 6:20; Nm 26:59; Hoffmeier, Israel in Egypt
Esclavitud y nacimiento
9. Instruido en la sabiduría de Egipto
c. 1520–1486 a. e. c.*
Esteban resume cuarenta años en una frase: Moisés fue educado en toda la sabiduría de los egipcios y era poderoso en palabras y obras. Crece en el palacio de la potencia mayor de su tiempo.
Hoffmeier propone como marco el kap, la escuela del palacio donde se criaban hijos del rey y de príncipes extranjeros. Filón y Josefo amplían esos años con maestros griegos y una campaña en Etiopía; son tradiciones posteriores. Hebreos 11:24 dirá que «rehusó ser llamado hijo de la hija del faraón».
- J. MacArthur: Detalla que la educación en la corte de la dinastía XVIII incluiría lectura, escritura, aritmética, quizá lenguas de Canaán, y deportes como el tiro con arco y la equitación (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Entiende «agradable a Dios» como «divinamente hermoso», y nota que, aunque torpe de palabra (Ex 4:10), sus mensajes conservados confirman que era poderoso en dichos y hechos (Comentario).
- M. Henry: Ve en su preservación que Dios cuida en forma especial a los que destina para un servicio especial; y su hermosura, la belleza de la santidad, vale mucho ante Dios (Comentario).
²⁰ ἐν ᾧ καιρῷ ἐγεννήθη Μωϋσῆς, καὶ ἦν ἀστεῖος τῷ θεῷ? ὃς ἀνετράφη μῆνας τρεῖς ἐν τῷ οἴκῳ τοῦ πατρός?
²¹ ἐκτεθέντος δὲ αὐτοῦ ἀνείλατο αὐτὸν ἡ θυγάτηρ Φαραὼ καὶ ἀνεθρέψατο αὐτὸν ἑαυτῇ εἰς υἱόν.
²² καὶ ἐπαιδεύθη Μωϋσῆς πάσῃ σοφίᾳ Αἰγυπτίων, ἦν δὲ δυνατὸς ἐν λόγοις καὶ ἔργοις αὐτοῦ.
²⁰ En ese tiempo nació Moisés, y era hermoso a los ojos de Dios; fue criado tres meses en la casa de su padre. ²¹ Cuando lo expusieron, la hija del faraón lo recogió y lo crió como hijo suyo. ²² Y Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y obras.
Referencias: Hch 7:20–22; Heb 11:23–27; Hoffmeier, Israel in Egypt; Filón, Vida de Moisés; Josefo, Antigüedades judías II–IV
Huida y Madián
10. Mata al egipcio
c. 1486 a. e. c.* · Moisés tiene 40 años
Ya adulto, Moisés sale a ver a sus hermanos. Ve a un egipcio golpear a un hebreo, mira a un lado y a otro, lo mata y lo esconde en la arena. Al día siguiente descubre que se sabe.
Esteban lo lee como un intento prematuro de liberación: «pensaba que sus hermanos entenderían que Dios les daba la salvación por su mano, pero no lo entendieron». La pregunta del hebreo —«¿quién te ha puesto por príncipe y juez?»— volverá en el desierto.
- J. MacArthur: Divide la vida de Moisés en tres períodos de cuarenta años: la corte del faraón, el exilio en Madián y el éxodo con la peregrinación por el desierto (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Pide no juzgar el hecho con normas modernas: según la costumbre nómada, Moisés debía vengar la sangre de un hermano; su renuncia a la corte supera la de Diocleciano o Carlos V (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Evoca la tumba de Rekhmire, donde el capataz grita «¡El palo está en mi mano!»; el autor no aprueba todo, sino que resalta el ardor patriótico de Moisés, visto por algunos como renegado (Biblia comentada).
²³ Ὡς δὲ ἐπληροῦτο αὐτῷ τεσσερακονταετὴς χρόνος, ἀνέβη ἐπὶ τὴν καρδίαν αὐτοῦ ἐπισκέψασθαι τοὺς ἀδελφοὺς αὐτοῦ τοὺς υἱοὺς Ἰσραήλ.
²⁴ καὶ ἰδών τινα ἀδικούμενον ἠμύνατο καὶ ἐποίησεν ἐκδίκησιν τῷ καταπονουμένῳ πατάξας τὸν Αἰγύπτιον.
²⁵ ἐνόμιζεν δὲ συνιέναι τοὺς ἀδελφοὺς ὅτι ὁ θεὸς διὰ χειρὸς αὐτοῦ δίδωσιν σωτηρίαν αὐτοῖς, οἱ δὲ οὐ συνῆκαν.
²³ Cuando cumplía cuarenta años, le vino al corazón visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. ²⁴ Al ver que uno era maltratado, lo defendió y vengó al oprimido matando al egipcio. ²⁵ Pensaba que sus hermanos entenderían que Dios les daba la salvación por su mano, pero ellos no lo entendieron.
Referencias: Ex 2:11–12; Hch 7:23–25
Huida y Madián
11. Huida a Madián
c. 1486 a. e. c.*
El faraón busca matarlo. Moisés huye de Egipto, cruza el desierto y se detiene junto a un pozo en la tierra de Madián, al otro lado del golfo de Áqaba. El príncipe se vuelve fugitivo.
Madián estaba al este del golfo de Áqaba, en el noroeste de Arabia; la tradición la centra en Al-Bad‘ («las cuevas de Jetró»). Los madianitas recorrían también el Sinaí y el Arabá: en Timna usaron un santuario-tienda (Rothenberg). La ruta del mapa es aproximada.
- J. MacArthur: Sitúa Madián en la costa oriental del golfo de Áqaba, poblada por descendientes de Abraham y Cetura (Gn 25:1–4) (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Fecha la huida en el segundo año de Tutmosis I y sugiere que Moisés viajó con una caravana, pues los madianitas unían el comercio al pastoreo (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Recuerda que la estepa era el refugio tradicional de los fugitivos, como en el relato egipcio de Sinuhé, y que allí Moisés podía enterarse de lo que pasaba en Egipto (Biblia comentada).
Referencias: Ex 2:15; Rothenberg, Timna; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»
Huida y Madián
12. Junto al pozo: Jetró y Séfora
c. 1486 a. e. c.*
Moisés defiende a las siete hijas del sacerdote de Madián de unos pastores y abreva su rebaño. Las hijas lo describen como «un egipcio». Se queda con Reuel —Jetró— y se casa con Séfora.
Como Jacob, Moisés encuentra esposa junto a un pozo: es una escena tipo de la Biblia (Alter). A su hijo lo llama Gersom, de ger, «forastero», porque «forastero he sido en tierra extraña». Jetró reaparecerá en el desierto como consejero.
- Profesores de Salamanca: Encuentra la escena muy verosímil: los pozos eran puntos de fricción entre pastores, y la ley de hospitalidad del desierto incorpora al extranjero a la familia y a la tribu de Ragüel (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Considera al sacerdote de Madián también jefe de su pueblo y fiel aún al Dios verdadero; Séfora significa «pajarito», y Moisés la habría ganado sirviendo, como Jacob (Comentario).
- M. Henry: Aprende de Moisés, criado en la corte y dispuesto a abrevar ganado ajeno, que donde nos ponga la Providencia debemos hacer el bien que podamos; Gersón le recuerda que es extranjero (Comentario).
וַיּוֹאֶל מֹשֶׁה לָשֶׁבֶת אֶת־הָאִישׁ וַיִּתֵּן אֶת־צִפֹּרָה בִתּוֹ לְמֹשֶׁה וַתֵּלֶד בֵּן וַיִּקְרָא אֶת־שְׁמוֹ גֵּרְשֹׁם כִּי אָמַר גֵּר הָיִיתִי בְּאֶרֶץ נָכְרִיָּה
Moisés aceptó quedarse con aquel hombre, y él dio a Moisés a su hija Séfora. Ella dio a luz un hijo, y él le puso por nombre Gersom, porque dijo: «Forastero (ger) he sido en tierra extraña».
Referencias: Ex 2:21–22; Sarna, Explorando el Éxodo
Huida y Madián
13. Cuarenta años de pastor
c. 1486–1446 a. e. c.*
La Torá pasa en silencio estos años. El hombre criado en el palacio aprende el desierto: los pozos, los caminos y el rebaño. Por allí guiará después a Israel.
Los textos egipcios llaman shasu a los pastores de Edom y Seír. Las listas de Soleb (Amenhotep III) nombran una «tierra de los shasu de Yhw», que muchos relacionan con el nombre YHWH (Giveon). La relación es discutida.
Referencias: Hch 7:29–30; Giveon, Los beduinos shasu
Huida y Madián
14. Dios oyó el gemido
c. 1447 a. e. c.*
Muere el rey de Egipto, pero la servidumbre sigue. Los hijos de Israel claman, y el texto encadena cuatro verbos: Dios oyó, se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob, miró y lo supo.
El «se acordó» no supone olvido: en hebreo zajar significa actuar según lo prometido. El último verbo, «y Dios lo supo» (va-yédaʿ), queda sin complemento: Dios conoce la aflicción desde dentro. Es la bisagra entre el silencio de Madián y la zarza.
- J. MacArthur: Resume la respuesta divina en cuatro verbos, oyó, se acordó, miró y reconoció, que anuncian la intervención inminente; el pacto recordado es el unilateral hecho con Abraham, Isaac y Jacob (Biblia de estudio).
- M. Henry: Contrasta las dos miradas: Moisés miró a sus hermanos y se compadeció; ahora Dios los mira y los ayuda, movido por su pacto y no por mérito alguno de ellos (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Identifica al nuevo faraón con Merneptah, sucesor de Ramsés II; al ver que seguía la misma política, a Israel solo le quedó clamar a Dios (Biblia comentada).
וַיְהִי בַיָּמִים הָרַבִּים הָהֵם וַיָּמָת מֶלֶךְ מִצְרַיִם וַיֵּאָנְחוּ בְנֵי־יִשְׂרָאֵל מִן־הָעֲבֹדָה וַיִּזְעָקוּ וַתַּעַל שַׁוְעָתָם אֶל־הָאֱלֹהִים מִן־הָעֲבֹדָה וַיִּשְׁמַע אֱלֹהִים אֶת־נַאֲקָתָם וַיִּזְכֹּר אֱלֹהִים אֶת־בְּרִיתוֹ אֶת־אַבְרָהָם אֶת־יִצְחָק וְאֶת־יַעֲקֹב וַיַּרְא אֱלֹהִים אֶת־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וַיֵּדַע אֱלֹהִים
Pasados muchos días, murió el rey de Egipto. Los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre y clamaron, y su clamor subió a Dios desde la servidumbre. Dios oyó su gemido y se acordó de su pacto con Abraham, con Isaac y con Jacob. Dios miró a los hijos de Israel, y Dios lo supo.
Referencias: Ex 2:23–25; Childs, Éxodo
La zarza y el llamado
15. La zarza que no se consumía
c. 1446 a. e. c.* · Moisés tiene 80 años
Moisés lleva el rebaño más allá del desierto y llega a Horeb, el monte de Dios. El ángel de YHWH se le aparece en una llama de fuego en medio de una zarza: la zarza arde y no se consume.
Zarza es sené, eco de Sinaí. Un midrash pregunta por qué Dios habló desde un arbusto humilde y no desde un gran árbol: para mostrar que está con su pueblo en la aflicción (Shemot Rabá 2:5). El monasterio de Santa Catalina guarda la zarza de la tradición desde el s. IV–VI.
- J. MacArthur: Descarta explicaciones naturales de la zarza, como plantas con gases o aceites: tras cuarenta años en el desierto, Moisés no se habría asombrado de algo común (Biblia de estudio).
- M. Henry: Ve en la zarza que arde sin consumirse un emblema de la iglesia esclavizada en Egipto y de la iglesia de toda época, que la persecución no destruye porque Dios la conserva (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Sitúa Horeb o Sinaí en el macizo meridional de la península, donde Yebel Musa y Yebel Serbal se disputan la teofanía; el fuego simboliza la santidad que purifica (Biblia comentada).
Referencias: Ex 3:1–2; Hch 7:29–30; Shemot Rabá 2:5
La zarza y el llamado
16. «Quita las sandalias»
c. 1446 a. e. c.*
«No te acerques; quita las sandalias, porque el lugar en que estás es tierra santa.» El Dios de Abraham, Isaac y Jacob dice que ha visto la aflicción de su pueblo y ha descendido para librarlo.
La santidad no está en el lugar, sino en la presencia: el suelo era el mismo de siempre. Por eso Moisés cubre su rostro. La promesa de una tierra «que mana leche y miel» retoma la de los patriarcas y fija el destino de todo el relato.
- Jamieson, Fausset y Brown: Explica que en Oriente descalzarse no equivale a quitarse el sombrero: es confesar la propia contaminación e indignidad ante la santidad inmaculada, costumbre que también observaban los sacerdotes egipcios (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Lee «leche y miel» como hipérbole para alentar al pueblo: Canaán era menos fértil que Gosén, pero frente a la estepa del Sinaí y para esclavos resultaba un paraíso de trabajo libre (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Nota que la insistencia en lo que Dios ha visto, oído y hará subraya su implicación personal en la historia de su pueblo; el envío hace de Moisés libertador y embajador ante el faraón (Biblia de estudio).
וַיֹּאמֶר יְהוָה רָאֹה רָאִיתִי אֶת־עֳנִי עַמִּי אֲשֶׁר בְּמִצְרָיִם וְאֶת־צַעֲקָתָם שָׁמַעְתִּי מִפְּנֵי נֹגְשָׂיו כִּי יָדַעְתִּי אֶת־מַכְאֹבָיו וָאֵרֵד לְהַצִּילוֹ מִיַּד מִצְרַיִם וּלְהַעֲלֹתוֹ מִן־הָאָרֶץ הַהִוא אֶל־אֶרֶץ טוֹבָה וּרְחָבָה אֶל־אֶרֶץ זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ אֶל־מְקוֹם הַכְּנַעֲנִי וְהַחִתִּי וְהָאֱמֹרִי וְהַפְּרִזִּי וְהַחִוִּי וְהַיְבוּסִי
YHWH dijo: «He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores; conozco sus dolores. He descendido para librarlo de la mano de los egipcios y para hacerlo subir de esa tierra a una tierra buena y amplia, a una tierra que mana leche y miel».
Referencias: Ex 3:5–6; Ex 3:7–8; Rashi sobre Ex 3:5–14
La zarza y el llamado
17. «Ehyé asher ehyé»
c. 1446 a. e. c.*
Moisés pregunta por el nombre de Dios. La respuesta es un verbo en primera persona: «Seré el que seré». Y luego el nombre propio, YHWH: «Este es mi nombre para siempre».
Ehyé viene del verbo hayá, «ser, estar»; la Septuaginta tradujo «Yo soy el que es». Childs subraya que el Nombre promete una presencia activa más que definir una esencia: «yo estaré contigo» (Ex 3:12). El tetragrámaton se relaciona con el mismo verbo.
- J. MacArthur: Interpreta el nombre como autoexistencia y eternidad, «yo soy el que es o será»; explica que «Jehová» combina las consonantes YHWH con las vocales de Adonai (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Distingue entre ehyé, «yo soy», dicho a Moisés, y Yahweh, «él es», para el pueblo; ve un eco de «yo estaré contigo» y un Dios que no se define para no ser materializado (Biblia comentada).
- M. Henry: Lee en el nombre que Dios existe por sí mismo, es eterno, inmutable, incomprensible y fiel a sus promesas; un nombre que detiene toda indagación osada y curiosa (Comentario).
Referencias: Ex 3:13–15; Childs, Éxodo; Rashi sobre Ex 3:5–14; Sarna, Explorando el Éxodo
La zarza y el llamado
18. «No soy hombre de palabras»
c. 1446 a. e. c.*
Moisés pone cinco objeciones: quién soy yo, cuál es tu nombre, no me creerán, no sé hablar, envía a otro. Dios responde con señales, con su presencia y con Aarón, que sale a su encuentro en el monte de Dios.
El hombre que según Esteban era «poderoso en palabras» se declara «pesado de boca y de lengua». La respuesta de Dios no es mejorarlo como orador, sino prometerle: «yo estaré con tu boca». En el camino de regreso, Séfora circuncida a su hijo (Ex 4:24–26), un episodio oscuro.
- J. MacArthur: Traduce literalmente «no soy hombre de palabras», «pesado de boca y de lengua», y recuerda que en Egipto, como muestra el relato del campesino elocuente, la elocuencia se tenía en mucho (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sostiene que el enojo divino se tradujo en que el sacerdocio, que pudo ser de Moisés, pasara a Aarón, desde entonces cabeza de la casa de Leví (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Explica que «serás Dios para él» significa que Moisés transmite a Aarón los designios divinos y este los comunica al pueblo; los LXX y la Vulgata suavizan la frase (Biblia comentada).
וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה אֶל־יְהוָה בִּי אֲדֹנָי לֹא אִישׁ דְּבָרִים אָנֹכִי גַּם מִתְּמוֹל גַּם מִשִּׁלְשֹׁם גַּם מֵאָז דַּבֶּרְךָ אֶל־עַבְדֶּךָ כִּי כְבַד־פֶּה וּכְבַד לָשׁוֹן אָנֹכִי וַיֹּאמֶר יְהוָה אֵלָיו מִי שָׂם פֶּה לָאָדָם אוֹ מִי־יָשׂוּם אִלֵּם אוֹ חֵרֵשׁ אוֹ פִקֵּחַ אוֹ עִוֵּר הֲלֹא אָנֹכִי יְהוָה וְעַתָּה לֵךְ וְאָנֹכִי אֶהְיֶה עִם־פִּיךָ וְהוֹרֵיתִיךָ אֲשֶׁר תְּדַבֵּר
Moisés dijo a YHWH: «¡Ay, Señor! Yo no soy hombre de palabras, ni de ayer ni de anteayer, ni desde que hablas a tu siervo, porque soy pesado de boca y pesado de lengua». YHWH le respondió: «¿Quién dio la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo o al sordo, al que ve o al ciego? ¿No soy yo, YHWH? Ahora, pues, ve; yo estaré con tu boca y te enseñaré lo que has de decir».
Referencias: Ex 4:10–12; Ex 4:27
Plagas y Pascua
19. «¿Quién es YHWH?»
c. 1446 a. e. c.*
Moisés y Aarón piden al faraón: «Deja ir a mi pueblo, para que me celebren fiesta en el desierto». El faraón responde: «No conozco a YHWH». En vez de soltarlos, les quita la paja y les exige la misma cuota de ladrillos.
La pregunta del faraón ordena todo el relato de las plagas: el estribillo «y sabrán que yo soy YHWH» se repite contra Egipto y a favor de Israel (Ex 7:5). Los capataces hebreos culpan a Moisés, y él se queja ante Dios: «¿Por qué hiciste mal a este pueblo?» (Ex 5:22).
- Jamieson, Fausset y Brown: Observa que el faraón midió el poder de YHWH por la miseria de sus adoradores y lo creyó un dios menor; las plagas tendrán por fin mostrar su supremacía sobre los dioses de Egipto (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Sitúa la escena en la corte del Delta oriental, junto a Pi-Ramsés y el «campo de Tanis»; la fiesta en el desierto sería una peregrinación nómada, al estilo del hach a La Meca (Biblia comentada).
- M. Henry: Advierte que, como el faraón, muchos culpan al prójimo por dedicar unas horas al servicio de Dios, pero no a quienes dan el doble de su tiempo a placeres pecaminosos (Comentario).
וְאַחַר בָּאוּ מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן וַיֹּאמְרוּ אֶל־פַּרְעֹה כֹּה־אָמַר יְהוָה אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל שַׁלַּח אֶת־עַמִּי וְיָחֹגּוּ לִי בַּמִּדְבָּר וַיֹּאמֶר פַּרְעֹה מִי יְהוָה אֲשֶׁר אֶשְׁמַע בְּקֹלוֹ לְשַׁלַּח אֶת־יִשְׂרָאֵל לֹא יָדַעְתִּי אֶת־יְהוָה וְגַם אֶת־יִשְׂרָאֵל לֹא אֲשַׁלֵּחַ
Después Moisés y Aarón entraron y dijeron al faraón: «Así dice YHWH, el Dios de Israel: “Deja ir a mi pueblo, para que me celebren fiesta en el desierto”». Pero el faraón respondió: «¿Quién es YHWH para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? No conozco a YHWH, y tampoco dejaré ir a Israel».
Referencias: Ex 5:1–2; Ex 5:7; Ex 7:5
Plagas y Pascua
20. Diez golpes contra los dioses de Egipto
c. 1446 a. e. c.*
Agua en sangre, ranas, piojos, moscas, peste, úlceras, granizo, langostas, tinieblas y la muerte de los primogénitos. El texto los llama juicios «contra todos los dioses de Egipto».
Muchos leen cada golpe contra una deidad: el Nilo (Hapi), el sol (Ra), el ganado sagrado. Hillel ofrece explicaciones naturales encadenadas; el texto las presenta como señales con un propósito. Las Admoniciones de Ipuwer («el río es sangre») son literatura del Reino Medio, no una crónica de las plagas (Enmarch).
- J. MacArthur: Relaciona las plagas con la religión egipcia: las ranas evocaban a la diosa Heqet y al ciclo del Nilo, y la muerte de los primogénitos exhibe la impotencia de dioses representados por animales (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Las entiende como milagros en el modo: fenómenos propios de Egipto, como el «Nilo rojo» de la crecida, pero desencadenados a la orden de Moisés con intensidad y rapidez insólitas (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Anota que «los dioses de Egipto» podría aludir a príncipes y grandes, aunque la tradición judía cuenta que esa noche todos los ídolos de Egipto se hicieron pedazos (Nm 33:4) (Comentario).
Referencias: Ex 12:12; Ex 7:5; Hillel, Historia natural de la Biblia; Enmarch, Las Admoniciones de Ipuwer
Plagas y Pascua
21. La sangre en los dinteles: Pésaj
14 de nisán · c. 1446 a. e. c.*
Cada familia sacrifica un cordero sin defecto y pone su sangre en los postes y el dintel. Esa noche YHWH pasa por Egipto: donde ve la sangre, pasa de largo. Se come de pie, con el cayado en la mano.
Pésaj viene de pasaj, «pasar por encima, proteger». La fiesta se une a los siete días de matsot y se celebra hasta hoy con el séder. Pablo escribe: «Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado» (1 Co 5:7), y Jesús instituye la cena en una Pascua.
- Jamieson, Fausset y Brown: Lee el cordero como tipo de Cristo: sin defecto, macho de un año, en la primavera de la vida, y apartado cuatro días, como Cristo estuvo bajo examen antes de su muerte (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Sostiene que la Pascua era anterior al éxodo, una fiesta pastoril de primicias del rebaño, que aquí recibe un nuevo sentido histórico; Pésaj significa «pasar de largo» (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Explica que por decreto divino Abib, marzo–abril, pasa a ser el primer mes del calendario religioso, señal del nacimiento de Israel como nación; tras el exilio se llamará Nisán (Biblia de estudio).
וְהָיָה הַדָּם לָכֶם לְאֹת עַל הַבָּתִּים אֲשֶׁר אַתֶּם שָׁם וְרָאִיתִי אֶת־הַדָּם וּפָסַחְתִּי עֲלֵכֶם וְלֹא־יִהְיֶה בָכֶם נֶגֶף לְמַשְׁחִית בְּהַכֹּתִי בְּאֶרֶץ מִצְרָיִם
La sangre les será por señal en las casas donde ustedes estén: veré la sangre y pasaré de largo (pasajti) sobre ustedes, y no habrá entre ustedes plaga destructora cuando yo hiera la tierra de Egipto.
Referencias: Ex 12:13; 1 Co 5:7
El Éxodo y el mar
22. De Ramsés a Sucot
15 de nisán · c. 1446 a. e. c.*
Israel sale de Raamsés hacia Sucot: «unos seiscientos mil hombres de a pie», con mujeres, niños, ganado y una multitud mezclada. Llevan la masa sin leudar y los huesos de José.
Hoffmeier identifica Sucot con Tjeku, en el Wadi Tumilat. La cifra depende de ʾélef: «mil» o «clan, tropa». Petrie, Mendenhall y Humphreys proponen unos miles o pocas decenas de miles; el texto, leído literalmente, supone unos dos millones.
- J. MacArthur: Calcula que seiscientos mil varones de a pie suponen unos dos millones de personas; la multitud mixta que se les une será luego fuente de problemas (Nm 11:4) (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Toma la cifra como hipérbole épica, nunca alcanzada en Israel, que expresa la promesa de una descendencia como la arena; Sucot podría ser el Tjeku egipcio, en el Wadi Tumilat (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Traduce la multitud mixta como «gran gentuza»: esclavos y gente humilde que aprovechan para escapar; Sucot, «cabañas», origen del recuerdo celebrado en la fiesta de los Tabernáculos (Comentario).
Referencias: Ex 12:37–38; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai; Mendenhall, Los censos de Números; Humphreys, El número del Éxodo
El Éxodo y el mar
23. No por el camino de los filisteos
c. 1446 a. e. c.*
El camino corto a Canaán corría por la costa, pero Dios no los lleva por allí, «no sea que vean la guerra y se vuelvan». Los guía por el desierto, con una columna de nube de día y de fuego de noche.
El «camino de la tierra de los filisteos» es el Camino de Horus de los textos egipcios, vigilado por una cadena de fuertes desde Tjaru (Tell Hebua). Hoffmeier excavó dos de ellos en Tell el-Borg, de Tutmosis III y Ramsés II. Un ejército esperaba en esa ruta.
- Profesores de Salamanca: Señala que «camino de los filisteos» es una anticipación del redactor, pues estos se asentaron en la costa en el siglo XII a. C.; el desierto debía forjar una nueva conciencia religiosa y nacional (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Explica que la ruta costera, la más corta, estaba jalonada de fortalezas egipcias, y que Dios quería llevar al pueblo primero al Sinaí; «mar Rojo» sería mejor «mar de las Cañas» (Biblia de estudio).
- M. Henry: Enseña que el camino de Dios no siempre es el más corto, pero sí el mejor; llevar los huesos de José alentaba la esperanza de llegar a Canaán (Comentario).
Referencias: Ex 13:17–18; Ex 13:21–22; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
El Éxodo y el mar
24. Entre Migdol y el mar
c. 1446 a. e. c.*
Dios les ordena volver y acampar frente a Pi-hahirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-zefón. El faraón cree que están atrapados y sale tras ellos con sus carros. «YHWH peleará por ustedes.»
Ninguno de los tres topónimos se ha identificado con seguridad (Hoffmeier, 2008). Migdol significa «fortaleza». Para el Yam Suf se proponen los lagos Ballah (Bietak, Hoffmeier), el Timsah, los Amargos (MacArthur, Hillel), el golfo de Suez, la laguna de Bardawil (el curso de Tierras Bíblicas) y el golfo de Áqaba.
- J. MacArthur: Subraya la amarga ironía de «¿no había sepulcros en Egipto?» en un país obsesionado con la muerte y los ritos funerarios: el pueblo olvida pronto su esclavitud y su rescate (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Explica que Migdol significa «torre» y podría ser la fortaleza de Magdalum, al sur de los lagos Amargos, usada por Seti I y Ramsés II; Baal-Sefón es «Baal del norte» (Biblia comentada).
- M. Henry: Observa que a Israel no le quedaba camino abierto sino hacia arriba: Dios pone a los suyos en aprietos para ponerlos de rodillas (Comentario).
Referencias: Ex 14:1–2; Ex 14:13–14; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»
El Éxodo y el mar
25. El mar se abre
c. 1446 a. e. c.*
Moisés extiende la mano. Un fuerte viento del este sopla toda la noche, el mar se vuelve tierra seca e Israel pasa entre dos muros de agua. Al amanecer las aguas vuelven y cubren los carros del faraón.
Drews y Han (2010) mostraron con una simulación que un viento del este sostenido puede dejar en seco un banco de unos 3–4 km en el delta oriental. El texto nombra el viento, pero lo atribuye a YHWH. Pablo lo lee como un bautismo: «todos atravesaron el mar» (1 Co 10:1–2).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sostiene que ningún viento natural explica un muro de agua a ambos lados; además, el hebreo kedem puede significar «previo» y no solo «oriental», lo que aclara la escena (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Distingue dos relatos: uno sobrio, con marea baja y viento solano provocado por Dios, y otro épico de murallas de agua; en ambos ve un milagro en el modo y figura del bautismo (Biblia comentada).
- M. Henry: Lee el paso del mar como tipo del bautismo y de la conversión, y el ahogamiento de los egipcios como figura de la ruina final de los impenitentes (Comentario).
Referencias: Ex 14:21–22; Drews y Han, 2010; 1 Co 10:1–2; Talmud, Sotá 36b–37a
El Éxodo y el mar
26. El cántico del mar
c. 1446 a. e. c.*
En la otra orilla, Moisés e Israel cantan: «¿Quién como tú entre los dioses, YHWH?». Miriam, profetisa, toma el pandero y las mujeres responden con danzas: «Caballo y jinete arrojó al mar».
Muchos estudiosos ven en Ex 15 uno de los poemas más antiguos de la Biblia hebrea, por su lengua arcaica (Cross y Freedman). El verso de Miriam (15:21) repite el comienzo del himno. Apocalipsis 15:3 lo retoma como «el cántico de Moisés y del Cordero».
- J. MacArthur: Distingue cuatro estrofas: las dos primeras cierran con el hundimiento del enemigo y las dos últimas con la santa morada de Dios; todo culmina en «¡YHWH reinará!» (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Ve indicios de una redacción posterior, como Edom, Moab, los filisteos y el santuario, junto a arcaísmos como «YHWH, hombre de guerra», que el texto samaritano suaviza (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Lo considera el poema más antiguo del mundo, de sublimidad sin rival, y explica que a María se la llama profetisa aquí sobre todo por su destreza musical (Comentario).
מִי־כָמֹכָה בָּאֵלִם יְהוָה מִי כָּמֹכָה נֶאְדָּר בַּקֹּדֶשׁ נוֹרָא תְהִלֹּת עֹשֵׂה פֶלֶא
¿Quién como tú entre los dioses, YHWH? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, temible en alabanzas, hacedor de maravillas?
Referencias: Ex 15:11; Ex 15:20–21; Ap 15:3; Cassuto, Comentario a Éxodo
Del mar al Sinaí
27. Mara y Elim
c. 1446 a. e. c.*
Tres días sin agua en el desierto de Shur. En Mara el agua es amarga y el pueblo murmura. Dios muestra a Moisés un árbol que la endulza: «Yo soy YHWH, tu sanador». Luego, en Elim, doce fuentes y setenta palmeras.
Para Mara se proponen ‘Ayun Musa, al sureste de Suez, Bir el-Mura y ‘Ain Hawara; para Elim, el oasis de Wadi Gharandel. Es la primera de una serie de pruebas por agua y comida, cada una con su murmuración y su provisión.
- J. MacArthur: Identifica Mara con Ain Hawarah, de aguas aún salobres, y Elim con Wadi Gharandel; ningún árbol conocido endulza el agua, y Dios se revela como YHWH-rafá, «tu sanador» (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Cuenta que los árabes aún evitan que sus camellos beban en Howarah, y descarta los arbustos propuestos por viajeros: el agua se endulzó por el poder de Dios, no por el árbol (Comentario).
- M. Henry: Ve en el árbol que endulza las aguas un tipo de la cruz de Cristo, que endulza las aguas amargas de la aflicción; Dios amarga lo que más esperamos para llevarnos al Creador (Comentario).
Referencias: Ex 15:25–26; Ex 15:27; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
Del mar al Sinaí
28. Maná: «¿Qué es esto?»
15 del mes 2 · c. 1446 a. e. c.*
En el desierto de Sin el pueblo añora las ollas de carne de Egipto. Al amanecer aparece algo menudo como escarcha. «¿Man hu?», «¿qué es esto?». Moisés responde: «Es el pan que YHWH les da». Cada día, lo justo; el sexto, doble.
Hillel recuerda las secreciones dulces de insectos en los tamariscos del Sinaí, que los beduinos llaman man; el texto describe algo diario, abundante y que se pudre al guardarlo. Jesús lo retoma: «no fue Moisés quien les dio el pan del cielo» (Jn 6:32).
- J. MacArthur: Explica que «maná» deriva de la pregunta «¿qué es?» y rechaza las explicaciones naturales, líquenes o secreciones de insectos en tamariscos, incapaces de dar alimento diario, salvo en sábado, durante cuarenta años (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Compara el maná con la goma que destila el Tamarix mannifera al picarlo un insecto, afinidad notada desde la antigüedad; pero la Biblia no lo presenta como algo ordinario, igual que las plagas (Biblia comentada).
- M. Henry: Convierte el «¿qué es esto?» en una confesión: es la porción que Dios nos asigna, y la tomamos con gratitud; recogerlo cada mañana enseña a proveer con diligencia el propio pan (Comentario).
וַתַּעַל שִׁכְבַת הַטָּל וְהִנֵּה עַל־פְּנֵי הַמִּדְבָּר דַּק מְחֻסְפָּס דַּק כַּכְּפֹר עַל־הָאָרֶץ וַיִּרְאוּ בְנֵי־יִשְׂרָאֵל וַיֹּאמְרוּ אִישׁ אֶל־אָחִיו מָן הוּא כִּי לֹא יָדְעוּ מַה־הוּא וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה אֲלֵהֶם הוּא הַלֶּחֶם אֲשֶׁר נָתַן יְהוָה לָכֶם לְאָכְלָה
Cuando se evaporó la capa de rocío, sobre la superficie del desierto había una cosa menuda, como escamas, menuda como la escarcha sobre la tierra. Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: «¿Man hu?» (¿Qué es esto?), porque no sabían qué era. Y Moisés les dijo: «Es el pan que YHWH les da para comer».
Referencias: Ex 16:14–15; Jn 6:32–33; Hillel, Historia natural de la Biblia
Del mar al Sinaí
29. Serabit el-Jadim: el alfabeto de los mineros
Arqueología · s. XIX–XV a. e. c.
En las montañas del Sinaí occidental, Egipto explotaba minas de turquesa con un templo a Hathor. Allí trabajaban semitas que escribieron en las rocas con un sistema nuevo: letras en lugar de jeroglíficos.
Petrie halló en 1904–1905 las inscripciones protosinaíticas; Albright las leyó como una forma temprana del alfabeto cananeo, del que vienen el hebreo y el griego. Una de las palabras que se leen es «El». Hoffmeier relaciona la vecina Wadi Maghara con Dofcá (Nm 33:12).
Referencias: Petrie, Investigaciones en el Sinaí; Albright, Inscripciones protosinaíticas; Nm 33:1–2; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
Del mar al Sinaí
30. Agua de la peña en Refidim
c. 1446 a. e. c.*
En Refidim no hay agua y el pueblo está a punto de apedrear a Moisés. Dios le dice que golpee la peña en Horeb, y brota agua. El lugar se llama Masá y Meribá: «¿Está YHWH en medio de nosotros, o no?».
La pregunta es el centro del desierto: no si habrá agua, sino si Dios está presente. Pablo identifica la roca que los acompañaba con Cristo (1 Co 10:4). Casi cuarenta años después, en Meribá de Cades, Moisés golpeará la roca de nuevo, y eso le costará la tierra.
- Jamieson, Fausset y Brown: Identifica Refidim con el Wadi Feirán, un desfiladero tortuoso entre rocas perpendiculares a un día de camino del Sinaí, a la entrada del distrito de Horeb (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Recuerda la tradición judía según la cual la roca acompañaba al pueblo por el desierto; Pablo la aplica alegóricamente a Cristo, la roca espiritual que los seguía (1 Co 10:4) (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Destaca que, mientras el pueblo se vuelve contra su guía, Moisés se vuelve a Dios en oración, rasgo constante de su vida; Masá y Meribá significan «prueba» y «rencilla» (Biblia de estudio).
הִנְנִי עֹמֵד לְפָנֶיךָ שָּׁם עַל־הַצּוּר בְּחֹרֵב וְהִכִּיתָ בַצּוּר וְיָצְאוּ מִמֶּנּוּ מַיִם וְשָׁתָה הָעָם וַיַּעַשׂ כֵּן מֹשֶׁה לְעֵינֵי זִקְנֵי יִשְׂרָאֵל וַיִּקְרָא שֵׁם הַמָּקוֹם מַסָּה וּמְרִיבָה עַל־רִיב בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְעַל נַסֹּתָם אֶת־יְהוָה לֵאמֹר הֲיֵשׁ יְהוָה בְּקִרְבֵּנוּ אִם־אָיִן
«He aquí que yo estaré delante de ti allí, sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. Y llamó el nombre del lugar Masá y Meribá, por la contienda de los hijos de Israel y porque tentaron a YHWH, diciendo: «¿Está YHWH en medio de nosotros, o no?».
Referencias: Ex 17:6–7
Del mar al Sinaí
31. Manos alzadas: YHWH-nisí
c. 1446 a. e. c.*
Amalec ataca en Refidim. Josué combate abajo; Moisés sube a la colina con la vara de Dios. Mientras alza las manos, Israel vence; Aarón y Hur se las sostienen hasta la puesta del sol. Moisés levanta un altar: «YHWH es mi estandarte».
Es el primero de los dos altares que levanta Moisés. YHWH-nisí juega con nes, el asta que se alza para reunir a la tropa. La Misná pregunta si las manos de Moisés hacían la guerra y responde: cuando Israel miraba hacia arriba, vencía (Rosh Hashaná 3:8).
- M. Henry: Observa que Josué pelea y Moisés ora: a Josué no le pesan las manos para luchar, pero a Moisés sí para orar, porque cuanto más espiritual es un servicio, más fácil es desfallecer (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Traduce YHWH-nisí como «YHWH es mi enseña» y ve aquí la primera alusión a la escritura de Moisés, aunque el «libro» no es aún el Pentateuco; «en oídos de Josué» remite a la tradición oral (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Recuerda que Amalec descendía de Esaú y sigue su larga enemistad con Israel, desde Refidim hasta Saúl, David, Ezequías y los tiempos de Ester; Josué aparece aquí por primera vez (Biblia de estudio).
Referencias: Ex 17:11–12; Ex 17:15–16; Misná, Rosh Hashaná 3:8
Del mar al Sinaí
32. Jetró: jueces para el pueblo
c. 1446 a. e. c.*
Jetró trae a Séfora y a los hijos, escucha lo que Dios hizo y ofrece un sacrificio. Al ver a Moisés juzgando desde la mañana hasta la tarde, le aconseja repartir la carga entre hombres capaces y temerosos de Dios.
Un sacerdote madianita da a Israel su primera organización judicial, y Moisés la acepta. Dt 1:9–18 recuerda la escena desde el lado de Moisés. Los rabinos discuten si Jetró llegó antes o después del Sinaí (Zevajim 116a).
- J. MacArthur: Elogia el consejo de Jetro como modelo de delegación y organización; lo considera un gentil creyente, y por eso el sacrificio se ofrece a Elohim y no bajo el nombre de YHWH (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Explica que Jetro aplica el derecho consuetudinario de las tribus nómadas; los jefes de millar y de centena son términos militares, y rechaza la hipótesis de un origen madianita del yahvismo (Biblia comentada).
- M. Henry: Ve en la comida con pan del cielo un anticipo: aunque gentil, Jetro es bienvenido a la mesa, como los gentiles lo son a Cristo, el Pan de vida (Comentario).
Referencias: Ex 18:21–22
Sinaí: pacto, Ley y Morada
33. ¿Dónde está el monte Sinaí?
Mes 3 · c. 1446 a. e. c.*
Al tercer mes Israel acampa frente al monte. La Biblia no da coordenadas, y la tradición tardó siglos en fijarlo. Hoy se discuten al menos cinco candidatos, en el Sinaí, el Neguev y Arabia.
Desde el s. IV se identifica con Jebel Musa, donde Egeria vio monjes y Justiniano levantó Santa Catalina. Hoffmeier prefiere Ras Safsafah o Jebel Serbal; Anati, Har Karkom; la hipótesis madianita, Jebel al-Lawz, en Arabia (Gá 4:25 dice «Sinaí, monte de Arabia»). Ninguno se ha probado.
Referencias: Ex 19:4–6; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai; Egeria, Itinerario; Finkelstein y Silberman, 2001
Sinaí: pacto, Ley y Morada
34. Alas de águila: un reino de sacerdotes
Mes 3 · c. 1446 a. e. c.*
Antes de la Ley, la gracia: «Ustedes vieron cómo los llevé sobre alas de águila y los traje a mí». Si escuchan su voz, Israel será su tesoro especial entre los pueblos, un reino de sacerdotes y una nación santa.
Segulá es el tesoro privado del rey. La secuencia importa: primero la liberación, después el pacto. Pedro aplica estas palabras a la iglesia: «linaje escogido, real sacerdocio, nación santa» (1 P 2:9).
- J. MacArthur: Reconoce aquí, en forma breve, un tratado de vasallaje con preámbulo, prólogo histórico, estipulaciones y bendiciones; el águila saca a sus polluelos del nido y los recoge en sus alas (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Lee «reino de sacerdotes» en sentido metafórico: Israel, como primogénito entre los pueblos, es intermediario entre Dios y la humanidad, destinado a preparar la venida del Mesías (Biblia comentada).
- M. Henry: Ve en este pacto nacional, otorgado por libre gracia, un tipo y sombra del nuevo pacto que Dios escribirá no en piedra sino en el corazón (Jr 31:33) (Comentario).
אַתֶּם רְאִיתֶם אֲשֶׁר עָשִׂיתִי לְמִצְרָיִם וָאֶשָּׂא אֶתְכֶם עַל־כַּנְפֵי נְשָׁרִים וָאָבִא אֶתְכֶם אֵלָי וְעַתָּה אִם־שָׁמוֹעַ תִּשְׁמְעוּ בְּקֹלִי וּשְׁמַרְתֶּם אֶת־בְּרִיתִי וִהְיִיתֶם לִי סְגֻלָּה מִכָּל־הָעַמִּים כִּי־לִי כָּל־הָאָרֶץ וְאַתֶּם תִּהְיוּ־לִי מַמְלֶכֶת כֹּהֲנִים וְגוֹי קָדוֹשׁ אֵלֶּה הַדְּבָרִים אֲשֶׁר תְּדַבֵּר אֶל־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל
«Ustedes vieron lo que hice a los egipcios, y cómo los llevé sobre alas de águila y los traje a mí. Ahora, pues, si de verdad escuchan mi voz y guardan mi pacto, serán mi tesoro especial (segulá) entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa».
Referencias: Ex 19:4–6; Cassuto, Comentario a Éxodo
Sinaí: pacto, Ley y Morada
35. El monte humeaba: las Diez Palabras
Mes 3 · c. 1446 a. e. c.*
Truenos, relámpagos, una nube espesa y un sonido de shofar cada vez más fuerte. Todo el monte tiembla y humea como un horno. Entonces Dios habla: «Yo soy YHWH tu Dios, que te saqué de Egipto».
La Biblia las llama «diez palabras» (Ex 34:28). La tradición judía cuenta Ex 20:2 como la primera; la protestante, como prólogo; la católica y la luterana unen las dos primeras y dividen la última. La forma recuerda los tratados de vasallaje del II milenio (Kitchen).
- J. MacArthur: Destaca que el Decálogo está formulado en segunda persona como mandato directo, algo poco común frente a los códigos casuísticos del antiguo Oriente, del tipo «si… entonces» (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Rechaza que la teofanía describa una erupción volcánica o a un dios de las tormentas: el Sinaí no es volcánico, no hay lava ni cenizas, y el pueblo contempla inmóvil (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sigue a Robinson al situar la asamblea en el Wadi er-Raheh, una llanura de unos tres kilómetros frente a una montaña que se alza como un muro, lo que explica el cerco ordenado (Comentario).
Referencias: Ex 19:18–19; Ex 20:2–3; Kitchen, Fiabilidad del AT; Pirké Avot 1:1
Sinaí: pacto, Ley y Morada
36. La sangre del pacto
Mes 3 · c. 1446 a. e. c.*
Moisés escribe las palabras de YHWH, levanta un altar al pie del monte y doce estelas. Lee el libro del pacto; el pueblo responde: «Haremos y escucharemos». Moisés rocía la sangre: «He aquí la sangre del pacto».
Es el segundo altar de Moisés. Los ancianos suben y «vieron a Dios, y comieron y bebieron» (Ex 24:11): el pacto termina en comida. Jesús toma la copa con las mismas palabras: «esto es mi sangre del pacto» (Mt 26:28).
- Jamieson, Fausset y Brown: Ve en el altar y las doce columnas a las dos partes del pacto, Dios y las tribus; la sangre repartida entre ambas enseñaba que el pacto solo existe por un sacrificio expiatorio y por gracia (Comentario).
- J. MacArthur: Observa que de la visión de Dios solo se describe lo que estaba bajo sus pies, quizá una manifestación parcial; los ancianos participan sin ser consumidos en la comida del pacto (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Relaciona el rito con los pactos patriarcales, como el de Abraham entre animales partidos (Gn 15), y nota la segunda mención de Moisés como escritor, tras la victoria sobre Amalec (Biblia comentada).
Referencias: Ex 24:4; Ex 24:7–8; Mt 26:27–28
Sinaí: pacto, Ley y Morada
37. El becerro de oro
Mes 4 · c. 1446 a. e. c.*
Moisés tarda cuarenta días en el monte. Abajo, el pueblo pide a Aarón dioses que vayan delante; él funde un becerro: «Estos son tus dioses, Israel». Al bajar, Moisés rompe las tablas al pie del monte.
El becerro no reemplaza a YHWH: Aarón proclama «fiesta para YHWH» (Ex 32:5). El pecado está en darle una forma visible, como los toros de Egipto y de Canaán. Jeroboam repetirá la frase en Betel y Dan (1 R 12:28).
- J. MacArthur: Menciona un becerro en miniatura hallado en Ascalón, de hacia 1550 a. C., señal de que el culto era conocido en Canaán; la «fiesta para YHWH» revela un sincretismo grotesco (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Precisa que «dioses» es el plural del nombre de Dios y la imagen era una sola: no abandonaban a YHWH, sino que, como niños, querían un símbolo visible que marchara delante de ellos (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Recuerda el culto egipcio al buey Apis y a la vaca Hathor; el toro simbolizaba la fuerza divina en Oriente, y el becerro, que fue quemado, sería de madera recubierta de oro (Biblia comentada).
וַיִּקַּח מִיָּדָם וַיָּצַר אֹתוֹ בַּחֶרֶט וַיַּעֲשֵׂהוּ עֵגֶל מַסֵּכָה וַיֹּאמְרוּ אֵלֶּה אֱלֹהֶיךָ יִשְׂרָאֵל אֲשֶׁר הֶעֱלוּךָ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם
Él los tomó de sus manos, le dio forma con buril e hizo de ello un becerro de fundición. Y dijeron: «Estos son tus dioses, Israel, que te sacaron de la tierra de Egipto».
Referencias: Ex 32:4; Sarna, Explorando el Éxodo
Sinaí: pacto, Ley y Morada
38. «Bórrame de tu libro»
Mes 4 · c. 1446 a. e. c.*
Dios propone destruir al pueblo y hacer de Moisés una nación nueva. Moisés se niega. Vuelve al monte e intercede: «Si perdonas su pecado…; y si no, bórrame de tu libro».
La frase queda sin terminar, como quien no se atreve a pedirlo. Moisés rechaza ser un nuevo Abraham a costa de su pueblo. Pablo dirá algo semejante: desearía ser anatema por sus hermanos (Ro 9:3).
- J. MacArthur: Considera esta oferta la máxima prueba del amor de Moisés por su pueblo; el libro es el «libro de los vivientes» (Sal 69:28), y ser borrado significaría una muerte prematura, como el anhelo de Pablo en Rm 9 (Biblia de estudio).
- M. Henry: Advierte que Moisés no pudo aplacar del todo la ira divina: la ley no basta para reconciliar a los hombres con Dios; solo en Cristo se perdona el pecado para no recordarlo más (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Compara su intercesión con la de Abraham por Sodoma; el libro sería un registro de los que permanecen vivos en amistad con Dios, que aquí no acepta la vida de Moisés a cambio (Biblia comentada).
וַיָּשָׁב מֹשֶׁה אֶל־יְהוָה וַיֹּאמַר אָנָּא חָטָא הָעָם הַזֶּה חֲטָאָה גְדֹלָה וַיַּעֲשׂוּ לָהֶם אֱלֹהֵי זָהָב וְעַתָּה אִם־תִּשָּׂא חַטָּאתָם וְאִם־אַיִן מְחֵנִי נָא מִסִּפְרְךָ אֲשֶׁר כָּתָבְתָּ
Moisés volvió a YHWH y dijo: «¡Ay! Este pueblo ha cometido un gran pecado: se han hecho dioses de oro. Ahora, pues, si perdonas su pecado…; y si no, bórrame ahora de tu libro que has escrito».
Referencias: Ex 32:31–32; Calvino, Armonía de los cuatro últimos libros de Moisés
Sinaí: pacto, Ley y Morada
39. Cara a cara, como con un amigo
c. 1446 a. e. c.*
Fuera del campamento, en la tienda del encuentro, YHWH habla con Moisés «cara a cara, como habla un hombre con su amigo». Moisés pide más: «Muéstrame tu gloria». Dios le responde: «No podrás ver mi rostro».
La aparente contradicción es deliberada: «cara a cara» describe la cercanía de la conversación, no una visión de la esencia de Dios. Dios lo pone en una hendidura de la peña y le deja ver su «espalda» (Ex 33:22–23). Gregorio de Nisa hizo de esa escena el centro de su Vida de Moisés.
- Jamieson, Fausset y Brown: Aclara que no era aún el tabernáculo, sino la tienda del propio Moisés, retirada del campamento contaminado; rostro, mano y espaldas de Dios deben entenderse en sentido figurado (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Sostiene, en cambio, que la tienda se plantaba fuera del campamento por su santidad, no como protesta; y que la intercesión de Moisés logra que YHWH vaya en persona y no por un ángel (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Explica que Dios accede solo en parte: Moisés no puede ver su rostro y vivir; lo que contempla, las «espaldas», fue una luz cegadora que nunca describió (cf. Jn 1:18) (Biblia de estudio).
וַיֹּאמַר הַרְאֵנִי נָא אֶת־כְּבֹדֶךָ וַיֹּאמֶר אֲנִי אַעֲבִיר כָּל־טוּבִי עַל־פָּנֶיךָ וְקָרָאתִי בְשֵׁם יְהוָה לְפָנֶיךָ וְחַנֹּתִי אֶת־אֲשֶׁר אָחֹן וְרִחַמְתִּי אֶת־אֲשֶׁר אֲרַחֵם וַיֹּאמֶר לֹא תוּכַל לִרְאֹת אֶת־פָּנָי כִּי לֹא־יִרְאַנִי הָאָדָם וָחָי
Moisés dijo: «Te ruego que me muestres tu gloria». Y él respondió: «Yo haré pasar toda mi bondad delante de tu rostro y proclamaré el nombre de YHWH delante de ti; tendré misericordia del que tendré misericordia y seré compasivo con quien seré compasivo». Y dijo: «No podrás ver mi rostro, porque no me verá el hombre y vivirá».
Referencias: Ex 33:11; Ex 33:18–20; Gregorio de Nisa, Vida de Moisés
Sinaí: pacto, Ley y Morada
40. «YHWH, YHWH, Dios compasivo»
c. 1446 a. e. c.*
Con dos tablas nuevas, Moisés sube otra vez. YHWH pasa delante de él y proclama su nombre: compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia y verdad, que perdona, pero no da por inocente al culpable.
Es la autodefinición de Dios que más veces cita la Biblia (Nm 14:18; Sal 86:15; 103:8; Jl 2:13; Jon 4:2). Jésed es la lealtad del pacto. Los rabinos contaron aquí los «trece atributos» que se recitan en los días solemnes.
- Jamieson, Fausset y Brown: Contrasta las dos revelaciones del nombre: en la zarza, la majestad eterna del «Yo soy»; aquí, la gloria de su gracia y bondad, justo cuando Dios perdona y renueva el pacto (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Ve en esta segunda revelación la plena definición de YHWH para Israel: el que está con su pueblo y lo protege, con una misericordia que prevalece sobre la justicia (Biblia comentada).
- M. Henry: Glosa cada atributo, pronto a perdonar, tardo para la ira, fiel en sus promesas, y sostiene que su santidad y justicia son parte de su amor, plenamente mostradas en los sufrimientos de Cristo (Comentario).
וַיַּעֲבֹר יְהוָה עַל־פָּנָיו וַיִּקְרָא יְהוָה יְהוָה אֵל רַחוּם וְחַנּוּן אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב־חֶסֶד וֶאֱמֶת נֹצֵר חֶסֶד לָאֲלָפִים נֹשֵׂא עָוֺן וָפֶשַׁע וְחַטָּאָה וְנַקֵּה לֹא יְנַקֶּה פֹּקֵד עֲוֺן אָבוֹת עַל־בָּנִים וְעַל־בְּנֵי בָנִים עַל־שִׁלֵּשִׁים וְעַל־רִבֵּעִים
YHWH pasó delante de él y proclamó: «YHWH, YHWH, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia (jésed) y verdad; que guarda misericordia por millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, pero que de ningún modo tendrá por inocente al culpable…».
Referencias: Ex 34:6–7; Talmud, Rosh Hashaná 17b
Sinaí: pacto, Ley y Morada
41. El rostro radiante
c. 1446 a. e. c.*
Moisés baja del Sinaí con las tablas y no sabe que la piel de su rostro irradia por haber hablado con Dios. Aarón y el pueblo temen acercarse; desde entonces se cubre con un velo.
El verbo qaran viene de qéren, «cuerno» y «rayo». La Vulgata tradujo «su rostro tenía cuernos», y así lo esculpió Miguel Ángel. Pablo contrasta ese velo con la gloria que transforma «de gloria en gloria» (2 Co 3:18).
- Profesores de Salamanca: Explica que el hebreo dice literalmente «cuerno brillante de su faz», de donde la Vulgata tradujo cornuta y nacieron las imágenes de Moisés con cuernos; significa rayos de luz (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Relaciona el resplandor con la segunda estancia en el monte, sin comer ni beber; Pablo verá en el velo una gloria que se desvanece y la insuficiencia del antiguo pacto (2 Co 3) (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Considera el rostro radiante como la credencial de Moisés, embajador de Dios; el velo, quitado ante el Señor y puesto ante el pueblo, simboliza el carácter velado de aquella dispensación (Comentario).
וַיְהִי בְּרֶדֶת מֹשֶׁה מֵהַר סִינַי וּשְׁנֵי לֻחֹת הָעֵדֻת בְּיַד־מֹשֶׁה בְּרִדְתּוֹ מִן־הָהָר וּמֹשֶׁה לֹא־יָדַע כִּי קָרַן עוֹר פָּנָיו בְּדַבְּרוֹ אִתּוֹ
Al descender Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, Moisés no sabía que la piel de su rostro irradiaba (qaran) por haber hablado con él.
Referencias: Ex 34:29; 2 Co 3:18
Sinaí: pacto, Ley y Morada
42. La Morada
1 del mes 1 · c. 1445 a. e. c.*
«Que me hagan un santuario, y habitaré en medio de ellos.» Israel construye una tienda portátil según el modelo mostrado en el monte. El primer día del segundo año la levantan, y la nube de gloria la llena.
Mishkán, «morada», viene de shajan, «habitar como en tienda». Homan y Baker comparan su planta con la tienda de campaña de Ramsés II en Qadesh, con las mismas proporciones. Juan 1:14 dice que el Verbo «puso su tienda» entre nosotros.
- J. MacArthur: Nota que «tabernáculo» deriva del verbo «habitar» y que el Pentateuco le da cinco nombres; insiste en su origen revelado, no derivado de los santuarios portátiles de deidades tribales (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Admite, en cambio, que el diseño se parecía a un templo egipcio, pero modificado y purificado de toda asociación idolátrica; la nube que lo cubría era a la vez protección y señal de la presencia (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Explica que, para un pueblo nómada, Dios mora en una tienda digna de su gloria, capaz de impresionar a quienes conocían los templos egipcios; atribuir el diseño a Dios no excluye causas segundas (Biblia comentada).
Referencias: Ex 25:8–9; Ex 40:34–35; Jn 1:14; Homan, A tus tiendas, Israel; Baker, Trasfondo arqueológico del santuario
Sinaí: pacto, Ley y Morada
43. La bendición sacerdotal
Mes 1–2 · c. 1445 a. e. c.*
En el Sinaí, Dios da a Aarón y a sus hijos las palabras con que bendecirán a Israel: «YHWH te bendiga y te guarde; haga resplandecer su rostro sobre ti; alce su rostro sobre ti y ponga en ti paz».
En 1979, en tumbas de Ketef Hinom (Jerusalén), aparecieron dos laminillas de plata del s. VII–VI a. e. c. con esta bendición: es el texto bíblico más antiguo que se conserva (Barkay). Levítico, dado en el mismo monte, resume el sentido de todo: «sean santos, porque yo soy santo» (Lv 19:2).
- Jamieson, Fausset y Brown: Ve en la triple mención de YHWH el misterio de la Trinidad: al Padre corresponde bendecir y guardar, al Hijo mostrar su gracia y al Espíritu dar la paz (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Sostiene, frente a algunos Padres, que el triple nombre expresa plenitud y no alude a la Trinidad; la bendición no pide bienes materiales, sino gracia, benevolencia y paz (Biblia comentada).
- J. MacArthur: Explica que el rostro de YHWH es su presencia benévola sobre Israel, y que la bendición se despliega en preservación, misericordia y paz, el bienestar completo del pueblo (Biblia de estudio).
יְבָרֶכְךָ יְהוָה וְיִשְׁמְרֶךָ יָאֵר יְהוָה פָּנָיו אֵלֶיךָ וִיחֻנֶּךָּ יִשָּׂא יְהוָה פָּנָיו אֵלֶיךָ וְיָשֵׂם לְךָ שָׁלוֹם
YHWH te bendiga y te guarde; YHWH haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; YHWH alce su rostro sobre ti y ponga en ti paz.
Referencias: Nm 6:24–26; Lv 19:2; Barkay et al., Ketef Hinom
Sinaí: pacto, Ley y Morada
44. El censo: ¿603 550?
1 del mes 2 · c. 1445 a. e. c.*
Antes de partir, Moisés cuenta a los hombres de veinte años arriba aptos para la guerra: 603 550. La cifra supone una población de unos dos millones de personas en el desierto.
La palabra ʾélef puede significar «mil» o «clan, tropa». Mendenhall propuso leer unidades; Humphreys reconstruye unas 20 000 personas; Hoffmeier lo considera posible. Otros sostienen la lectura literal. El debate es sobre el número, no sobre el hecho del éxodo.
- J. MacArthur: Defiende el sentido literal de «mil»: si significara «clan», el total se reduciría a unas 5.500 personas; más de dos millones de israelitas muestran el cuidado de Dios durante cuarenta años (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Considera el censo artificial e hiperbólico: un ejército de 603.550 hombres, como no lo imaginó faraón ni rey de Nínive, pensado para ensalzar al «YHWH de los ejércitos» (Biblia comentada).
- M. Henry: Se asombra de cuánto se necesitaba para sustentar a tantos en el desierto, y saca aliento: el Dios que los sació cada día cumplirá las promesas que aún esperan cumplimiento (Comentario).
Referencias: Nm 1:45–46; Mendenhall, Los censos de Números; Humphreys, El número del Éxodo; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
Cades y los cuarenta años
45. Del Sinaí a Cades
20 del mes 2 · c. 1445 a. e. c.*
La nube se alza y el campamento parte por primera vez. Cada vez que el arca se mueve, Moisés dice: «¡Levántate, YHWH!». Por Kibrot-hataavá y Hazerot llegan a Cades-barnea, a «once jornadas» de Horeb (Dt 1:2).
Cades es ‘Ain el-Qudeirat, el mayor manantial del norte del Sinaí; a menos de 10 km, ‘Ain Qadis conserva el nombre. Las excavaciones (Cohen y Bernick-Greenberg) hallaron fortalezas israelitas de los ss. X–VII, sin niveles del Bronce Tardío; un campamento no deja muros.
Referencias: Nm 10:35–36; Cohen y Bernick-Greenberg, Cades-barnea; Hoffmeier, Ancient Israel in Sinai
Cades y los cuarenta años
46. Moisés, el más humilde
c. 1445 a. e. c.*
Miriam y Aarón critican a Moisés por su mujer cusita y reclaman: «¿Solo por Moisés ha hablado YHWH?». El texto intercala: Moisés era el hombre más humilde de la tierra. Dios mismo lo defiende.
ʿAnav es el humilde que no se defiende y depende de Dios. YHWH distingue: a los profetas les habla en visiones; con Moisés, «boca a boca». Miriam queda leprosa siete días, y Moisés ora por ella: «Oh Dios, sánala ahora» (Nm 12:13).
- J. MacArthur: Cree probable que la mujer cusita fuera una segunda esposa tras la muerte de Séfora; María, nombrada primero, sería la instigadora, y la nota sobre la humildad pudo inspirarla el Espíritu (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sostiene que la cusita era Séfora y que el motivo real fueron los celos por los setenta ancianos; el elogio de la mansedumbre pudo añadirlo Esdras, y algunos traducen «muy afligido» (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Distingue dos agravios: María critica a la esposa, probablemente Séfora, y Aarón envidia el prestigio profético de su hermano; Dios responde que a Moisés le habla cara a cara, no en sueños (Biblia comentada).
לֹא־כֵן עַבְדִּי מֹשֶׁה בְּכָל־בֵּיתִי נֶאֱמָן הוּא פֶּה אֶל־פֶּה אֲדַבֶּר־בּוֹ וּמַרְאֶה וְלֹא בְחִידֹת וּתְמֻנַת יְהוָה יַבִּיט וּמַדּוּעַ לֹא יְרֵאתֶם לְדַבֵּר בְּעַבְדִּי בְמֹשֶׁה
«No así con mi siervo Moisés: en toda mi casa él es fiel. Boca a boca hablo con él, claramente y no en enigmas, y él contempla la figura de YHWH. ¿Por qué, pues, no temieron hablar contra mi siervo, contra Moisés?».
Referencias: Nm 12:3; Nm 12:7–8
Cades y los cuarenta años
47. Doce espías: leche, miel y gigantes
c. 1445 a. e. c.*
Doce exploradores recorren Canaán cuarenta días y vuelven con un racimo de Escol. La tierra mana leche y miel, dicen, pero sus ciudades son fortificadas. Diez infunden miedo; solo Josué y Caleb llaman a confiar.
El informe no miente sobre la tierra: el problema es la conclusión. «YHWH está con nosotros: no los teman» (Nm 14:9). Escol, «racimo», es un valle de Hebrón; la tradición beduina aún lo asocia con viñas.
- Profesores de Salamanca: Sitúa la partida en Cades-Barnea, la actual Ain Qedeis, a unos 150 km al sur de Beerseba; cree más verosímil que exploraran solo el sur de Canaán, y ve en Caleb a un clan idumeo unido a Judá (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Explica que Oseas, «deseo de salvación», pasa a Josué, «YHWH salva», equivalente a Jesús; y por los cuarenta días deduce que las uvas de Escol eran de la segunda cosecha (Comentario).
- M. Henry: Ve en el racimo las arras de la Canaán celestial; pero el pueblo creyó más a sus sentidos que a la revelación divina: anduvo por vista y no por fe (Comentario).
Referencias: Nm 13:27–28; Nm 14:9
Cades y los cuarenta años
48. Cuarenta años en el desierto
c. 1445–1407 a. e. c.*
El pueblo quiere volver a Egipto. Dios decreta: un año por cada día de exploración, cuarenta años en el desierto, hasta que muera esa generación. Sus hijos, de quienes dijeron que serían presa, entrarán.
La Torá casi no narra esos años: Nm 33 da solo una lista de campamentos. El Salmo 95 y Hebreos 3–4 hacen de esa generación una advertencia: «Hoy, si oyen su voz, no endurezcan su corazón».
- J. MacArthur: Subraya la ironía del juicio: Dios les concede lo que pidieron, morir en el desierto, mientras introduce en Canaán a los hijos que temían ver como presa; un año por cada día de exploración (Biblia de estudio).
- M. Henry: Observa que Dios les tomó la palabra e hizo de su pecado su ruina; sin embargo, al salvar a los pequeños, distingue al culpable del inocente y no retira del todo su bondad (Comentario).
- Jamieson, Fausset y Brown: Nota que, además de Caleb y Josué, parece que algunos de la vieja generación, entre ellos toda la orden sacerdotal, no tomaron parte en la murmuración (Comentario).
וּבְנֵיכֶם יִהְיוּ רֹעִים בַּמִּדְבָּר אַרְבָּעִים שָׁנָה וְנָשְׂאוּ אֶת־זְנוּתֵיכֶם עַד־תֹּם פִּגְרֵיכֶם בַּמִּדְבָּר בְּמִסְפַּר הַיָּמִים אֲשֶׁר־תַּרְתֶּם אֶת־הָאָרֶץ אַרְבָּעִים יוֹם יוֹם לַשָּׁנָה יוֹם לַשָּׁנָה תִּשְׂאוּ אֶת־עֲוֺנֹתֵיכֶם אַרְבָּעִים שָׁנָה וִידַעְתֶּם אֶת־תְּנוּאָתִי
Sus hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años… Conforme al número de los días en que reconocieron la tierra, cuarenta días, un año por cada día, cargarán con sus iniquidades cuarenta años, y conocerán mi oposición.
Referencias: Nm 14:33–34
Cades y los cuarenta años
49. Coré y la vara que floreció
Entre c. 1445 y 1407 a. e. c.*
Coré, Datán y Abiram encabezan una rebelión: «Toda la congregación es santa; ¿por qué se levantan sobre nosotros?». La tierra se los traga. Después, entre doce varas, solo la de Aarón echa brotes, flores y almendras.
La rebelión usa una verdad (el pueblo es santo, Ex 19:6) para negar el llamado de Dios. La vara florecida queda ante el arca como señal. La almendra, shaqed, juega con shoqed, «velar»: Dios vela por su palabra (Jer 1:11–12).
- Jamieson, Fausset y Brown: Atribuye la rebelión al resentimiento de Coré, hijo de Izhar, postergado en la jefatura de los coatitas, y a los rubenitas, que reclamaban el sacerdocio por su derecho de primogenitura (Comentario).
- M. Henry: Ve en la vara seca que brota, florece y da fruto a la vez una figura de Cristo, renuevo del tronco de Isaí; dar fruto es la mejor prueba de un llamado divino (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Aclara que no se trata de rabdomancia, adivinación con varas usada por los árabes, sino de un milagro; el relato sirvió de modelo a la vara florida de san José en el Protoevangelio de Santiago (Biblia comentada).
וַיְהִי מִמָּחֳרָת וַיָּבֹא מֹשֶׁה אֶל־אֹהֶל הָעֵדוּת וְהִנֵּה פָּרַח מַטֵּה־אַהֲרֹן לְבֵית לֵוִי וַיֹּצֵא פֶרַח וַיָּצֵץ צִיץ וַיִּגְמֹל שְׁקֵדִים
Al día siguiente Moisés entró en la tienda del testimonio, y he aquí que la vara de Aarón, de la casa de Leví, había brotado: había echado brotes, producido flores y dado almendras.
Referencias: Nm 16:3; Nm 17:23 (17:8 en las versiones castellanas)
Cades y los cuarenta años
50. Las jornadas: el camino completo
Nm 33 · resumen escrito en Moab
«Moisés escribió sus salidas, jornada por jornada, por mandato de YHWH.» Números 33 enumera cuarenta y dos campamentos de Ramsés a las llanuras de Moab. El atlas los recorre tramo por tramo.
Varios topónimos de Nm 33 aparecen en listas egipcias de rutas de Transjordania (Dibón, Abarim, Iye-abarim), de los ss. XV–XIII (Kitchen). Muchos otros no se han identificado. Las líneas del mapa son aproximadas y siguen las propuestas más comunes.
Referencias: Nm 33:1–2; Kitchen, Fiabilidad del AT; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»
Cades y los cuarenta años
51. Meribá: golpeó la peña dos veces
Mes 1 · c. 1407 a. e. c.*
Muere Miriam en Cades. Otra vez falta el agua. Dios manda a Moisés hablar a la peña; Moisés la golpea dos veces y grita: «¿Sacaremos agua de esta peña?». Brota el agua, pero Moisés no entrará en la tierra.
Milgrom repasa las explicaciones de la falta: golpear en vez de hablar, la ira, o el «nosotros» que se atribuye el milagro. El texto la llama no haber santificado a Dios ante el pueblo. Es el momento más duro de la vida de Moisés.
- M. Henry: Señala la falta de Moisés y Aarón: con su «¿sacaremos agua?» se atribuyeron parte de la gloria, golpearon la roca en vez de hablarle y no santificaron a Dios ante el pueblo (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Ve en sus palabras cierta incredulidad, dudar de que Dios aún obraría por un pueblo tan rebelde; el salmo habla de «palabras imprudentes», y otros ponen la falta en golpear dos veces (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Advierte que entre Nm 19 y 20 hay un silencio de treinta y siete años: es el año cuarenta, la vieja generación casi ha desaparecido y Miriam muere cuatro meses antes que Aarón (Comentario).
וַיָּרֶם מֹשֶׁה אֶת־יָדוֹ וַיַּךְ אֶת־הַסֶּלַע בְּמַטֵּהוּ פַּעֲמָיִם וַיֵּצְאוּ מַיִם רַבִּים וַתֵּשְׁתְּ הָעֵדָה וּבְעִירָם וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל־מֹשֶׁה וְאֶל־אַהֲרֹן יַעַן לֹא־הֶאֱמַנְתֶּם בִּי לְהַקְדִּישֵׁנִי לְעֵינֵי בְּנֵי יִשְׂרָאֵל לָכֵן לֹא תָבִיאוּ אֶת־הַקָּהָל הַזֶּה אֶל־הָאָרֶץ אֲשֶׁר־נָתַתִּי לָהֶם
Moisés alzó su mano y golpeó la peña con su vara dos veces, y salieron muchas aguas, y bebió la congregación y su ganado. Y YHWH dijo a Moisés y a Aarón: «Por cuanto no creyeron en mí para santificarme a los ojos de los hijos de Israel, por tanto, no introducirán a esta asamblea en la tierra que les he dado».
Referencias: Nm 20:11–12; Milgrom, Números (JPS)
Cades y los cuarenta años
52. Edom niega el paso: el Camino del Rey
c. 1407 a. e. c.*
Moisés pide al rey de Edom pasar por el Camino del Rey sin tocar campos ni pozos. Edom sale armado. Israel da la vuelta y rodea su territorio por el desierto.
El Camino del Rey recorría la meseta de Transjordania de Áqaba a Damasco. El curso de Tierras Bíblicas lo sigue para explicar el rodeo. Que Edom tuviera rey en el s. XV es discutido: la arqueología lo ve más tarde, aunque los textos egipcios ya nombran shasu de Seír.
- J. MacArthur: Describe el Camino del Rey como la gran ruta comercial que iba de norte a sur entre el golfo de Áqaba y Damasco, pasando por Sela; Dios había prohibido a Israel combatir a Edom (Dt 2:4–6) (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Explica que se llamaba «camino real» porque su trazado sobre pantanos y montañas exigía obras al cuidado del Estado; y que en Oriente se cobraba por usar los pozos (Comentario).
- M. Henry: Ve revivir el antiguo odio de Esaú contra Jacob justo cuando la bendición está por heredarse; no debe extrañar que se niegue una petición razonable a quienes gozan del favor de Dios (Comentario).
Referencias: Nm 20:17; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; Giveon, Los beduinos shasu
Cades y los cuarenta años
53. Muere Aarón en el monte Hor
1 del mes 5 · c. 1407 a. e. c.*
Moisés, Aarón y Eleazar suben al monte Hor a la vista de todos. Moisés quita a Aarón sus vestiduras sacerdotales y se las pone a su hijo. Aarón muere en la cumbre; Israel lo llora treinta días.
La tradición, desde Josefo, sitúa el monte en Jebel Harún, junto a Petra, donde un santuario islámico guarda la «tumba de Aarón». Otros prefieren un monte cerca de Cades, en la frontera de Edom (Nm 20:23).
- Jamieson, Fausset y Brown: Identifica el monte Hor con el Yebel Harún, la cumbre doble más destacada de Seír; Aarón sube vestido de sacerdote para ver por última vez el campamento y, a lo lejos, la tierra prometida (Comentario).
- J. MacArthur: Señala que el duelo de treinta días, en vez de los siete habituales, mide la importancia de Aarón, y que su muerte presagia la de Moisés y cierra la primera generación (Biblia de estudio).
- M. Henry: Lee que Aarón no entre en Canaán como señal de que el sacerdocio levítico nada perfeccionaba; las vestiduras pasadas a Eleazar figuran el sacerdocio eterno de Cristo (Comentario).
Referencias: Nm 33:38–39
Moab y el Nebo
54. La serpiente de bronce
c. 1407 a. e. c.*
Rodeando Edom, el pueblo se impacienta y murmura. Llegan serpientes venenosas. Dios ordena a Moisés poner una serpiente de bronce sobre un asta: quien la mire, vivirá.
En el santuario madianita de Timna, Rothenberg halló una pequeña serpiente de cobre con la cabeza dorada. Ezequías destruyó siglos después la serpiente de Moisés, Nejushtán, porque le quemaban incienso (2 R 18:4). Jesús la aplica a su cruz (Jn 3:14).
- Profesores de Salamanca: Recuerda las serpientes de metal halladas en Guézer, Susa y en las minas de cobre de Funón, junto al lugar del relato, pero niega todo valor mágico: es símbolo del poder sanador de Dios, luego venerado como Nehustán (Biblia comentada).
- M. Henry: Cita la tradición judía según la cual no sanaba mirar la serpiente, sino mirar a través de ella a Dios, el sanador; ve aquí mucho evangelio, como Jesús en Jn 3:14–15 (Comentario).
- Jamieson, Fausset y Brown: Explica que la zona cercana al golfo de Áqaba está infestada de reptiles venenosos, y que el maná, tachado de «pan liviano», los había sostenido cuarenta años de marchas (Comentario).
Referencias: Nm 21:8–9; Jn 3:14–15; 2 R 18:4; Rothenberg, Timna
Moab y el Nebo
55. Sehón y Og: la Transjordania
c. 1407 a. e. c.*
Sehón, rey amorreo de Hesbón, también niega el paso y sale a combatir; Israel lo vence y ocupa la tierra del Arnón al Jaboc. Luego cae Og, rey de Basán, en Edrei. Son las primeras victorias de la conquista.
En Dibón apareció en 1868 la estela de Mesa, rey de Moab (s. IX), que nombra a YHWH, a Israel y el monte Nebo. Los Salmos cantan «a Sehón, rey de los amorreos, y a Og, rey de Basán» (Sal 136:19–20).
- J. MacArthur: Explica que, a diferencia de Edom y Moab, no había prohibición de combatir a los amorreos; el canto citado prueba el derecho de Israel: Sehón había arrebatado antes esa tierra a Moab (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Sitúa la batalla en Yahas, mencionada en la estela de Mesa, entre Mádaba y Dibón; el canto procedería de los mesalim, trovadores que celebraban gestas, y presenta a Quemós abandonando a su pueblo (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Describe Basán, «tierra fértil», como la región montañosa entre el Hermón y Galaad, y explica el «no le tengas miedo» por la estatura gigantesca de Og (Dt 3:11) (Comentario).
Referencias: Nm 21:24; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»
Moab y el Nebo
56. Balaam: «una estrella saldrá de Jacob»
c. 1407 a. e. c.*
Balac, rey de Moab, contrata al vidente Balaam para maldecir a Israel desde las alturas. Tres veces Balaam abre la boca y tres veces bendice. La cuarta profecía mira lejos: una estrella saldrá de Jacob.
En Tell Deir Alla, en el valle del Jordán, apareció en 1967 una inscripción pintada (c. 800 a. e. c.): «Libro de Balaam hijo de Beor, el hombre que veía a los dioses». Es la única mención fuera de la Biblia (Hoftijzer). La «estrella» se leyó en clave mesiánica (Mt 2:2).
- Profesores de Salamanca: Recuerda que se comparaba a los reyes con astros; unos ven una profecía escrita tras las victorias de David, otros la lectura mesiánica de los targumes, que adoptó Bar Kojba, «hijo de la estrella» (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Entiende la estrella y el cetro, en el lenguaje figurado de Oriente, como un gobernante eminente: primero David, que sometió a Moab y Edom, y sobre todo el Mesías (Comentario).
- M. Henry: Advierte que Balaam ve a Cristo, pero no de cerca, no como Job vio a su Redentor: un hombre puede estar lleno del conocimiento de Dios y vacío de su gracia (Comentario).
Referencias: Nm 24:17; Hoftijzer y van der Kooij, Deir Alla
Moab y el Nebo
57. Shemá, Israel
Mes 11 · c. 1406 a. e. c.*
En las llanuras de Moab, Moisés explica otra vez la Torá a la nueva generación: es el Deuteronomio. En su centro, la confesión de Israel: «Escucha, Israel: YHWH nuestro Dios, YHWH uno es. Amarás a YHWH tu Dios con todo tu corazón».
El Shemá se recita en el judaísmo mañana y noche. Jesús lo cita como el primer mandamiento (Mc 12:29–30). Deuteronomio sigue la forma de los tratados del II milenio: prólogo histórico, estipulaciones, bendiciones y maldiciones, testigos (Kitchen).
- J. MacArthur: Precisa que «uno» expresa unidad, la misma palabra de «una sola carne» (Gn 2:24): afirma un monoteísmo claro sin excluir la Trinidad; el Shemá se recitaba dos veces al día (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Ve en el Shemá un monoteísmo estricto que pide entrega amorosa, no terror; la tradición rabínica tomó al pie de la letra la orden y nacieron la mezuzá y las filacterias (Biblia comentada).
- M. Henry: Comenta que es mejor una fuente que mil cisternas, y que a Dios se le ama con un amor sincero, fuerte, superlativo e inteligente: quien es nuestro todo debe tener nuestro todo (Comentario).
שְׁמַע יִשְׂרָאֵל יְהוָה אֱלֹהֵינוּ יְהוָה אֶחָד וְאָהַבְתָּ אֵת יְהוָה אֱלֹהֶיךָ בְּכָל־לְבָבְךָ וּבְכָל־נַפְשְׁךָ וּבְכָל־מְאֹדֶךָ
Escucha (Shemá), Israel: YHWH nuestro Dios, YHWH uno es. Y amarás a YHWH tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
Referencias: Dt 6:4–5; Dt 1:3–5; Kitchen, Fiabilidad del AT; Tigay, Deuteronomio (JPS)
Moab y el Nebo
58. Escoge la vida
c. 1406 a. e. c.*
Al final de sus discursos, Moisés pone ante Israel dos caminos: la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Pone por testigos al cielo y a la tierra: «Escoge, pues, la vida… porque él es tu vida».
La elección no es un ideal abstracto: es «amar a YHWH, escuchar su voz y aferrarse a él». Pablo cita el capítulo para hablar de la fe: «cerca de ti está la palabra» (Dt 30:14; Ro 10:8).
- J. MacArthur: Recuerda que Pablo retoma esta apelación en Rm 10 para mostrar que el mensaje de salvación es claro; Israel no eligió bien, y Jesús planteará la misma alternativa de vida o muerte (Jn 3) (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Destaca el sentido de libertad: Dios quiere adoradores libres, no esclavos; la permanencia en la tierra depende de la fidelidad, y con esta invitación se cierran y resumen los discursos del legislador (Biblia comentada).
- M. Henry: Sostiene que desde la caída solo hay un camino al cielo, señalado en ambos Testamentos con distinta claridad: Moisés y Pablo hablan de la misma aceptación y la misma obediencia (Comentario).
הַעִידֹתִי בָכֶם הַיּוֹם אֶת־הַשָּׁמַיִם וְאֶת־הָאָרֶץ הַחַיִּים וְהַמָּוֶת נָתַתִּי לְפָנֶיךָ הַבְּרָכָה וְהַקְּלָלָה וּבָחַרְתָּ בַּחַיִּים לְמַעַן תִּחְיֶה אַתָּה וְזַרְעֶךָ לְאַהֲבָה אֶת־יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לִשְׁמֹעַ בְּקֹלוֹ וּלְדָבְקָה־בוֹ כִּי הוּא חַיֶּיךָ וְאֹרֶךְ יָמֶיךָ לָשֶׁבֶת עַל־הָאֲדָמָה אֲשֶׁר נִשְׁבַּע יְהוָה לַאֲבֹתֶיךָ לְאַבְרָהָם לְיִצְחָק וּלְיַעֲקֹב לָתֵת לָהֶם
Pongo hoy por testigos contra ustedes a los cielos y a la tierra: he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, amando a YHWH tu Dios, escuchando su voz y aferrándote a él, porque él es tu vida.
Referencias: Dt 30:19–20
Moab y el Nebo
59. «Esfuérzate y sé valiente»
c. 1406 a. e. c.*
Moisés tiene ciento veinte años y sabe que no cruzará el Jordán. Llama a Josué ante todo Israel y le traspasa el liderazgo: «Esfuérzate y sé valiente; YHWH va delante de ti, no te dejará».
Josué, el ayudante que no se apartaba de la tienda (Ex 33:11), recibe la tarea que su maestro no terminará. Moisés escribe la Torá, la entrega a los sacerdotes y enseña a Israel un último cántico (Dt 31–32). El Talmud dice que Josué escribió los ocho versos finales (Bava Batra 15a).
- J. MacArthur: Explica que «salir y entrar» alude a la actividad diaria del líder; aunque aún vigoroso, Moisés ya no podía conducir al pueblo, y el verdadero guía que pasaría delante sería el Señor mismo (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Toma los ciento veinte años como cifra redonda en tres períodos de cuarenta, un esquema idealizado; como Aarón en el Hor, Moisés transmite su cargo antes de morir en el Nebo (Biblia comentada).
- M. Henry: Nota que la promesa «no te dejará ni te desamparará» se aplica en Heb 13:5 a todo el Israel espiritual: a quienes tienen a Dios consigo les conviene tener valor (Comentario).
וַיִּקְרָא מֹשֶׁה לִיהוֹשֻׁעַ וַיֹּאמֶר אֵלָיו לְעֵינֵי כָל־יִשְׂרָאֵל חֲזַק וֶאֱמָץ כִּי אַתָּה תָּבוֹא אֶת־הָעָם הַזֶּה אֶל־הָאָרֶץ אֲשֶׁר נִשְׁבַּע יְהוָה לַאֲבֹתָם לָתֵת לָהֶם וְאַתָּה תַּנְחִילֶנָּה אוֹתָם וַיהוָה הוּא הַהֹלֵךְ לְפָנֶיךָ הוּא יִהְיֶה עִמָּךְ לֹא יַרְפְּךָ וְלֹא יַעַזְבֶךָּ לֹא תִירָא וְלֹא תֵחָת
Moisés llamó a Josué y le dijo a la vista de todo Israel: «Esfuérzate y sé valiente, porque tú entrarás con este pueblo en la tierra… YHWH es el que va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará: no temas ni te acobardes».
Referencias: Dt 31:7–8; Talmud, Bava Batra 14b–15a
Moab y el Nebo
60. Desde el Nebo
Mes 12 · c. 1406 a. e. c.*
Moisés sube de las llanuras de Moab a la cumbre del Pisgá. Dios le muestra toda la tierra, de Galaad hasta Dan, hasta el mar occidental, el Neguev y Jericó. «Te la he hecho ver con tus ojos, pero no pasarás allá.»
Desde Ras Siyagha se ven el valle del Jordán, Jericó y, en días claros, Jerusalén; Dan y el Mediterráneo no se ven a simple vista. Por eso muchos leen aquí una visión dada por Dios. La peregrina Egeria visitó el memorial en el s. IV (Piccirillo).
- Jamieson, Fausset y Brown: Sostiene que Moisés no recibió una vista milagrosa: desde esa altura, con una atmósfera tan limpia, cualquiera divisaría Galaad, Neftalí, Judá y la vega de Jericó; el pico estaba dedicado al dios pagano Nebo (Comentario).
- Profesores de Salamanca: Observa, al contrario, que muchas de esas regiones no se ven desde el Nebo por la cordillera central: el deuteronomista aprovecha la escena para trazar los confines de la tierra prometida (Biblia comentada).
- M. Henry: Ve en esa vista un consuelo: Dios a veces reserva los descubrimientos más espléndidos de su gracia para sostener a los suyos en la hora de la muerte (Comentario).
Referencias: Dt 34:1–4; Piccirillo y Alliata, Monte Nebo; Egeria, Itinerario
Moab y el Nebo
61. Muere el siervo de YHWH
Mes 12 · c. 1406 a. e. c.* · Moisés tiene 120 años
«Y murió allí Moisés, siervo de YHWH, en la tierra de Moab, por boca de YHWH.» Dios mismo lo sepulta en el valle, y nadie conoce su tumba. Tenía ciento veinte años; sus ojos no se habían oscurecido.
«Por boca de YHWH» (ʿal-pi) se leyó como «por un beso de Dios»: así mueren los justos (Bava Batra 17a). La tumba desconocida impide su veneración (Tigay). Judas menciona una tradición sobre el arcángel Miguel y el cuerpo de Moisés (Jud 9). Israel lo llora treinta días.
- J. MacArthur: Entiende que fue el Señor mismo quien sepultó a Moisés (cf. Jud 9); y como no había perdido vista ni vigor, no murió por causas naturales, sino por su infidelidad en Meribá (Biblia de estudio).
- Jamieson, Fausset y Brown: Cree que el sepulcro quedó oculto por providencia, para que no se volviera lugar de peregrinación supersticiosa; treinta días de duelo, en vez de siete, eran honor de personas eminentes (Comentario).
- M. Henry: Comenta que Moisés obedeció también esta orden, la más dura; si el alma reposa con Dios, poco importa dónde repose el cuerpo (Comentario).
Referencias: Dt 34:5–7; Talmud, Bava Batra 17a; Tigay, Deuteronomio (JPS); Jud 9
Moab y el Nebo
62. Un profeta como yo
Deuteronomio 18 · Hechos 3 · Mateo 17
Moisés había anunciado: «Profeta como yo te levantará YHWH tu Dios; a él oirán». Pedro lo aplica a Jesús. En el monte de la transfiguración, Moisés y Elías aparecen conversando con él.
Dt 34:10 dice que no volvió a levantarse un profeta como Moisés: la promesa quedó abierta. Juan resume la relación: «la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo» (Jn 1:17). Hebreos: Moisés, siervo en la casa; Cristo, Hijo sobre ella.
- J. MacArthur: Subraya el singular, el Profeta definitivo, y enumera paralelos entre Jesús y Moisés: librado de la muerte al nacer, renuncia a la corte, intercesión, trato cara a cara con Dios y mediación de un pacto (Biblia de estudio).
- Profesores de Salamanca: Lee «profeta» en sentido colectivo: una institución permanente, como la monarquía y los jueces, para reemplazar a los adivinos y ser intermediaria entre YHWH y el pueblo (Biblia comentada).
- Jamieson, Fausset y Brown: Admite la referencia a la sucesión de profetas, pero sostiene que solo el Mesías fue preeminentemente «como Moisés», como lo aplican Pedro (Hch 3:22) y Esteban (Hch 7:37) (Comentario).
נָבִיא מִקִּרְבְּךָ מֵאַחֶיךָ כָּמֹנִי יָקִים לְךָ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֵלָיו תִּשְׁמָעוּן
Profeta como yo te levantará YHWH tu Dios de en medio de ti, de tus hermanos; a él oirán.
Referencias: Dt 18:15; Hch 3:22; Mt 17:2–3; Jn 1:17; Heb 3:5–6
Moab y el Nebo
63. El cántico de Moisés y del Cordero
Reflexión
Moisés no entró en la tierra. Su vida empezó en las aguas del Nilo y terminó a la vista del Jordán. Hebreos dice que eligió el oprobio antes que los tesoros de Egipto, «como quien ve al Invisible».
El Apocalipsis cierra el círculo: junto a otro mar, los vencedores cantan «el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero» (Ap 15:3). La liberación de Egipto se vuelve figura de una liberación mayor.
²³ Πίστει Μωϋσῆς γεννηθεὶς ἐκρύβη τρίμηνον ὑπὸ τῶν πατέρων αὐτοῦ, διότι εἶδον ἀστεῖον τὸ παιδίον καὶ οὐκ ἐφοβήθησαν τὸ διάταγμα τοῦ βασιλέως.
²⁴ πίστει Μωϋσῆς μέγας γενόμενος ἠρνήσατο λέγεσθαι υἱὸς θυγατρὸς Φαραώ,
²⁵ μᾶλλον ἑλόμενος συγκακουχεῖσθαι τῷ λαῷ τοῦ θεοῦ ἢ πρόσκαιρον ἔχειν ἁμαρτίας ἀπόλαυσιν,
²⁶ μείζονα πλοῦτον ἡγησάμενος τῶν Αἰγύπτου θησαυρῶν τὸν ὀνειδισμὸν τοῦ Χριστοῦ, ἀπέβλεπεν γὰρ εἰς τὴν μισθαποδοσίαν.
²⁷ πίστει κατέλιπεν Αἴγυπτον, μὴ φοβηθεὶς τὸν θυμὸν τοῦ βασιλέως, τὸν γὰρ ἀόρατον ὡς ὁρῶν ἐκαρτέρησεν.
²³ Por la fe Moisés, al nacer, fue escondido tres meses por sus padres, porque vieron que el niño era hermoso, y no temieron el decreto del rey. ²⁴ Por la fe Moisés, ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija del faraón, ²⁵ prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios antes que gozar por un tiempo del pecado; ²⁶ consideró mayor riqueza el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa. ²⁷ Por la fe dejó Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como quien ve al Invisible.
Referencias: Heb 11:23–27; Ap 15:3
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