David, pastor y rey

Pastor, fugitivo y rey · 48 hitos · c. 1040–970 a. e. c.*

«He hallado a David, el hijo de Isaí, un varón conforme a mi corazón» (Hechos 13:22)

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Contexto y marco

1. «Un varón conforme a mi corazón»

Hechos 13 · s. I e. c. (comentario)

Así presenta Pablo a David en Antioquía de Pisidia: Dios quitó a Saúl y «les levantó por rey a David», el hijo de Isaí, «un varón conforme a mi corazón». Pastor, fugitivo, rey y pecador perdonado: esta es su biografía.

La frase viene de 1 Sam 13:14, donde Samuel anuncia a Saúl que YHWH «se ha buscado un hombre conforme a su corazón» y lo ha designado naguid. No describe a un hombre perfecto, sino a uno dispuesto a obedecer: la historia lo mostrará con sus caídas.

Salmo del camino: Sal 40:8 — El «varón conforme a mi corazón» dicho con sus propias palabras: la voluntad de Dios como deseo, no como carga.

לַעֲשׂוֹת־רְצוֹנְךָ אֱלֹהַי חָפָצְתִּי וְתוֹרָתְךָ בְּתוֹךְ מֵעָי

Hacer tu voluntad, Dios mío, me agrada; tu ley está en lo hondo de mis entrañas.

Hch 13:22

καὶ μεταστήσας αὐτὸν ἤγειρεν τὸν Δαυὶδ αὐτοῖς εἰς βασιλέα, ᾧ καὶ εἶπεν μαρτυρήσας· Εὗρον Δαυὶδ τὸν τοῦ Ἰεσσαί, ἄνδρα κατὰ τὴν καρδίαν μου, ὃς ποιήσει πάντα τὰ θελήματά μου.

Y, tras quitarlo [a Saúl], les levantó por rey a David, de quien dio testimonio diciendo: «He hallado a David, el hijo de Isaí, un varón conforme a mi corazón, que hará toda mi voluntad».

Referencias: Hch 13:22; 1 Sam 13:14; Heb 11:32–33; Alter, La historia de David

2. ¿Cuándo vivió David?

Cuatro cronologías · dato y cálculo

La Biblia no da un año: da edades y duraciones (treinta años al ser rey, cuarenta de reinado). Contando hacia atrás desde los sincronismos asirios, David reinó c. 1010–970 a. e. c. Otras cuentas lo mueven décadas o siglos.

La cronología «bíblica temprana» (Thiele, MacArthur) sitúa el nacimiento c. 1040 y la muerte en 970. Ussher (1650) adelanta todo unos cuarenta y cinco años; el cómputo rabínico del Seder Olam lo retrasa más de un siglo. La arqueología habla de Hierro IIA (c. 1000–830): Khirbet Qeiyafa, destruida hacia 980–970 según el carbono 14, es el único estrato «del tiempo de David» excavado en Judá, y la estela de Tel Dan (c. 841) la primera mención de su casa.

Salmo del camino: Sal 90:12 — El único salmo de Moisés, para el hito de las cuentas: los años de David se miden con la sabiduría que pide este verso.

לִמְנוֹת יָמֵינוּ כֵּן הוֹדַע וְנָבִא לְבַב חָכְמָה

Enséñanos a contar nuestros días, para que alcancemos un corazón sabio.

Referencias: 2 Sam 5:4–5; 1 R 2:10–11; Thiele, los números de los reyes; Ussher, Anales del mundo; Seder Olam Rabá; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; A. Mazar, la cronología del Hierro

3. Silo, Ramá, Gabaa: el marco de Saúl

c. 1050 a. e. c.* · Saúl, rey

Antes de David, Israel perdió el arca en Afec, vio arder Silo y pidió un rey «como todas las naciones». Samuel ungió a Saúl en Ramá; Saúl gobernó desde Gabaa, a cinco kilómetros de Jerusalén, frente a cinco ciudades filisteas que monopolizaban el hierro.

Tell el-Ful, la Gabaa de Saúl, muestra una pequeña fortaleza rectangular con torres de esquina de c. 1025 a. e. c. (Albright, Lapp). Los filisteos, «pueblos del mar» llegados en el s. XII, se organizaban en la pentápolis Asdod, Ascalón, Ecrón, Gat y Gaza; 1 Sam 13:19–22 recuerda que no había herrero en Israel.

Salmo del camino: Sal 99:6 — Samuel, el profeta que ungió a Saúl y a David, nombrado junto a Moisés y Aarón entre los que invocaban a YHWH.

מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן בְּכֹהֲנָיו וּשְׁמוּאֵל בְּקֹרְאֵי שְׁמוֹ קֹרִאים אֶל־יְהוָה וְהוּא יַעֲנֵם

Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaban su nombre: clamaban a YHWH y él les respondía.

Lugares: Silo (Khirbet Seilun: el santuario del arca en tiempos de Elí y Samuel, destruido por los filisteos (1 Sam 1–4; Jer 7:12).); Ramá (Er-Ram, 8 km al norte de Jerusalén: ciudad de Samuel, donde fue sepultado; identificación tradicional (otros: Nebi Samwil).); Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Quiriat-jearim (Deir el-Azar, sobre Abu Gosh: la «ciudad de los bosques» donde el arca estuvo veinte años en casa de Abinadab (1 Sam 7:1–2; 2 Sam 6:2).); Asdod (Tel Ashdod: ciudad de la pentápolis filistea, donde el arca estuvo en el templo de Dagón (1 Sam 5).); Ascalón (Tel Ashkelon, en la costa: «no lo anunciéis en las calles de Ascalón» (2 Sam 1:20).); Gaza (La ciudad filistea más meridional de la pentápolis (1 Sam 6:17).); Ecrón (Tel Miqne: la ciudad filistea hasta cuyas puertas persiguieron a los filisteos tras la caída de Goliat (1 Sam 17:52).); Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 1 Sam 4:10–11; 1 Sam 8:5; 1 Sam 9:16; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio

Belén: el pastor y la unción

4. Belén: el menor de ocho hermanos

c. 1040 a. e. c.* · nace David

David nace en Belén de Judá, hijo de Isaí, nieto de Obed y bisnieto de Booz y de Rut, la moabita. Es el menor de ocho hermanos y el que nadie piensa en llamar cuando llega el profeta. Su nombre significa «amado».

Belén («casa del pan») está a nueve kilómetros al sur de Jerusalén, en la frontera entre la meseta agrícola de Judá y el desierto de pastores: por eso David es hijo de un propietario de tierras y a la vez pastor. La ciudad moderna cubre la antigua y apenas se ha excavado. Rut cierra con la genealogía que lleva a David, y Miqueas 5:2 hará de Belén la cuna del Mesías.

Salmo del camino: Sal 132:6–7 — Efrata es Belén: el salmo que recuerda el arca la asocia con la tierra natal de David.

הִנֵּה־שְׁמַעֲנוּהָ בְאֶפְרָתָה מְצָאנוּהָ בִּשְׂדֵי־יָעַר׃ נָבוֹאָה לְמִשְׁכְּנוֹתָיו נִשְׁתַּחֲוֶה לַהֲדֹם רַגְלָיו

Mira, oímos hablar de ella en Efrata; la hallamos en los campos de Yaar. Entremos en su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies.

Referencias: Rut 4:17; Rut 4:21–22; 1 Sam 17:12; Miq 5:2 (5:1 TM); Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio

5. Pastor: el león, el oso y el Salmo 23

c. 1030–1025 a. e. c.* · adolescente

Años en el desierto de Judá con «aquellas pocas ovejas». Allí aprende a usar la honda, a guiar un rebaño por barrancos sin agua y a pelear con un león y con un oso. El Salmo 23 nace de ese paisaje: «YHWH es mi pastor».

La palabra midbar, «desierto», viene de una raíz que significa «guiar el rebaño a pastar»: la estepa al este de Belén es tierra de pastores, no de arena. Hillel observa que «los grandes líderes de Israel —Abraham, Jacob, Moisés y David— fueron pastores», y que «el valle de sombra de muerte» expresa el miedo del pastor solitario en los barrancos del semidesierto.

Salmo del camino: Sal 23:1 — El salmo del pastor, nacido del paisaje de Belén y del desierto de Judá; el hito lo cita completo.

מִזְמוֹר לְדָוִד יְהוָה רֹעִי לֹא אֶחְסָר

Salmo de David. YHWH es mi pastor: nada me falta.

Referencias: 1 Sam 17:34–36; Sal 23:1–4; Sal 23:5–6; Hillel, Historia natural de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; Midrash Tehilim 78

6. Samuel unge a David: el cuerno de aceite

c. 1025 a. e. c.* · unos 15 años

Samuel llega a Belén con un cuerno de aceite y pasa revista a siete hijos de Isaí. «YHWH mira al corazón.» Mandan a buscar al menor, que cuida las ovejas, y el profeta lo unge «en medio de sus hermanos». Desde ese día el Espíritu irrumpe sobre David.

Es la primera de tres unciones: esta, privada, ante la familia; luego la de Judá en Hebrón (2 Sam 2:4) y la de todo Israel (2 Sam 5:3). El mashíaj, «ungido», pasará de título real a esperanza mesiánica. La frase «el Espíritu de YHWH irrumpió» (tsaláj) es la misma de los jueces: capacitación para una tarea.

Salmo del camino: Sal 89:20–21 — Dios cuenta la unción en primera persona: el cuerno de aceite de Samuel es «mi óleo santo».

מָצָאתִי דָּוִד עַבְדִּי בְּשֶׁמֶן קָדְשִׁי מְשַׁחְתִּיו׃ אֲשֶׁר יָדִי תִּכּוֹן עִמּוֹ אַף־זְרוֹעִי תְאַמְּצֶנּוּ

Hallé a David, mi siervo; con mi óleo santo lo ungí. Mi mano estará firme con él; también mi brazo lo fortalecerá.

Unciones: 1. Belén

Lugares: Ramá (Er-Ram, 8 km al norte de Jerusalén: ciudad de Samuel, donde fue sepultado; identificación tradicional (otros: Nebi Samwil).); Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 1 Sam 16:1; 1 Sam 16:7; 1 Sam 16:12–13; Documento de estudio: las unciones de David; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

Goliat y la corte de Saúl

7. La lira en la casa de Saúl

c. 1024 a. e. c.*

Un espíritu malo atormenta a Saúl. Sus criados buscan a quien sepa tocar: «un hijo de Isaí el belemita… valiente, prudente al hablar, y YHWH está con él». David sube de Belén a Gabaa con la lira, y Saúl se alivia cuando él toca.

Gabaa, Tell el-Ful, queda a nueve kilómetros al norte de Belén: medio día de camino por la cresta de los montes. La lira (kinnor) es el instrumento de cuerdas de las liras de Ur y del marfil de Meguido; un mosaico de la sinagoga de Gaza (s. VI) muestra a «David» tocándola. La Providencia lo coloca donde aprenderá la corte y la guerra.

Salmo del camino: Sal 33:2–3 — La lira (kinnor) con que David alivia a Saúl es el instrumento con que este salmo manda alabar.

הוֹדוּ לַיהוָה בְּכִנּוֹר בְּנֵבֶל עָשׂוֹר זַמְּרוּ־לוֹ׃ שִׁירוּ־לוֹ שִׁיר חָדָשׁ הֵיטִיבוּ נַגֵּן בִּתְרוּעָה

Alabad a YHWH con la lira (kinnor); cantadle con el arpa de diez cuerdas. Cantadle un cántico nuevo; tocad bien, con aclamación.

Lugares: Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).); Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Ramá (Er-Ram, 8 km al norte de Jerusalén: ciudad de Samuel, donde fue sepultado; identificación tradicional (otros: Nebi Samwil).)

Referencias: 1 Sam 16:18; 1 Sam 16:23; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Jamieson, Fausset y Brown; Talmud, Berajot 3b–4a

8. Valle de Ela: Goliat de Gat

c. 1023 a. e. c.*

Los filisteos acampan entre Soco y Azeca, en Efes-damim; Israel, al otro lado del valle de Ela. Cuarenta días sale Goliat de Gat, de casi tres metros, con coraza de escamas y una lanza «como rodillo de telar», a desafiar a los escuadrones de Israel. Nadie responde.

El valle de Ela, el valle del Terebinto, es la vía natural de Gat a Belén y Jerusalén; sobre él, Khirbet Qeiyafa: una ciudad fortificada con dos puertas, datada por carbono 14 hacia 1020–980, que Garfinkel identifica con la Saaraim de 1 Sam 17:52. En Tell es-Safi (Gat) apareció un ostracón del s. X con dos nombres semejantes a «Goliat». Efes-damim quizá signifique «frontera de sangre».

Salmo del camino: Sal 144:1–2 — El pastor que va a la guerra sabe de quién aprendió: «adiestra mis manos para el combate».

לְדָוִד בָּרוּךְ יְהוָה צוּרִי הַמְלַמֵּד יָדַי לַקְרָב אֶצְבְּעוֹתַי לַמִּלְחָמָה׃ חַסְדִּי וּמְצוּדָתִי מִשְׂגַּבִּי וּמְפַלְטִי לִי מָגִנִּי וּבוֹ חָסִיתִי הָרוֹדֵד עַמִּי תַחְתָּי

De David. Bendito sea YHWH, mi roca, que adiestra mis manos para el combate y mis dedos para la batalla; mi lealtad y mi fortaleza, mi refugio y mi libertador, mi escudo en quien me amparo, el que somete a los pueblos bajo mí.

Lugares: Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Ecrón (Tel Miqne: la ciudad filistea hasta cuyas puertas persiguieron a los filisteos tras la caída de Goliat (1 Sam 17:52).); Azeca (Tel Azeka, el cerro que cierra el valle de Ela por el oeste (1 Sam 17:1; Jos 10:10).); Soco (Khirbet Shuweikeh, en la margen sur del valle de Ela: entre Soco y Azeca acamparon los filisteos (1 Sam 17:1).); Qeiyafa (Saaraim) (Ciudad fortificada del s. X a. e. c. sobre el valle de Ela, con dos puertas; sus excavadores la identifican con Saaraim (1 Sam 17:52).); Adulam (Khirbet esh-Sheikh Madhkur, sobre el valle de Ela: las cuevas de la Sefelá donde David reunió a sus cuatrocientos (1 Sam 22:1).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 1 Sam 17:1–3; 1 Sam 17:4–7; 1 Sam 17:52; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Maeir, las excavaciones de Gat; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; Yadin, El arte de la guerra en tierras bíblicas

9. «Yo vengo a ti en el nombre de YHWH»

c. 1023 a. e. c.* · el duelo

David rechaza la armadura de Saúl, elige cinco piedras lisas del arroyo y baja al valle con el cayado y la honda. «Tú vienes con espada, lanza y jabalina; yo vengo en el nombre de YHWH de los ejércitos. De YHWH es la batalla.» Una piedra en la frente, y el gigante cae.

La honda «no era un juguete, sino un arma letal»: un hondero experto lanzaba piedras de 5–8 cm a más de 150 km/h, y los relieves de Laquis muestran honderos en primera línea. Al rehusar la armadura, David «optaba por la movilidad por encima de la protección». La cabeza fue a Jerusalén, todavía jebusea; la espada, al santuario de Nob.

Salmo del camino: Sal 20:7–8 — Es el discurso del valle de Ela en forma de salmo: espada y lanza frente al Nombre.

אֵלֶּה בָרֶכֶב וְאֵלֶּה בַסּוּסִים וַאֲנַחְנוּ בְּשֵׁם־יְהוָה אֱלֹהֵינוּ נַזְכִּיר׃ הֵמָּה כָּרְעוּ וְנָפָלוּ וַאֲנַחְנוּ קַּמְנוּ וַנִּתְעוֹדָד

Estos confían en carros y aquellos en caballos, pero nosotros invocamos el nombre de YHWH nuestro Dios. Ellos se doblan y caen; nosotros nos levantamos y nos mantenemos en pie.

Referencias: 1 Sam 17:40; 1 Sam 17:45–47; 1 Sam 17:49–50; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Yadin, El arte de la guerra en tierras bíblicas; M. Henry, Comentario; MacArthur, Biblia de estudio

10. Jonatán: el pacto de amistad

c. 1022 a. e. c.*

Tras la victoria, el alma de Jonatán «queda ligada» al alma de David. El príncipe heredero hace un pacto con el pastor y le entrega su manto, su ropa de guerra, su espada, su arco y su cinturón: las insignias del sucesor.

Los comentaristas ven en el gesto una abdicación voluntaria: Jonatán reconoce al ungido y le cede lo que era suyo. El pacto se renovará en 1 Sam 20 («YHWH esté entre tú y yo… para siempre») y en Hores (23:16–18), y David lo cumplirá con Mefiboset, el hijo cojo de Jonatán, por jésed.

Salmo del camino: Sal 133:1 — Jonatán y David, «hermanos juramentados»: el salmo de la concordia.

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד הִנֵּה מַה־טּוֹב וּמַה־נָּעִים שֶׁבֶת אַחִים גַּם־יָחַד

Cántico de las subidas. De David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en unidad.

1 Sam 18:1.3–4

וַיְהִי כְּכַלֹּתוֹ לְדַבֵּר אֶל־שָׁאוּל וְנֶפֶשׁ יְהוֹנָתָן נִקְשְׁרָה בְּנֶפֶשׁ דָּוִד וַיֶּאֱהָבוֹ יְהוֹנָתָן כְּנַפְשׁוֹ׃ וַיִּכְרֹת יְהוֹנָתָן וְדָוִד בְּרִית בְּאַהֲבָתוֹ אֹתוֹ כְּנַפְשׁוֹ׃ וַיִּתְפַּשֵּׁט יְהוֹנָתָן אֶת־הַמְּעִיל אֲשֶׁר עָלָיו וַיִּתְּנֵהוּ לְדָוִד וּמַדָּיו וְעַד־חַרְבּוֹ וְעַד־קַשְׁתּוֹ וְעַד־חֲגֹרוֹ

Cuando terminó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada al alma de David, y Jonatán lo amó como a sí mismo. Jonatán y David hicieron un pacto (berit), porque lo amaba como a sí mismo. Jonatán se quitó el manto que llevaba y se lo dio a David, con su ropa de guerra, hasta su espada, su arco y su cinturón.

Referencias: 1 Sam 18:1.3–4; 1 Sam 20:42; 1 Sam 23:16–17; MacArthur, Biblia de estudio; Jamieson, Fausset y Brown; Profesores de Salamanca

11. «Saúl mató a sus miles, David a sus diez miles»

c. 1021 a. e. c.*

Las mujeres salen de todas las ciudades con panderos a recibir al ejército, y su estribillo cambia la vida de David: «Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles». Saúl entiende: «solo le falta el reino». Desde ese día lo mira de reojo, y la lanza vuela dos veces contra la pared.

El cántico reaparecerá en boca de los filisteos (21:11; 29:5): es lo que hace a David famoso y peligroso. Saúl le da el mando de mil hombres —un «honroso exilio»— y Dios lo convierte en popularidad. El narrador insiste: «YHWH estaba con él, y se había apartado de Saúl».

Salmo del camino: Sal 31:13–15 — La envidia de Saúl convierte el cántico de las mujeres en una amenaza; David responde: «en tu mano están mis tiempos».

כִּי שָׁמַעְתִּי דִּבַּת רַבִּים מָגוֹר מִסָּבִיב בְּהִוֳּסְדָם יַחַד עָלַי לָקַחַת נַפְשִׁי זָמָמוּ׃ וַאֲנִי עָלֶיךָ בָטַחְתִּי יְהוָה אָמַרְתִּי אֱלֹהַי אָתָּה׃ בְּיָדְךָ עִתֹּתָי הַצִּילֵנִי מִיַּד־אוֹיְבַי וּמֵרֹדְפָי

Oigo la calumnia de muchos —terror por todas partes— cuando conspiran juntos contra mí y traman quitarme la vida. Pero yo confío en ti, YHWH; digo: «Tú eres mi Dios». En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.

1 Sam 18:7–9

וַתַּעֲנֶינָה הַנָּשִׁים הַמְשַׂחֲקוֹת וַתֹּאמַרְןָ הִכָּה שָׁאוּל בַּאֲלָפָיו וְדָוִד בְּרִבְבֹתָיו׃ וַיִּחַר לְשָׁאוּל מְאֹד וַיֵּרַע בְּעֵינָיו הַדָּבָר הַזֶּה וַיֹּאמֶר נָתְנוּ לְדָוִד רְבָבוֹת וְלִי נָתְנוּ הָאֲלָפִים וְעוֹד לוֹ אַךְ הַמְּלוּכָה׃ וַיְהִי שָׁאוּל עוֹיֵן אֶת־דָּוִד מֵהַיּוֹם הַהוּא וָהָלְאָה

Las mujeres cantaban entre danzas: «Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles». Saúl se enojó mucho; aquel dicho le desagradó y dijo: «A David le dan diez miles y a mí miles; solo le falta el reino». Y desde aquel día Saúl miró a David con recelo.

Referencias: 1 Sam 18:7–9; 1 Sam 18:10–11; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario; Jamieson, Fausset y Brown

12. Mical y la ventana de Gabaa

c. 1020 a. e. c.*

Saúl ofrece a su hija Mical por cien prepucios filisteos, esperando que David muera en el intento; David trae doscientos. Luego manda vigilar su casa para matarlo al amanecer. Mical lo descuelga por la ventana y pone en la cama un ídolo con una almohada de pelo de cabra.

Tell el-Ful, a cinco kilómetros al norte de Jerusalén, fue identificado con Gabaa por Robinson en 1840; Albright y Lapp hallaron la fortaleza de c. 1025 con torres de esquina, y luego los cimientos del palacio inacabado del rey Husein de Jordania (1964). El narrador compara a Mical con Raquel y los terafim de Labán (Gn 31).

Salmo del camino: Sal 59:1–2 — El título del salmo sitúa la oración en la noche de la ventana de Mical.

לַמְנַצֵּחַ אַל־תַּשְׁחֵת לְדָוִד מִכְתָּם בִּשְׁלֹחַ שָׁאוּל וַיִּשְׁמְרוּ אֶת־הַבַּיִת לַהֲמִיתוֹ הַצִּילֵנִי מֵאֹיְבַי אֱלֹהָי מִּמִתְקוֹמְמַי תְּשַׂגְּבֵנִי׃ הַצִּילֵנִי מִפֹּעֲלֵי אָוֶן וּמֵאַנְשֵׁי דָמִים הוֹשִׁיעֵנִי

Al director. «No destruyas». De David. Mictam, cuando Saúl envió a vigilar la casa para matarlo. Líbrame de mis enemigos, Dios mío; ponme a salvo de los que se levantan contra mí. Líbrame de los que obran iniquidad; sálvame de los hombres sanguinarios.

Lugares: Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Ramá (Er-Ram, 8 km al norte de Jerusalén: ciudad de Samuel, donde fue sepultado; identificación tradicional (otros: Nebi Samwil).); Nob («Ciudad de los sacerdotes», en el monte Scopus o Ras el-Mesharif (ubicación discutida), a la vista de Jerusalén (1 Sam 21–22; Is 10:32).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Gabaón (El-Jib, 9 km al noroeste de Jerusalén: el estanque donde se enfrentaron los hombres de Joab y de Abner (2 Sam 2:13).)

Referencias: 1 Sam 19:11–12; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

Fugitivo: del desierto a Siclag

13. Huida: Ramá, Nob y Gat

c. 1019 a. e. c.* · unos 21 años

David huye a Samuel en Ramá; Saúl lo sigue y acaba profetizando desnudo. Luego Nob: el sacerdote Ajimélec le da los panes de la Presencia y la espada de Goliat mientras Doeg el edomita observa. Y Gat: ante el rey Aquis, David se finge loco y babea sobre su barba.

Nob, «la ciudad de los sacerdotes», se busca en el monte Scopus o en el de los Olivos, a la vista de Jerusalén; allí había ido el efod tras la caída de Silo. Jesús citará los panes (Mt 12:3–4). Los títulos de los Salmos 34 y 56 recuerdan la locura fingida ante «Abimélec», título dinástico de los reyes de Gat.

Salmo del camino: Sal 34:1–4 — El salmo alfabético que David escribió al salir de Gat: la locura fingida termina en alabanza.

לְדָוִד בְּשַׁנּוֹתוֹ אֶת־טַעְמוֹ לִפְנֵי אֲבִימֶלֶךְ וַיְגָרֲשֵׁהוּ וַיֵּלַךְ אֲבָרֲכָה אֶת־יְהוָה בְּכָל־עֵת תָּמִיד תְּהִלָּתוֹ בְּפִי׃ בַּיהוָה תִּתְהַלֵּל נַפְשִׁי יִשְׁמְעוּ עֲנָוִים וְיִשְׂמָחוּ׃ גַּדְּלוּ לַיהוָה אִתִּי וּנְרוֹמְמָה שְׁמוֹ יַחְדָּו׃ דָּרַשְׁתִּי אֶת־יְהוָה וְעָנָנִי וּמִכָּל־מְגוּרוֹתַי הִצִּילָנִי

De David, cuando fingió demencia delante de Abimélec, que lo echó, y él se fue. Bendeciré a YHWH en todo tiempo; su alabanza estará siempre en mi boca. En YHWH se gloría mi alma: óiganlo los humildes y alégrense. Engrandeced a YHWH conmigo, exaltemos juntos su nombre. Busqué a YHWH y él me respondió, y de todos mis temores me libró.

Lugares: Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Ramá (Er-Ram, 8 km al norte de Jerusalén: ciudad de Samuel, donde fue sepultado; identificación tradicional (otros: Nebi Samwil).); Nob («Ciudad de los sacerdotes», en el monte Scopus o Ras el-Mesharif (ubicación discutida), a la vista de Jerusalén (1 Sam 21–22; Is 10:32).); Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Adulam (Khirbet esh-Sheikh Madhkur, sobre el valle de Ela: las cuevas de la Sefelá donde David reunió a sus cuatrocientos (1 Sam 22:1).)

Referencias: 1 Sam 19:18; 1 Sam 21:10–13; Sal 34:1 (título); Sal 56:1 (título); MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca; M. Henry, Comentario

14. La cueva de Adulam y Mizpa de Moab

c. 1018 a. e. c.*

David escapa a la cueva de Adulam, en la Sefelá. Bajan sus hermanos y «todos los afligidos, los endeudados y los amargados de espíritu»: cuatrocientos hombres, y él es su jefe. Luego cruza el mar Muerto para dejar a sus padres bajo la protección del rey de Moab, pariente por Rut.

Adulam es Khirbet esh-Sheikh Madhkur, un cerro con cuevas en la caliza blanda, entre el valle de Ela y Keila. Hillel lee la banda de David como un fenómeno típico del margen entre la tierra cultivada y la estepa: «desesperados» que viven de ofrecer protección a los pastores. Los Salmos 57 y 142 llevan el título «en la cueva».

Salmo del camino: Sal 142:1–3 — «Cuando estaba en la cueva»: la oración de Adulam, antes de que lleguen los cuatrocientos.

מַשְׂכִּיל לְדָוִד בִּהְיוֹתוֹ בַמְּעָרָה תְפִלָּה קוֹלִי אֶל־יְהוָה אֶזְעָק קוֹלִי אֶל־יְהוָה אֶתְחַנָּן׃ אֶשְׁפֹּךְ לְפָנָיו שִׂיחִי צָרָתִי לְפָנָיו אַגִּיד׃ בְּהִתְעַטֵּף עָלַי רוּחִי וְאַתָּה יָדַעְתָּ נְתִיבָתִי בְּאֹרַח־זוּ אֲהַלֵּךְ טָמְנוּ פַח לִי

Maskil de David, cuando estaba en la cueva. Oración. Con mi voz clamo a YHWH; con mi voz suplico a YHWH. Derramo ante él mi queja; ante él expongo mi angustia. Cuando mi espíritu desfallece dentro de mí, tú conoces mi senda: en el camino por donde ando me han escondido una trampa.

Lugares: Adulam (Khirbet esh-Sheikh Madhkur, sobre el valle de Ela: las cuevas de la Sefelá donde David reunió a sus cuatrocientos (1 Sam 22:1).); Keila (Khirbet Qila, en la Sefelá alta, a 13 km al noroeste de Hebrón: la ciudad amurallada que David libró de los filisteos (1 Sam 23:1–13).); Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Mizpa de Moab (Lugar no identificado; se sitúa cerca de Kir-hareset (Kerak), donde David dejó a sus padres bajo el rey de Moab (1 Sam 22:3).); En-gadi (Oasis de Ein Gedi, en el mar Muerto: las «peñas de las cabras monteses» y la cueva del manto de Saúl (1 Sam 24).)

Referencias: 1 Sam 22:1–2; 1 Sam 22:3–5; Sal 57:1 (título); Sal 142:1 (título); Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

15. «No te quedes en la fortaleza»

c. 1018 a. e. c.*

El profeta Gad lo saca de Moab: «No te quedes en la fortaleza; vete a la tierra de Judá». David vuelve al bosque de Haret. Desde ahora lo acompañan un profeta (Gad), y pronto un sacerdote con el efod (Abiatar): la corte de un rey sin reino.

Gad hará por David lo que Samuel hizo por Saúl, hasta el censo del final (2 Sam 24:11). La «fortaleza» (metsudá) de 1 Sam 22:4–5 se ha querido identificar con Masada, sin pruebas. Volver a Judá era volver a la propia tribu, donde su causa ya se sentía.

Salmo del camino: Sal 27:10 — David pone a sus padres a salvo en Moab; el salmo dice de quién depende en último término.

כִּי־אָבִי וְאִמִּי עֲזָבוּנִי וַיהוָה יַאַסְפֵנִי

Aunque mi padre y mi madre me abandonaran, YHWH me recogería.

1 Sam 22:3–5

וַיֵּלֶךְ דָּוִד מִשָּׁם מִצְפֵּה מוֹאָב וַיֹּאמֶר אֶל־מֶלֶךְ מוֹאָב יֵצֵא־נָא אָבִי וְאִמִּי אִתְּכֶם עַד אֲשֶׁר אֵדַע מַה־יַּעֲשֶׂה־לִּי אֱלֹהִים׃ … וַיֹּאמֶר גָּד הַנָּבִיא אֶל־דָּוִד לֹא תֵשֵׁב בַּמְּצוּדָה לֵךְ וּבָאתָ־לְּךָ אֶרֶץ יְהוּדָה וַיֵּלֶךְ דָּוִד וַיָּבֹא יַעַר חָרֶת

De allí David fue a Mizpa de Moab y dijo al rey de Moab: «Deja que mi padre y mi madre estén con vosotros hasta que sepa lo que Dios hará conmigo». Los llevó ante el rey de Moab, y vivieron con él todo el tiempo que David estuvo en la fortaleza. Pero el profeta Gad dijo a David: «No te quedes en la fortaleza; vete a la tierra de Judá». David se fue y llegó al bosque de Haret.

Referencias: 1 Sam 22:3–5; MacArthur, Biblia de estudio; Jamieson, Fausset y Brown; Profesores de Salamanca

16. Nob: la matanza de los sacerdotes

c. 1017 a. e. c.*

Saúl, bajo el tamarisco de Gabaa con la lanza en la mano, acusa a su corte de conspirar. Doeg delata a Ajimélec. Los guardias se niegan a matar sacerdotes; Doeg ejecuta a ochenta y cinco y pasa Nob a cuchillo. Solo escapa Abiatar, con el efod, hasta David.

Se cumple la sentencia contra la casa de Elí (1 Sam 2:31). David reconoce su parte: «yo soy el culpable de todas las vidas de la casa de tu padre». El Salmo 52 lleva el título de Doeg. Lo que Saúl no hizo con los amalecitas lo hizo con una ciudad sacerdotal de Israel.

Salmo del camino: Sal 52:1–2 — El salmo lleva en el título el nombre de Doeg, el delator y verdugo de Nob.

לַמְנַצֵּחַ מַשְׂכִּיל לְדָוִד בְּבוֹא דּוֹאֵג הָאֲדֹמִי וַיַּגֵּד לְשָׁאוּל וַיֹּאמֶר לוֹ בָּא דָוִד אֶל־בֵּית אֲחִימֶלֶךְ מַה־תִּתְהַלֵּל בְּרָעָה הַגִּבּוֹר חֶסֶד אֵל כָּל־הַיּוֹם׃ הַוְּוֹת תַּחְשֹׁב לְשׁוֹנֶךָ כְּתַעַר מְלֻטָּשׁ עֹשֵׂה רְמִיָּה

Al director. Maskil de David, cuando vino Doeg el edomita y avisó a Saúl: «David ha ido a casa de Ajimélec». ¿Por qué te jactas del mal, valentón? La lealtad de Dios dura todo el día. Tu lengua trama ruinas; es como navaja afilada, artífice de engaño.

1 Sam 22:18–19

וַיֹּאמֶר הַמֶּלֶךְ לְדוֹיֵג סֹב אַתָּה וּפְגַע בַּכֹּהֲנִים וַיִּסֹּב דּוֹיֵג הָאֲדֹמִי וַיִּפְגַּע־הוּא בַּכֹּהֲנִים וַיָּמֶת בַּיּוֹם הַהוּא שְׁמֹנִים וַחֲמִשָּׁה אִישׁ נֹשֵׂא אֵפוֹד בָּד׃ וְאֵת נֹב עִיר־הַכֹּהֲנִים הִכָּה לְפִי־חֶרֶב

El rey dijo a Doeg: «Vuélvete tú y arremete contra los sacerdotes». Doeg el edomita se volvió y arremetió contra los sacerdotes: mató aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían el efod de lino. Y a Nob, la ciudad de los sacerdotes, la pasó a filo de espada: hombres y mujeres, niños y lactantes, bueyes, asnos y ovejas.

Referencias: 1 Sam 22:18–19; Sal 52:1 (título); MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario; Jamieson, Fausset y Brown

17. Keila y el efod: «¿me entregarán?»

c. 1016 a. e. c.*

Los filisteos saquean las eras de Keila. David consulta a YHWH —ahora con el efod de Abiatar— y libra la ciudad. Saúl se alegra: «se ha encerrado en una ciudad con puertas y cerrojos». David pregunta dos veces y se va con sus seiscientos al desierto de Zif.

Keila, Khirbet Qila, está en la Sefelá alta, a medio día de camino de Qeiyafa y de Hebrón; aparece como Qiltu en las cartas de El-Amarna. Garfinkel la propone como centro secundario del reino temprano, aún sin excavar. Desde aquí empieza el desierto: cada ciudad de Judá tenía su «patio trasero» de estepa.

Salmo del camino: Sal 143:8 — Dos veces consulta David el efod en Keila; este verso es esa consulta hecha oración.

הַשְׁמִיעֵנִי בַבֹּקֶר חַסְדֶּךָ כִּי־בְךָ בָטָחְתִּי הוֹדִיעֵנִי דֶּרֶךְ־זוּ אֵלֵךְ כִּי־אֵלֶיךָ נָשָׂאתִי נַפְשִׁי

Hazme oír por la mañana tu lealtad, porque en ti confío; hazme saber el camino por donde he de andar, porque a ti elevo mi alma.

Lugares: Keila (Khirbet Qila, en la Sefelá alta, a 13 km al noroeste de Hebrón: la ciudad amurallada que David libró de los filisteos (1 Sam 23:1–13).); Adulam (Khirbet esh-Sheikh Madhkur, sobre el valle de Ela: las cuevas de la Sefelá donde David reunió a sus cuatrocientos (1 Sam 22:1).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Zif (Tell Zif, 7 km al sureste de Hebrón: el desierto y los montes donde David se escondió y los zifeos lo delataron (1 Sam 23:14–24; 26:1).); Maón (Tell Ma‘in, al sur de Zif: la «roca de la separación» y la casa de Nabal (1 Sam 23:24–28; 25:2).); Carmel de Judá (Khirbet el-Karmil, junto a Maón: donde Nabal trasquilaba y Abigail salió al encuentro de David (1 Sam 25).); En-gadi (Oasis de Ein Gedi, en el mar Muerto: las «peñas de las cabras monteses» y la cueva del manto de Saúl (1 Sam 24).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 1 Sam 23:2; 1 Sam 23:14.28; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

18. Zif y Maón: la roca de la separación

c. 1015 a. e. c.*

Jonatán sube a Hores y «fortalece su mano en Dios»: «tú reinarás sobre Israel y yo seré tu segundo». Los zifeos delatan a David; Saúl lo rodea en una montaña de Maón hasta que un mensajero lo llama: los filisteos atacan. El lugar se llamó «la roca de la separación».

Trece salmos llevan títulos que los sitúan en estos años de huida: son el diario de oración del fugitivo. El Salmo 54 nombra a los zifeos; el 63, «en el desierto de Judá»; el 18 cierra el periodo «el día que YHWH lo libró de la mano de Saúl». La tradición rabínica dice que David compuso los Salmos «por medio de diez ancianos».

Salmo del camino: Sal 54:1–4 — Los zifeos del título son los que delatan a David en este hito.

לַמְנַצֵּחַ בִּנְגִינֹת מַשְׂכִּיל לְדָוִד בְּבוֹא הַזִּיפִים וַיֹּאמְרוּ לְשָׁאוּל הֲלֹא דָוִד מִסְתַּתֵּר עִמָּנוּ אֱלֹהִים בְּשִׁמְךָ הוֹשִׁיעֵנִי וּבִגְבוּרָתְךָ תְדִינֵנִי׃ אֱלֹהִים שְׁמַע תְּפִלָּתִי הַאֲזִינָה לְאִמְרֵי־פִי׃ כִּי זָרִים קָמוּ עָלַי וְעָרִיצִים בִּקְשׁוּ נַפְשִׁי לֹא שָׂמוּ אֱלֹהִים לְנֶגְדָּם סֶלָה׃ הִנֵּה אֱלֹהִים עֹזֵר לִי אֲדֹנָי בְּסֹמְכֵי נַפְשִׁי

Al director. Con instrumentos de cuerda. Maskil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: «¿No está David escondido entre nosotros?». Dios, sálvame por tu nombre; defiéndeme con tu poder. Dios, escucha mi oración; presta oído a las palabras de mi boca. Porque extraños se han levantado contra mí y hombres violentos buscan mi vida: no tienen a Dios delante de sí. Selah. Mira, Dios es mi ayudador; el Señor sostiene mi vida.

Referencias: 1 Sam 23:14.28; 1 Sam 23:16–17; Sal 54:1 (título); Sal 63:1 (título); Sal 18:1 (título); Talmud, Bava Batra 14b–15a; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

19. En-gadi: el borde del manto

c. 1014 a. e. c.*

Saúl busca a David «por las peñas de las cabras monteses» con tres mil hombres y entra a hacer sus necesidades en la misma cueva donde David se esconde. David corta a escondidas el borde de su manto, y luego le remuerde el corazón: «es el ungido de YHWH».

En-gadi, «fuente del cabrito», es un oasis de cascadas en el escarpe del mar Muerto, cuatrocientos metros bajo el nivel del mar, hoy reserva natural con íbices y damanes. Cantar 1:14 recuerda sus viñas y su alheña. La escena fija la ética de David: no tomará el trono por su mano.

Salmo del camino: Sal 57:1 — «Cuando huía de Saúl en la cueva»: la tradición lo lee en En-gadi, con Saúl a pocos pasos.

לַמְנַצֵּחַ אַל־תַּשְׁחֵת לְדָוִד מִכְתָּם בְּבָרְחוֹ מִפְּנֵי־שָׁאוּל בַּמְּעָרָה חָנֵּנִי אֱלֹהִים חָנֵּנִי כִּי בְךָ חָסָיָה נַפְשִׁי וּבְצֵל־כְּנָפֶיךָ אֶחְסֶה עַד יַעֲבֹר הַוְּוֹת

Al director. «No destruyas». De David. Mictam, cuando huía de Saúl en la cueva. Ten piedad de mí, Dios, ten piedad de mí, porque en ti se refugia mi alma; a la sombra de tus alas me refugiaré hasta que pase la calamidad.

Lugares: En-gadi (Oasis de Ein Gedi, en el mar Muerto: las «peñas de las cabras monteses» y la cueva del manto de Saúl (1 Sam 24).); Zif (Tell Zif, 7 km al sureste de Hebrón: el desierto y los montes donde David se escondió y los zifeos lo delataron (1 Sam 23:14–24; 26:1).); Maón (Tell Ma‘in, al sur de Zif: la «roca de la separación» y la casa de Nabal (1 Sam 23:24–28; 25:2).); Carmel de Judá (Khirbet el-Karmil, junto a Maón: donde Nabal trasquilaba y Abigail salió al encuentro de David (1 Sam 25).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).)

Referencias: 1 Sam 24:4–6; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

20. Muere Samuel; Nabal y Abigail

c. 1013 a. e. c.*

Muere Samuel y todo Israel lo llora en Ramá. En Carmel, el rico Nabal («necio») niega el pan a los hombres de David. Abigail, su mujer, sale al encuentro con asnos cargados y una profecía: «YHWH hará a mi señor una casa estable; tu vida estará atada en el haz de los vivientes».

Abigail evita que David se manche las manos con sangre, y lo dice con la imagen de su propia honda: Dios lanzará la vida de sus enemigos «como del hueco de una honda». Nabal muere diez días después; David se casa con Abigail y con Ajinoam de Jezreel. Mical, mientras tanto, ha sido dada a otro.

Salmo del camino: Sal 37:7–8 — Abigail detiene la venganza contra Nabal; el salmo de la vejez de David dice por qué: «deja la ira».

דּוֹם לַיהוָה וְהִתְחוֹלֵל לוֹ אַל־תִּתְחַר בְּמַצְלִיחַ דַּרְכּוֹ בְּאִישׁ עֹשֶׂה מְזִמּוֹת׃ הֶרֶף מֵאַף וַעֲזֹב חֵמָה אַל־תִּתְחַר אַךְ־לְהָרֵעַ

Guarda silencio ante YHWH y espera en él; no te irrites por el que prospera en su camino, por el hombre que trama maldades. Deja la ira, abandona el enojo; no te irrites: solo conduce al mal.

Referencias: 1 Sam 25:1; 1 Sam 25:28–29; Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

21. Zif otra vez: la lanza y la vasija

c. 1012 a. e. c.*

Los zifeos vuelven a delatarlo. De noche, David y Abisai entran en el campamento dormido de Saúl. Abisai quiere clavarlo a tierra «de un solo golpe». David: «¿quién extenderá su mano contra el ungido de YHWH y quedará sin culpa?». Se llevan la lanza y la vasija de agua.

Es el segundo perdón; esta vez Saúl confiesa: «he sido un necio» y lo bendice. Pero David concluye: «un día de estos pereceré a manos de Saúl» (27:1). La fe y el cálculo conviven en él, y el narrador no lo oculta.

Salmo del camino: Sal 7:1 — «Cus, el benjaminita»: un acusador de la tribu de Saúl, en los años en que los zifeos y Saúl lo persiguen por Zif.

שִׁגָּיוֹן לְדָוִד אֲשֶׁר־שָׁר לַיהוָה עַל־דִּבְרֵי־כוּשׁ בֶּן־יְמִינִי יְהוָה אֱלֹהַי בְּךָ חָסִיתִי הוֹשִׁיעֵנִי מִכָּל־רֹדְפַי וְהַצִּילֵנִי

Shigayón de David, que cantó a YHWH por las palabras de Cus, el benjaminita. YHWH, Dios mío, en ti me refugio: sálvame de todos mis perseguidores y líbrame.

1 Sam 26:9.11

וַיֹּאמֶר דָּוִד אֶל־אֲבִישַׁי אַל־תַּשְׁחִיתֵהוּ כִּי מִי שָׁלַח יָדוֹ בִּמְשִׁיחַ יְהוָה וְנִקָּה׃ … חָלִילָה לִּי מֵיהוָה מִשְּׁלֹחַ יָדִי בִּמְשִׁיחַ יְהוָה וְעַתָּה קַח־נָא אֶת־הַחֲנִית אֲשֶׁר מְרַאֲשֹׁתָו וְאֶת־צַפַּחַת הַמַּיִם וְנֵלֲכָה לָּנוּ

David dijo a Abisai: «No lo mates, porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de YHWH y quedará sin culpa? … Líbreme YHWH de extender mi mano contra el ungido de YHWH. Toma ahora la lanza que está a su cabecera y la vasija del agua, y vámonos».

Referencias: 1 Sam 26:9.11; 1 Sam 27:1.6; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario; Alter, La historia de David

22. Siclag: vasallo de Aquis de Gat

c. 1012–1010 a. e. c.*

David pasa a los filisteos con seiscientos hombres y sus familias. Aquis le da Siclag, en el Neguev, «y por eso Siclag ha pertenecido a los reyes de Judá hasta hoy». Dieciséis meses de doble juego: ataca a gesuritas y amalecitas y dice a Aquis que ataca a Judá.

Siclag se identifica tradicionalmente con Tel Sera‘ (Tell esh-Shari‘a), junto al arroyo Besor; desde 2019 Garfinkel y Ganor proponen Khirbet er-Ra‘i, a 3 km de Laquis, por su nivel del s. X. Hillel cuenta la alianza con Aquis entre los «detalles embarazosos» que un panegirista habría omitido: argumento a favor de la historicidad.

Salmo del camino: Sal 56:3–4 — El título del salmo dice «cuando los filisteos lo prendieron en Gat»: el miedo del vasallo de Aquis.

יוֹם אִירָא אֲנִי אֵלֶיךָ אֶבְטָח׃ בֵּאלֹהִים אֲהַלֵּל דְּבָרוֹ בֵּאלֹהִים בָּטַחְתִּי לֹא אִירָא מַה־יַּעֲשֶׂה בָשָׂר לִי

El día en que temo, en ti confío. En Dios, cuya palabra alabo; en Dios confío: no temeré. ¿Qué puede hacerme un mortal?

Lugares: Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Siclag (Tel Sera‘ (Tell esh-Shari‘a), en el Neguev occidental: identificación tradicional; desde 2019 se propone Khirbet er-Ra‘i, cerca de Laquis.); Arroyo de Besor (Nahal Besor, el mayor cauce del Neguev occidental: allí quedaron doscientos hombres agotados (1 Sam 30:9–10).); Gaza (La ciudad filistea más meridional de la pentápolis (1 Sam 6:17).); Ascalón (Tel Ashkelon, en la costa: «no lo anunciéis en las calles de Ascalón» (2 Sam 1:20).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Keila (Khirbet Qila, en la Sefelá alta, a 13 km al noroeste de Hebrón: la ciudad amurallada que David libró de los filisteos (1 Sam 23:1–13).); Qeiyafa (Saaraim) (Ciudad fortificada del s. X a. e. c. sobre el valle de Ela, con dos puertas; sus excavadores la identifican con Saaraim (1 Sam 17:52).)

Referencias: 1 Sam 27:1.6; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

23. Endor: Saúl y la mujer del espíritu

c. 1011 a. e. c.*

Los filisteos se reúnen en Afec y acampan en Sunem; Saúl, en Gilboa. YHWH no le responde ni por sueños, ni por los urim, ni por los profetas. De noche, disfrazado, cruza las líneas hasta Endor y hace subir a Samuel: «mañana tú y tus hijos estaréis conmigo».

El valle de Jezreel es el campo de batalla de Israel: los filisteos lo alcanzan por el Camino del Mar para cortar la montaña en dos. Endor queda al norte del monte Moré, a diez kilómetros del campamento de Saúl, pasando entre los enemigos. Los jefes filisteos, mientras tanto, devuelven a David a Siclag: «no suba con nosotros a la batalla».

Salmo del camino: Sal 28:1 — YHWH no responde a Saúl «ni por sueños, ni por los urim, ni por los profetas»; David sabe lo que es ese silencio.

לְדָוִד אֵלֶיךָ יְהוָה אֶקְרָא צוּרִי אַל־תֶּחֱרַשׁ מִמֶּנִּי פֶּן־תֶּחֱשֶׁה מִמֶּנִּי וְנִמְשַׁלְתִּי עִם־יוֹרְדֵי בוֹר

De David. A ti clamo, YHWH, roca mía: no te quedes sordo conmigo; no sea que, si callas, me vuelva como los que bajan a la fosa.

Lugares: Jezreel (Tel Jezreel, en el valle de su nombre: la fuente junto a la que acampó Israel antes de Gilboa (1 Sam 29:1).); Sunem (Sulam, al pie del monte Moré: campamento filisteo antes de Gilboa (1 Sam 28:4).); Endor (Aldea al norte del monte Moré, a 10 km del campamento de Saúl: la casa de la pitonisa (1 Sam 28:7).); Monte Gilboa (La sierra que cierra el valle de Jezreel por el sureste: allí cayeron Saúl y Jonatán (1 Sam 31:1).); Bet-seán (Tel Beth-Shean: en su muralla colgaron los cuerpos de Saúl y sus hijos (1 Sam 31:10).); Afec (Tel Afek (Antipatris), en las fuentes del Yarkón: punto de reunión filisteo antes de Gilboa (1 Sam 29:1).)

Referencias: 1 Sam 28:6–7; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

24. Siclag arrasada: «se fortaleció en YHWH»

c. 1011 a. e. c.*

Al volver, Siclag está quemada: los amalecitas se han llevado a las mujeres y los hijos. Los hombres hablan de apedrearlo. «Pero David se fortaleció en YHWH su Dios.» Consulta el efod, persigue a la banda, cruza el Besor y lo recupera todo.

Doscientos hombres se quedan en el arroyo de Besor, agotados; David decreta que «la parte del que baja a la batalla y la del que se queda con el bagaje serán iguales». Envía parte del botín a los ancianos de Judá, ciudad por ciudad: la política de un futuro rey.

Salmo del camino: Sal 62:7–8 — «Se fortaleció en YHWH su Dios» en Siclag arrasada: este es el modo.

עַל־אֱלֹהִים יִשְׁעִי וּכְבוֹדִי צוּר־עֻזִּי מַחְסִי בֵּאלֹהִים׃ בִּטְחוּ בוֹ בְכָל־עֵת עָם שִׁפְכוּ־לְפָנָיו לְבַבְכֶם אֱלֹהִים מַחֲסֶה־לָּנוּ סֶלָה

En Dios están mi salvación y mi gloria; la roca de mi fuerza, mi refugio, está en Dios. Confiad en él en todo tiempo, pueblo; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro refugio. Selah.

1 Sam 30:6.8

וַתֵּצֶר לְדָוִד מְאֹד כִּי־אָמְרוּ הָעָם לְסָקְלוֹ כִּי־מָרָה נֶפֶשׁ כָּל־הָעָם אִישׁ עַל־בְּנוֹ וְעַל־בְּנֹתָיו וַיִּתְחַזֵּק דָּוִד בַּיהוָה אֱלֹהָיו׃ … וַיֹּאמֶר לוֹ רְדֹף כִּי־הַשֵּׂג תַּשִּׂיג וְהַצֵּל תַּצִּיל

David se vio en gran aprieto, porque el pueblo hablaba de apedrearlo: todos tenían el alma amargada por sus hijos y sus hijas. Pero David se fortaleció en YHWH su Dios. … Y consultó a YHWH: «¿Persigo a esa banda? ¿La alcanzaré?». Él le dijo: «Persíguela, porque sin duda la alcanzarás y rescatarás».

Referencias: 1 Sam 30:6.8; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario; Jamieson, Fausset y Brown

25. Gilboa: muere Saúl; la elegía

c. 1010 a. e. c.*

Los filisteos vencen en Gilboa. Caen Jonatán y sus hermanos; Saúl, herido, se echa sobre su espada. Cuelgan los cuerpos en la muralla de Bet-seán; los hombres de Jabes de Galaad los rescatan de noche. David rasga sus vestidos y canta: «¡Cómo han caído los valientes!».

Hoffmeier compara la exposición del cuerpo en la muralla con las prácticas asirias (Asaradón ató el cuerpo de un rebelde a la puerta de Nínive). Bet-seán domina el paso del valle de Jezreel al Jordán; Jabes recuerda que Saúl la salvó al comienzo de su reinado. La elegía manda enseñar «el arco» a Judá.

Salmo del camino: Sal 18:1–3 — El cántico que cierra los años de persecución, «el día que lo libró de la mano de Saúl» (también en 2 Sam 22).

לַמְנַצֵּחַ לְעֶבֶד יְהוָה לְדָוִד אֲשֶׁר דִּבֶּר לַיהוָה אֶת־דִּבְרֵי הַשִּׁירָה הַזֹּאת בְּיוֹם הִצִּיל־יְהוָה אוֹתוֹ מִכַּף כָּל־אֹיְבָיו וּמִיַּד שָׁאוּל וַיֹּאמַר אֶרְחָמְךָ יְהוָה חִזְקִי׃ יְהוָה סַלְעִי וּמְצוּדָתִי וּמְפַלְטִי אֵלִי צוּרִי אֶחֱסֶה־בּוֹ מָגִנִּי וְקֶרֶן־יִשְׁעִי מִשְׂגַּבִּי׃ מְהֻלָּל אֶקְרָא יְהוָה וּמִן־אֹיְבַי אִוֳּשֵׁעַ

Al director. Del siervo de YHWH, de David, que dirigió a YHWH las palabras de este cántico el día que YHWH lo libró de la mano de todos sus enemigos y de la mano de Saúl. Dijo: Te amo, YHWH, fortaleza mía. YHWH es mi roca, mi fortaleza y mi libertador; mi Dios, mi peña en quien me refugio; mi escudo, el cuerno de mi salvación, mi baluarte. Invoco a YHWH, digno de alabanza, y soy salvado de mis enemigos.

Lugares: Monte Gilboa (La sierra que cierra el valle de Jezreel por el sureste: allí cayeron Saúl y Jonatán (1 Sam 31:1).); Bet-seán (Tel Beth-Shean: en su muralla colgaron los cuerpos de Saúl y sus hijos (1 Sam 31:10).); Jabes de Galaad (Tell Maqlub, en el Wadi Yabis (Jordania), identificación probable: sus hombres rescataron los cuerpos de Saúl (1 Sam 31:11–13).); Sunem (Sulam, al pie del monte Moré: campamento filisteo antes de Gilboa (1 Sam 28:4).); Endor (Aldea al norte del monte Moré, a 10 km del campamento de Saúl: la casa de la pitonisa (1 Sam 28:7).); Jezreel (Tel Jezreel, en el valle de su nombre: la fuente junto a la que acampó Israel antes de Gilboa (1 Sam 29:1).)

Referencias: 1 Sam 31:4; 2 Sam 1:19.25–27; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio

Rey en Hebrón

26. Hebrón: rey de Judá

c. 1010 a. e. c.* · 30 años

David consulta a YHWH: «¿Subiré a alguna ciudad de Judá?» —«A Hebrón». Allí los hombres de Judá lo ungen rey sobre su tribu. Es la segunda unción, a los treinta años. Reinará en Hebrón siete años y seis meses, mientras el norte sigue a Is-boset, hijo de Saúl.

Hebrón, Tell Rumeida, es la ciudad de Abraham y de la cueva de Macpela, capital natural de Judá; apenas se ha excavado. Garfinkel la ve como «el núcleo del que se desarrolló el reino de Judá»: con Jerusalén y Qeiyafa formaría, a un día de camino entre sí, el primer triángulo urbano del reino.

Salmo del camino: Sal 101:1–2 — El programa de gobierno del rey recién ungido en Hebrón: lealtad, justicia e integridad en su casa.

לְדָוִד מִזְמוֹר חֶסֶד־וּמִשְׁפָּט אָשִׁירָה לְךָ יְהוָה אֲזַמֵּרָה׃ אַשְׂכִּילָה בְּדֶרֶךְ תָּמִים מָתַי תָּבוֹא אֵלָי אֶתְהַלֵּךְ בְּתָם־לְבָבִי בְּקֶרֶב בֵּיתִי

De David. Salmo. Cantaré la lealtad y la justicia; a ti, YHWH, cantaré. Prestaré atención al camino íntegro: ¿cuándo vendrás a mí? Andaré con corazón íntegro dentro de mi casa.

Unciones: 1. Belén; 2. Hebrón

Lugares: Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Keila (Khirbet Qila, en la Sefelá alta, a 13 km al noroeste de Hebrón: la ciudad amurallada que David libró de los filisteos (1 Sam 23:1–13).); Qeiyafa (Saaraim) (Ciudad fortificada del s. X a. e. c. sobre el valle de Ela, con dos puertas; sus excavadores la identifican con Saaraim (1 Sam 17:52).); Siclag (Tel Sera‘ (Tell esh-Shari‘a), en el Neguev occidental: identificación tradicional; desde 2019 se propone Khirbet er-Ra‘i, cerca de Laquis.); Zif (Tell Zif, 7 km al sureste de Hebrón: el desierto y los montes donde David se escondió y los zifeos lo delataron (1 Sam 23:14–24; 26:1).)

Referencias: 2 Sam 2:1.4; 2 Sam 2:11; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Documento de estudio: las unciones de David; MacArthur, Biblia de estudio

27. Gabaón: Abner, Joab y la guerra de las casas

c. 1009 a. e. c.*

Abner proclama rey a Is-boset en Mahanaim. Los dos ejércitos se encuentran junto al estanque de Gabaón: doce contra doce, y luego la batalla. Asael, hermano de Joab, persigue a Abner y muere de un golpe de lanza. «La guerra fue larga; David se fortalecía y la casa de Saúl se debilitaba.»

Pritchard excavó el-Jib (1956–1962): el gran estanque circular tallado en la roca, de once metros de diámetro y veinticinco de profundidad con escalera en espiral, y las asas de jarra con el nombre «Gabaón» que fijaron la identificación. Garfinkel la cuenta entre los centros regionales del reino temprano.

Salmo del camino: Sal 120:6–7 — La guerra larga entre las dos casas: el rey que se dice «de paz» frente a Abner y Joab.

רַבַּת שָׁכְנָה־לָּהּ נַפְשִׁי עִם שׂוֹנֵא שָׁלוֹם׃ אֲנִי־שָׁלוֹם וְכִי אֲדַבֵּר הֵמָּה לַמִּלְחָמָה

Demasiado tiempo ha vivido mi alma con los que aborrecen la paz. Yo soy de paz; pero cuando hablo, ellos están por la guerra.

Lugares: Gabaón (El-Jib, 9 km al noroeste de Jerusalén: el estanque donde se enfrentaron los hombres de Joab y de Abner (2 Sam 2:13).); Gabaa de Saúl (Tell el-Ful, 5 km al norte de Jerusalén: la capital de Saúl, donde David tocó el arpa y esquivó la lanza (1 Sam 10:26; 18–19).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Mahanaim (Tell edh-Dhahab, junto al Jaboc (Jordania), identificación probable: capital de Is-boset y refugio de David ante Absalón (2 Sam 2:8; 17:24).); Vados del Jordán (Los vados frente a Jericó por los que David cruzó al huir y al volver (2 Sam 17:22; 19:15–18).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 2 Sam 2:12–13; 2 Sam 3:1; Pritchard, Gabaón; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

28. Abner asesinado en la puerta de Hebrón

c. 1005 a. e. c.*

Abner rompe con Is-boset y negocia pasar el norte a David; exige que le devuelvan a Mical. Joab lo llama aparte en la puerta de Hebrón y lo apuñala por la sangre de su hermano Asael. David llora tras el féretro: «¿Había de morir Abner como muere un necio?». Poco después asesinan a Is-boset en su cama.

David maldice a Joab pero no lo castiga: «estos hijos de Sarvia son demasiado duros para mí». Halpern ve aquí la apología de un rey sospechoso de cada muerte oportuna; la Biblia deja ambas cosas a la vista. Los asesinos de Is-boset sí son ejecutados.

Salmo del camino: Sal 55:12–14 — La puñalada de Joab a Abner «en la puerta, como para hablarle en secreto»: la traición del cercano.

כִּי לֹא־אוֹיֵב יְחָרְפֵנִי וְאֶשָּׂא לֹא־מְשַׂנְאִי עָלַי הִגְדִּיל וְאֶסָּתֵר מִמֶּנּוּ׃ וְאַתָּה אֱנוֹשׁ כְּעֶרְכִּי אַלּוּפִי וּמְיֻדָּעִי׃ אֲשֶׁר יַחְדָּו נַמְתִּיק סוֹד בְּבֵית אֱלֹהִים נְהַלֵּךְ בְּרָגֶשׁ

Porque no es un enemigo quien me afrenta —lo soportaría—; no es uno que me odia quien se alza contra mí —me escondería de él—; sino tú, un hombre como yo, mi compañero, mi amigo íntimo, con quien compartíamos dulces confidencias y andábamos en la casa de Dios entre la multitud.

2 Sam 3:27.33

וַיָּשָׁב אַבְנֵר חֶבְרוֹן וַיַּטֵּהוּ יוֹאָב אֶל־תּוֹךְ הַשַּׁעַר לְדַבֵּר אִתּוֹ בַּשֶּׁלִי וַיַּכֵּהוּ שָׁם הַחֹמֶשׁ וַיָּמָת בְּדַם עֲשָׂה־אֵל אָחִיו׃ … וַיְקֹנֵן הַמֶּלֶךְ אֶל־אַבְנֵר וַיֹּאמַר הַכְּמוֹת נָבָל יָמוּת אַבְנֵר

Cuando Abner volvió a Hebrón, Joab lo llevó aparte, al interior de la puerta, como para hablarle en secreto, y allí lo hirió en el vientre; y murió por la sangre de Asael, hermano de Joab. … El rey entonó esta lamentación por Abner: «¿Había de morir Abner como muere un necio?»

Referencias: 2 Sam 3:27.33; Halpern, Los demonios secretos de David; Alter, La historia de David; MacArthur, Biblia de estudio

29. «Hueso y carne tuya somos»: rey de todo Israel

c. 1003 a. e. c.* · 37 años

Todas las tribus suben a Hebrón: «Hueso tuyo y carne tuya somos… YHWH te dijo: tú pastorearás a mi pueblo Israel». David hace pacto con los ancianos delante de YHWH y lo ungen rey sobre Israel: la tercera unción. Reinará cuarenta años: siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén.

La fórmula «pastorear a mi pueblo» vuelve al origen: el pastor de Belén es ahora pastor de Israel. 1 Crónicas 12 enumera las tropas de cada tribu que acudieron a Hebrón. La tradición de Primera Línea lee las tres unciones como elección (Belén), paciencia (Judá) y pacto (Israel).

Salmo del camino: Sal 78:70–72 — Asaf resume en tres versos el camino que la línea recorre: del aprisco al pueblo entero.

וַיִּבְחַר בְּדָוִד עַבְדּוֹ וַיִּקָּחֵהוּ מִמִּכְלְאֹת צֹאן׃ מֵאַחַר עָלוֹת הֱבִיאוֹ לִרְעוֹת בְּיַעֲקֹב עַמּוֹ וּבְיִשְׂרָאֵל נַחֲלָתוֹ׃ וַיִּרְעֵם כְּתֹם לְבָבוֹ וּבִתְבוּנוֹת כַּפָּיו יַנְחֵם

Escogió a David, su siervo, y lo tomó de los apriscos de las ovejas; de detrás de las que crían lo trajo para pastorear a Jacob, su pueblo, y a Israel, su heredad. Y los pastoreó con corazón íntegro y los guio con la destreza de sus manos.

2 Sam 5:1–3

וַיָּבֹאוּ כָּל־שִׁבְטֵי יִשְׂרָאֵל אֶל־דָּוִד חֶבְרוֹנָה וַיֹּאמְרוּ לֵאמֹר הִנְנוּ עַצְמְךָ וּבְשָׂרְךָ אֲנָחְנוּ׃ … וַיֹּאמֶר יְהוָה לְךָ אַתָּה תִרְעֶה אֶת־עַמִּי אֶת־יִשְׂרָאֵל וְאַתָּה תִּהְיֶה לְנָגִיד עַל־יִשְׂרָאֵל׃ וַיָּבֹאוּ כָּל־זִקְנֵי יִשְׂרָאֵל אֶל־הַמֶּלֶךְ חֶבְרוֹנָה וַיִּכְרֹת לָהֶם הַמֶּלֶךְ דָּוִד בְּרִית בְּחֶבְרוֹן לִפְנֵי יְהוָה וַיִּמְשְׁחוּ אֶת־דָּוִד לְמֶלֶךְ עַל־יִשְׂרָאֵל

Vinieron todas las tribus de Israel a David, a Hebrón, y dijeron: «Mira, hueso tuyo y carne tuya somos. … YHWH te dijo: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel y tú serás príncipe sobre Israel”». Vinieron todos los ancianos de Israel al rey, a Hebrón; el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón delante de YHWH, y ungieron a David por rey sobre Israel.

Referencias: 2 Sam 5:1–3; 2 Sam 5:4–5; Documento de estudio: las unciones de David; Brueggemann, 1 y 2 Samuel; MacArthur, Biblia de estudio

Jerusalén, el arca y el pacto

30. Jebús: el canal y la Ciudad de David

c. 1003 a. e. c.*

Los jebuseos se burlan: «los ciegos y los cojos te rechazarán». David toma la fortaleza de Sion, quizá entrando por el tsinnor, el canal del agua. La llama Ciudad de David y edifica «desde el Milo hacia adentro». Una capital neutral, entre Judá y el norte, sobre la fuente de Guihón.

La Ciudad de David es la colina sureste, de unas seis hectáreas, sobre el manantial de Guihón. La Estructura escalonada de piedra (Macalister, Kenyon, Shiloh) sostuvo una ciudadela; sobre ella Eilat Mazar expuso en 2005 la Gran Estructura de Piedra, que propone como palacio de David. Garfinkel advierte que estas construcciones carecen de estratos fechables: «no es posible decir inequívocamente» que sean de David.

Salmo del camino: Sal 48:1–2 — La fortaleza de Sion que David toma se vuelve «la ciudad del gran Rey» en el salmo de los coreítas.

שִׁיר מִזְמוֹר לִבְנֵי־קֹרַח גָּדוֹל יְהוָה וּמְהֻלָּל מְאֹד בְּעִיר אֱלֹהֵינוּ הַר־קָדְשׁוֹ׃ יְפֵה נוֹף מְשׂוֹשׂ כָּל־הָאָרֶץ הַר־צִיּוֹן יַרְכְּתֵי צָפוֹן קִרְיַת מֶלֶךְ רָב

Cántico. Salmo de los hijos de Coré. Grande es YHWH y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, su monte santo. Hermosa altura, gozo de toda la tierra, el monte Sion, en el extremo norte, la ciudad del gran Rey.

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Fuente de Guihón (El manantial del Cedrón, bajo la Ciudad de David: el «canal» de Joab y la unción de Salomón (2 Sam 5:8; 1 R 1:33–39).); Era de Arauna (La explanada al norte de la Ciudad de David: la era del jebuseo Arauna, donde David levantó el altar y Salomón el templo (2 Sam 24; 2 Cr 3:1).); Monte Sion (La colina suroeste de Jerusalén: allí la tradición medieval sitúa la «Tumba de David», en el Cenáculo.); Olivos (La cuesta al este del Cedrón por la que David subió llorando y descalzo al huir de Absalón (2 Sam 15:30).)

Referencias: 2 Sam 5:6–9; 2 Sam 5:10.12; E. Mazar, el palacio de David; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Hillel, Historia natural de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

31. Hiram de Tiro y la casa de cedro

c. 1002 a. e. c.*

Hiram, rey de Tiro, envía embajadores con madera de cedro, carpinteros y canteros, y le edifican una casa. «David entendió que YHWH lo había confirmado como rey sobre Israel.» El pastor vive ahora en un palacio de cedro; el arca sigue bajo una tienda.

El Líbano estaba cubierto de cedros, cipreses y enebros que los fenicios talaban y exportaban por mar; Israel tenía trigo y aceite, y los dos pueblos se complementaban. Garfinkel lee «carpinteros y canteros» como la llegada del estilo arquitectónico internacional que muestra la maqueta de templo de Qeiyafa, con marcos rebajados y triglifos.

Salmo del camino: Sal 92:12–13 — Los cedros de Hiram, hechos imagen: el justo «como un cedro del Líbano».

צַדִּיק כַּתָּמָר יִפְרָח כְּאֶרֶז בַּלְּבָנוֹן יִשְׂגֶּה׃ שְׁתוּלִים בְּבֵית יְהוָה בְּחַצְרוֹת אֱלֹהֵינוּ יַפְרִיחוּ

El justo florece como la palmera; crece como un cedro del Líbano. Plantados en la casa de YHWH, florecen en los atrios de nuestro Dios.

Referencias: 2 Sam 5:11; Hillel, Historia natural de la Biblia; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

32. Baal-perazim: brecha de aguas

c. 1001 a. e. c.*

Los filisteos oyen que David es rey y se despliegan por el valle de Refaim, a las puertas de Jerusalén. Él baja a la fortaleza y consulta: «¿Subiré?» —«Sube». Los derrota en Baal-perazim: «YHWH ha abierto brecha entre mis enemigos como brecha de aguas». La segunda vez, los rodea por las balsameras y los persigue de Gabaón a Gezer.

Refaim es el valle que baja al suroeste de Jerusalén hacia la Sefelá: por él subían los filisteos desde el Sorec. Las dos victorias rompen el monopolio del hierro y la presión filistea sobre la montaña; Gezer marca el límite de la llanura. 1 Crónicas 14 añade que David quemó los ídolos que dejaron.

Salmo del camino: Sal 124:1–3 — Los filisteos en el valle de Refaim, a las puertas de la capital nueva: «si YHWH no hubiera estado por nosotros».

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד לוּלֵי יְהוָה שֶׁהָיָה לָנוּ יֹאמַר־נָא יִשְׂרָאֵל׃ לוּלֵי יְהוָה שֶׁהָיָה לָנוּ בְּקוּם עָלֵינוּ אָדָם׃ אֲזַי חַיִּים בְּלָעוּנוּ בַּחֲרוֹת אַפָּם בָּנוּ

Cántico de las subidas. De David. Si YHWH no hubiera estado por nosotros —dígalo Israel—, si YHWH no hubiera estado por nosotros cuando los hombres se levantaron contra nosotros, nos habrían tragado vivos cuando su ira se encendió contra nosotros.

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Valle de Refaim · Baal-perazim (El valle al suroeste de Jerusalén por donde entraban los filisteos; Baal-perazim, «el Señor de las brechas» (2 Sam 5:18–20).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).); Gabaón (El-Jib, 9 km al noroeste de Jerusalén: el estanque donde se enfrentaron los hombres de Joab y de Abner (2 Sam 2:13).); Gezer (Tel Gezer: hasta aquí persiguió David a los filisteos desde Gabaón (2 Sam 5:25).); Quiriat-jearim (Deir el-Azar, sobre Abu Gosh: la «ciudad de los bosques» donde el arca estuvo veinte años en casa de Abinadab (1 Sam 7:1–2; 2 Sam 6:2).)

Referencias: 2 Sam 5:18–20.24; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio

33. El arca sube a Jerusalén

c. 1000 a. e. c.*

David va a Quiriat-jearim con treinta mil hombres a subir el arca «sobre la cual se invoca el nombre de YHWH». Uza la sujeta cuando tropiezan los bueyes y muere. Tres meses después, con sacrificios cada seis pasos, David danza con todas sus fuerzas ceñido de un efod de lino. Mical lo desprecia desde la ventana.

El arca llevaba veinte años en casa de Abinadab tras volver de Filistea. Al traerla, David hace de su ciudad el centro religioso: Hillel observa que así la monarquía «sancionó su autoridad» sobre el sacerdocio. Las maquetas de arca halladas en Qeiyafa muestran el tipo de objeto, del mismo tiempo, aunque no el Arca.

Salmo del camino: Sal 24:7–8 — El salmo que la tradición asocia con la entrada del arca en la Ciudad de David.

שְׂאוּ שְׁעָרִים רָאשֵׁיכֶם וְהִנָּשְׂאוּ פִּתְחֵי עוֹלָם וְיָבוֹא מֶלֶךְ הַכָּבוֹד׃ מִי זֶה מֶלֶךְ הַכָּבוֹד יְהוָה עִזּוּז וְגִבּוֹר יְהוָה גִּבּוֹר מִלְחָמָה

¡Alzad, puertas, vuestras cabezas; alzaos, portones eternos, y entrará el Rey de la gloria! ¿Quién es ese Rey de la gloria? YHWH, fuerte y valiente; YHWH, valiente en la batalla.

Lugares: Quiriat-jearim (Deir el-Azar, sobre Abu Gosh: la «ciudad de los bosques» donde el arca estuvo veinte años en casa de Abinadab (1 Sam 7:1–2; 2 Sam 6:2).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Gabaón (El-Jib, 9 km al noroeste de Jerusalén: el estanque donde se enfrentaron los hombres de Joab y de Abner (2 Sam 2:13).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).)

Referencias: 2 Sam 6:2.6–7; 2 Sam 6:14.16; Hillel, Historia natural de la Biblia; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio

34. «Tu casa y tu reino, para siempre»

c. 999 a. e. c.*

David quiere construir una casa para el arca. Natán le responde con un oráculo: no tú, sino YHWH te hará casa a ti. «Levantaré a tu descendencia… yo le seré padre y él me será hijo… tu trono será estable para siempre.» David se sienta delante de YHWH: «¿Quién soy yo?».

Es el pacto davídico, raíz de la esperanza mesiánica: Salmos 89 y 132, Isaías 11, Jeremías 23, Ezequiel 34 y los evangelios («hijo de David») nacen aquí. Brueggemann lo llama «el centro teológico de la Biblia hebrea». El juego de palabras con «casa» (bayit: templo, palacio, dinastía) sostiene todo el capítulo.

Salmo del camino: Sal 132:11–12 — La promesa de Natán cantada en el templo; el Salmo 89 la recoge como «pacto con mi escogido».

נִשְׁבַּע־יְהוָה לְדָוִד אֱמֶת לֹא־יָשׁוּב מִמֶּנָּה מִפְּרִי בִטְנְךָ אָשִׁית לְכִסֵּא־לָךְ׃ אִם־יִשְׁמְרוּ בָנֶיךָ בְּרִיתִי וְעֵדֹתִי זוֹ אֲלַמְּדֵם גַּם־בְּנֵיהֶם עֲדֵי־עַד יֵשְׁבוּ לְכִסֵּא־לָךְ

Juró YHWH a David una verdad de la que no se volverá atrás: «Del fruto de tus entrañas pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardan mi pacto y el testimonio que les enseñaré, también sus hijos se sentarán para siempre en tu trono».

Referencias: 2 Sam 7:2.5; 2 Sam 7:8–9; 2 Sam 7:12–16; Sal 89:3–4; Brueggemann, 1 y 2 Samuel; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

35. Las guerras: Moab, Soba, Aram, Edom, Amón

c. 997–994 a. e. c.*

David somete a los filisteos, a Moab, al rey arameo de Soba y a los de Damasco, que pagan tributo; en el valle de la Sal derrota a Edom y pone guarniciones. Después, los amonitas humillan a sus embajadores y contratan arameos: Joab vence y David toma Rabá. «YHWH daba la victoria a David dondequiera que iba.»

2 Samuel 8 resume las campañas; 1 Crónicas 18–20 las amplía. Hoffmeier explica el «pequeño imperio» por el vacío de poder del s. X: Egipto dividido, hititas desaparecidos, Asiria débil. Damasco y Soba serán los rivales del s. IX, cuando Hazael grabará en Tel Dan la «casa de David».

Salmo del camino: Sal 60:1–2 — El título nombra las guerras de este hito: Aram-Naharaim, Soba y el valle de la Sal.

לַמְנַצֵּחַ עַל־שׁוּשַׁן עֵדוּת מִכְתָּם לְדָוִד לְלַמֵּד בְּהַצּוֹתוֹ אֶת אֲרַם נַהֲרַיִם וְאֶת־אֲרַם צוֹבָה וַיָּשָׁב יוֹאָב וַיַּךְ אֶת־אֱדוֹם בְּגֵיא־מֶלַח שְׁנֵים עָשָׂר אָלֶף אֱלֹהִים זְנַחְתָּנוּ פְרַצְתָּנוּ אָנַפְתָּ תְּשׁוֹבֵב לָנוּ׃ הִרְעַשְׁתָּה אֶרֶץ פְּצַמְתָּהּ רְפָה שְׁבָרֶיהָ כִי־מָטָה

Al director. Sobre «El lirio del testimonio». Mictam de David, para enseñar, cuando luchó contra Aram-Naharaim y Aram-Soba, y Joab volvió y derrotó a doce mil edomitas en el valle de la Sal. Dios, nos has rechazado, nos has quebrantado; te has airado: ¡restáuranos! Has hecho temblar la tierra, la has hendido: repara sus grietas, porque se tambalea.

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Damasco (Capital de Aram: David la guarneció tras derrotar a los arameos que socorrían a Hadad-ezer (2 Sam 8:5–6).); Soba (Reino arameo del valle de la Becá o al norte de Damasco (ubicación discutida), de Hadad-ezer (2 Sam 8:3; 10:6).); Rabá de Amón (La ciudadela de Amán: capital amonita sitiada por Joab mientras David se quedaba en Jerusalén (2 Sam 11:1; 12:26–29).); Valle de la Sal (Las salinas al sur del mar Muerto (sebkha), donde Abisai y Joab vencieron a los edomitas (2 Sam 8:13; 1 Cr 18:12).); Gat (Tell es-Safi, en el borde de la Sefelá: ciudad filistea de Goliat y del rey Aquis (1 Sam 17:4; 21:10; 27:2).); Tel Dan (Tell el-Qadi, en las fuentes del Jordán: aquí apareció la estela aramea que nombra la «casa de David».); Tiro (La ciudad fenicia de Hiram, que envió cedros, carpinteros y canteros para la casa de David (2 Sam 5:11).)

Referencias: 2 Sam 8:6.15; Hoffmeier, Arqueología de la Biblia; Biran y Naveh, la estela de Tel Dan; MacArthur, Biblia de estudio; Kitchen, Fiabilidad del AT

36. Mefiboset: la mesa del rey

c. 996 a. e. c.*

«¿Queda alguien de la casa de Saúl, para que yo tenga con él jésed por amor a Jonatán?» Queda Mefiboset, cojo de ambos pies desde los cinco años, escondido en Lodebar. David le devuelve las tierras de Saúl y lo sienta a su mesa «como uno de los hijos del rey».

La palabra clave es jésed: lealtad de pacto, la que Jonatán pidió en 1 Sam 20:14–15. Un rey oriental solía exterminar la casa anterior; David la alimenta. Mefiboset es «Meribaal» en Crónicas: los copistas de Samuel cambiaron «baal» por «vergüenza», como en Is-boset.

Salmo del camino: Sal 41:1–2 — Mefiboset, cojo de ambos pies, a la mesa del rey: «dichoso el que piensa en el débil».

לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד אַשְׁרֵי מַשְׂכִּיל אֶל־דָּל בְּיוֹם רָעָה יְמַלְּטֵהוּ יְהוָה׃ יְהוָה יִשְׁמְרֵהוּ וִיחַיֵּהוּ יֶאְשֹּׁר בָּאָרֶץ וְאַל־תִּתְּנֵהוּ בְּנֶפֶשׁ אֹיְבָיו

Al director. Salmo de David. Dichoso el que piensa en el débil: en el día malo YHWH lo librará. YHWH lo guardará y le dará vida; será dichoso en la tierra, y no lo entregarás al deseo de sus enemigos.

2 Sam 9:1.7

וַיֹּאמֶר דָּוִד הֲכִי יֶשׁ־עוֹד אֲשֶׁר נוֹתַר לְבֵית שָׁאוּל וְאֶעֱשֶׂה עִמּוֹ חֶסֶד בַּעֲבוּר יְהוֹנָתָן׃ … וַיֹּאמֶר לוֹ דָוִד אַל־תִּירָא כִּי עָשֹׂה אֶעֱשֶׂה עִמְּךָ חֶסֶד בַּעֲבוּר יְהוֹנָתָן אָבִיךָ וַהֲשִׁבֹתִי לְךָ אֶת־כָּל־שְׂדֵה שָׁאוּל אָבִיךָ וְאַתָּה תֹּאכַל לֶחֶם עַל־שֻׁלְחָנִי תָּמִיד

David preguntó: «¿Queda todavía alguien de la casa de Saúl, para que yo tenga con él lealtad (jésed) por amor a Jonatán?». … Y David le dijo: «No temas, porque ciertamente tendré contigo lealtad por amor a Jonatán, tu padre; te devolveré todas las tierras de Saúl, tu padre, y tú comerás siempre a mi mesa».

Referencias: 2 Sam 9:1.7; 1 Sam 20:42; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

La casa dividida

37. Betsabé y Urías: «Tú eres aquel hombre»

c. 995 a. e. c.*

«En el tiempo en que los reyes salen a campaña», David se queda en Jerusalén. Desde la azotea ve a Betsabé bañarse. Adulterio, embarazo, el intento de encubrirlo y la orden a Joab: «poned a Urías en lo más duro de la batalla». Natán cuenta la parábola de la corderita y sentencia: «Tú eres aquel hombre».

Urías el hitita es uno de los treinta valientes (23:39); su nombre significa «YHWH es mi luz». David confiesa: «He pecado contra YHWH»; Natán: «YHWH ha quitado tu pecado: no morirás. Pero la espada no se apartará de tu casa». El hijo muere; la historia de la casa de David será desde aquí la de esa espada.

Salmo del camino: Sal 32:3–5 — El año de silencio entre Betsabé y Natán, y el alivio de la confesión.

כִּי־הֶחֱרַשְׁתִּי בָּלוּ עֲצָמָי בְּשַׁאֲגָתִי כָּל־הַיּוֹם׃ כִּי יוֹמָם וָלַיְלָה תִּכְבַּד עָלַי יָדֶךָ נֶהְפַּךְ לְשַׁדִּי בְּחַרְבֹנֵי קַיִץ סֶלָה׃ חַטָּאתִי אוֹדִיעֲךָ וַעֲוֹנִי לֹא־כִסִּיתִי אָמַרְתִּי אוֹדֶה עֲלֵי פְשָׁעַי לַיהוָה וְאַתָּה נָשָׂאתָ עֲוֹן חַטָּאתִי סֶלָה

Mientras callé, se consumían mis huesos en mi gemir de todo el día; porque de día y de noche pesaba sobre mí tu mano: mi savia se volvía sequedad de verano. Selah. Te confesé mi pecado y no encubrí mi culpa; dije: «Confesaré a YHWH mis rebeliones», y tú perdonaste la culpa de mi pecado. Selah.

2 Sam 12:7.9–10.13

וַיֹּאמֶר נָתָן אֶל־דָּוִד אַתָּה הָאִישׁ … מַדּוּעַ בָּזִיתָ אֶת־דְּבַר יְהוָה לַעֲשׂוֹת הָרַע בְּעֵינוֹ … וְעַתָּה לֹא־תָסוּר חֶרֶב מִבֵּיתְךָ עַד־עוֹלָם … וַיֹּאמֶר דָּוִד אֶל־נָתָן חָטָאתִי לַיהוָה וַיֹּאמֶר נָתָן אֶל־דָּוִד גַּם־יְהוָה הֶעֱבִיר חַטָּאתְךָ לֹא תָמוּת

Natán dijo a David: «¡Tú eres ese hombre! … ¿Por qué despreciaste la palabra de YHWH haciendo lo malo ante sus ojos? A Urías el hitita lo heriste a espada y tomaste a su mujer por mujer tuya … Ahora, pues, la espada no se apartará jamás de tu casa». David dijo a Natán: «He pecado contra YHWH». Y Natán respondió a David: «También YHWH ha quitado tu pecado: no morirás».

Referencias: 2 Sam 11:1–2; 2 Sam 12:7.9–10.13; Halpern, Los demonios secretos de David; Hillel, Historia natural de la Biblia; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

38. Salmo 51: «Crea en mí un corazón puro»

c. 994 a. e. c.*

«Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu lealtad… Contra ti, contra ti solo he pecado.» El salmo del arrepentimiento pide lo que solo Dios hace: crear (bará, el verbo de Génesis 1) un corazón puro, y no quitar su santo espíritu. «Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado.»

El título lo fecha «cuando el profeta Natán vino a él». Lewis veía aquí la conciencia del pecado como ofensa a Dios mismo, no solo al prójimo. Es el salmo penitencial por excelencia de judíos y cristianos: el Miserere.

Salmo del camino: Sal 51:1–2 — El Miserere: el hito está dedicado a él.

לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד בְּבוֹא־אֵלָיו נָתָן הַנָּבִיא כַּאֲשֶׁר־בָּא אֶל־בַּת־שָׁבַע חָנֵּנִי אֱלֹהִים כְּחַסְדֶּךָ כְּרֹב רַחֲמֶיךָ מְחֵה פְשָׁעָי׃ הַרְבֵּה כַּבְּסֵנִי מֵעֲוֹנִי וּמֵחַטָּאתִי טַהֲרֵנִי

Al director. Salmo de David, cuando el profeta Natán vino a él después que él se había llegado a Betsabé. Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu lealtad; conforme a la abundancia de tu compasión borra mis rebeliones. Lávame del todo de mi iniquidad y límpiame de mi pecado.

Sal 51:10–12

לֵב טָהוֹר בְּרָא־לִי אֱלֹהִים וְרוּחַ נָכוֹן חַדֵּשׁ בְּקִרְבִּי׃ אַל־תַּשְׁלִיכֵנִי מִלְּפָנֶיךָ וְרוּחַ קָדְשְׁךָ אַל־תִּקַּח מִמֶּנִּי׃ הָשִׁיבָה לִּי שְׂשׂוֹן יִשְׁעֶךָ וְרוּחַ נְדִיבָה תִסְמְכֵנִי

Crea (bará) en mí, Dios, un corazón puro, y renueva dentro de mí un espíritu firme. No me eches de tu presencia ni me quites tu santo espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación y sosténgame un espíritu generoso.

Referencias: Sal 51:1–4; Sal 51:10–12; C. S. Lewis, Reflexiones sobre los Salmos; Spurgeon, El tesoro de David; MacArthur, Biblia de estudio

39. Nace Salomón, «Jedidías»

c. 993 a. e. c.*

David consuela a Betsabé y nace un hijo: Salomón, «el pacífico». Natán le pone de parte de YHWH otro nombre: Jedidías, «amado de YHWH». De la casa herida saldrá el heredero del pacto. Mientras tanto, los hijos mayores crecen en Hebrón y Jerusalén: Amnón, Absalón, Adonías.

2 Samuel 3:2–5 enumera los seis hijos nacidos en Hebrón, cada uno de distinta madre; 5:14 añade los de Jerusalén. La sucesión no estaba reglada: el drama de los capítulos 13–20 y de 1 Reyes 1 es, entre otras cosas, el de quién hereda.

Salmo del camino: Sal 127:1–3 — Un salmo «de Salomón» que juega con su nombre de Natán, Jedidías, «amado»: los hijos como herencia.

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לִשְׁלֹמֹה אִם־יְהוָה לֹא־יִבְנֶה בַיִת שָׁוְא עָמְלוּ בוֹנָיו בּוֹ אִם־יְהוָה לֹא־יִשְׁמָר־עִיר שָׁוְא שָׁקַד שׁוֹמֵר׃ שָׁוְא לָכֶם מַשְׁכִּימֵי קוּם מְאַחֲרֵי־שֶׁבֶת אֹכְלֵי לֶחֶם הָעֲצָבִים כֵּן יִתֵּן לִידִידוֹ שֵׁנָא׃ הִנֵּה נַחֲלַת יְהוָה בָּנִים שָׂכָר פְּרִי הַבָּטֶן

Cántico de las subidas. De Salomón. Si YHWH no edifica la casa, en vano trabajan sus constructores; si YHWH no guarda la ciudad, en vano vela el centinela. En vano os levantáis de madrugada y os acostáis tarde comiendo pan de fatigas: a su amado (yedidó) se lo da mientras duerme. Mira: herencia de YHWH son los hijos; recompensa, el fruto del vientre.

Referencias: 2 Sam 12:24–25; MacArthur, Biblia de estudio; Profesores de Salamanca

40. Amnón, Tamar y Absalón: la espada en la casa

c. 987–982 a. e. c.*

Amnón finge enfermedad y viola a su media hermana Tamar. David se enoja, pero no actúa. Dos años después Absalón hace matar a Amnón en una fiesta de esquileo y huye a Gesur, el reino de su abuelo materno, durante tres años. Joab, con la mujer de Tecoa, logra que David lo haga volver.

Gesur era un pequeño reino arameo al este del Kinéret, en el Golán. Absalón vuelve a Jerusalén pero pasa dos años sin ver la cara del rey: la reconciliación a medias prepara la rebelión. Es la «espada» anunciada por Natán.

Salmo del camino: Sal 38:1–4 — La espada en la casa de David, sentida como disciplina: «tus flechas se han clavado en mí».

מִזְמוֹר לְדָוִד לְהַזְכִּיר יְהוָה אַל־בְּקֶצְפְּךָ תוֹכִיחֵנִי וּבַחֲמָתְךָ תְיַסְּרֵנִי׃ כִּי־חִצֶּיךָ נִחֲתוּ בִי וַתִּנְחַת עָלַי יָדֶךָ׃ אֵין־מְתֹם בִּבְשָׂרִי מִפְּנֵי זַעְמֶךָ אֵין־שָׁלוֹם בַּעֲצָמַי מִפְּנֵי חַטָּאתִי׃ כִּי עֲוֹנֹתַי עָבְרוּ רֹאשִׁי כְּמַשָּׂא כָבֵד יִכְבְּדוּ מִמֶּנִּי

Salmo de David, para recordar. YHWH, no me reprendas en tu enojo ni me corrijas en tu ira. Porque tus flechas se han clavado en mí y tu mano ha descendido sobre mí. Nada hay sano en mi carne a causa de tu indignación; no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado. Mis culpas sobrepasan mi cabeza; como carga pesada, pesan demasiado para mí.

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Gesur (Pequeño reino arameo al este del Kinéret (Golán): patria de Maaca, madre de Absalón, y su refugio tres años (2 Sam 3:3; 13:37).); Belén (Beit Lahm (Cisjordania), 9 km al sur de Jerusalén: «Belén de Judá», ciudad de Isaí y de David (1 Sam 16:1; Rut 4).); Mahanaim (Tell edh-Dhahab, junto al Jaboc (Jordania), identificación probable: capital de Is-boset y refugio de David ante Absalón (2 Sam 2:8; 17:24).); Vados del Jordán (Los vados frente a Jericó por los que David cruzó al huir y al volver (2 Sam 17:22; 19:15–18).)

Referencias: 2 Sam 13:1.22.38; 2 Sam 12:7.9–10.13; Alter, La historia de David; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

41. La rebelión de Absalón: descalzo por los Olivos

c. 980 a. e. c.*

Absalón «roba el corazón de Israel» en la puerta y se hace proclamar rey en Hebrón. David abandona Jerusalén con su casa y su guardia; cruza el Cedrón y sube llorando, descalzo y con la cabeza cubierta, la cuesta de los Olivos. En Bahurim, Simei lo apedrea y maldice: «¡Hombre sanguinario!».

David devuelve el arca a la ciudad: «si hallo gracia, me hará volver». Deja a Husai como espía, que frustrará el consejo de Ajitofel. Cruza el Jordán de noche y llega a Mahanaim, donde Barzilai y otros lo abastecen. El Salmo 3 lleva el título «cuando huía de su hijo Absalón».

Salmo del camino: Sal 3:1–3 — El título lo dice: «cuando huía de su hijo Absalón», la noche del Cedrón y los Olivos.

מִזְמוֹר לְדָוִד בְּבָרְחוֹ מִפְּנֵי אַבְשָׁלוֹם בְּנוֹ יְהוָה מָה־רַבּוּ צָרָי רַבִּים קָמִים עָלָי׃ רַבִּים אֹמְרִים לְנַפְשִׁי אֵין יְשׁוּעָתָה לּוֹ בֵאלֹהִים סֶלָה׃ וְאַתָּה יְהוָה מָגֵן בַּעֲדִי כְּבוֹדִי וּמֵרִים רֹאשִׁי

Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón. YHWH, ¡cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos se levantan contra mí; muchos dicen de mí: «No hay salvación para él en Dios». Selah. Pero tú, YHWH, eres escudo alrededor de mí, mi gloria, el que levanta mi cabeza.

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Olivos (La cuesta al este del Cedrón por la que David subió llorando y descalzo al huir de Absalón (2 Sam 15:30).); Bahurim (Ras et-Tmim, al este del monte Scopus: la aldea benjaminita de Simei, que maldijo a David en su huida (2 Sam 16:5).); Vados del Jordán (Los vados frente a Jericó por los que David cruzó al huir y al volver (2 Sam 17:22; 19:15–18).); Mahanaim (Tell edh-Dhahab, junto al Jaboc (Jordania), identificación probable: capital de Is-boset y refugio de David ante Absalón (2 Sam 2:8; 17:24).); Hebrón (Tel Rumeida (Tell el-Khalil), en el corazón de Hebrón: capital de David durante siete años y medio (2 Sam 2:1–4; 5:5).); Bosque de Efraín (La zona boscosa de Galaad, al este del Jordán, donde Absalón fue derrotado y murió (2 Sam 18:6–9).)

Referencias: 2 Sam 15:6.10; 2 Sam 15:23.30; Sal 3:1–3; 2 Sam 17:24.27; MacArthur, Biblia de estudio; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

42. Bosque de Efraín: «¡Absalón, hijo mío!»

c. 980 a. e. c.*

«Tratad bien al joven Absalón.» La batalla en el bosque de Efraín mata a veinte mil; el bosque «devoró más que la espada». Absalón queda colgado de un terebinto por el cabello y Joab le clava tres dardos en el corazón. David sube a la sala sobre la puerta: «¡Absalón, hijo mío! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar!».

Joab lo reprende: «amas a los que te aborrecen»; el rey debe salir a la puerta para que el ejército no deserte. Absalón se había levantado en vida un monumento en el valle del Rey «porque no tenía hijo»; el actual «sepulcro de Absalón» del Cedrón es de época herodiana.

Salmo del camino: Sal 6:6–7 — El llanto por Absalón en la sala sobre la puerta, con las palabras del primer salmo penitencial.

יָגַעְתִּי בְּאַנְחָתִי אַשְׂחֶה בְכָל־לַיְלָה מִטָּתִי בְּדִמְעָתִי עַרְשִׂי אַמְסֶה׃ עָשְׁשָׁה מִכַּעַס עֵינִי עָתְקָה בְּכָל־צוֹרְרָי

Estoy agotado de gemir; cada noche inundo mi lecho, con mis lágrimas empapo mi cama. Mis ojos se consumen de pesar; han envejecido a causa de todos mis adversarios.

2 Sam 18:33 (19:1 TM)

וַיִּרְגַּז הַמֶּלֶךְ וַיַּעַל עַל־עֲלִיַּת הַשַּׁעַר וַיֵּבְךְּ וְכֹה אָמַר בְּלֶכְתּוֹ בְּנִי אַבְשָׁלוֹם בְּנִי בְנִי אַבְשָׁלוֹם מִי־יִתֵּן מוּתִי אֲנִי תַחְתֶּיךָ אַבְשָׁלוֹם בְּנִי בְנִי

El rey se estremeció; subió a la sala sobre la puerta y lloró; y mientras andaba decía: «¡Hijo mío Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!»

Referencias: 2 Sam 18:9.14; 2 Sam 18:33 (19:1 TM); Alter, La historia de David; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

43. El regreso y la revuelta de Seba

c. 979 a. e. c.*

Judá sale a recibir al rey en el Jordán; Simei pide perdón, Mefiboset explica su ausencia, Barzilai rehúsa ir a la corte. Israel y Judá discuten por el rey, y Seba, hijo de Bicri, toca el shofar: «¡No tenemos parte con David!». Joab lo persigue hasta Abel-bet-maaca, donde una mujer sabia entrega su cabeza.

Joab, destituido en favor de Amasa, lo asesina con el mismo abrazo con que mató a Abner y recupera el mando. La grieta entre Israel y Judá, visible en el Jordán, es la que se abrirá del todo en 931 con Jeroboán. Abel-bet-maaca, al norte de Dan, es hoy un tell en excavación.

Salmo del camino: Sal 122:1–3 — El regreso del rey a su ciudad, mientras Seba intenta romper la unidad de Israel y Judá.

שִׁיר הַמַּעֲלוֹת לְדָוִד שָׂמַחְתִּי בְּאֹמְרִים לִי בֵּית יְהוָה נֵלֵךְ׃ עֹמְדוֹת הָיוּ רַגְלֵינוּ בִּשְׁעָרַיִךְ יְרוּשָׁלִָם׃ יְרוּשָׁלִַם הַבְּנוּיָה כְּעִיר שֶׁחֻבְּרָה־לָּהּ יַחְדָּו

Cántico de las subidas. De David. Me alegré cuando me dijeron: «Vamos a la casa de YHWH». Nuestros pies están ya en tus puertas, Jerusalén. Jerusalén, edificada como ciudad bien unida en sí misma.

Lugares: Vados del Jordán (Los vados frente a Jericó por los que David cruzó al huir y al volver (2 Sam 17:22; 19:15–18).); Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Gabaón (El-Jib, 9 km al noroeste de Jerusalén: el estanque donde se enfrentaron los hombres de Joab y de Abner (2 Sam 2:13).); Abel-bet-maaca (Tel Abel Beth Maacah, al norte de Dan: la ciudad donde terminó la rebelión de Seba (2 Sam 20:14–22).); Tel Dan (Tell el-Qadi, en las fuentes del Jordán: aquí apareció la estela aramea que nombra la «casa de David».); Mahanaim (Tell edh-Dhahab, junto al Jaboc (Jordania), identificación probable: capital de Is-boset y refugio de David ante Absalón (2 Sam 2:8; 17:24).)

Referencias: 2 Sam 20:1; 2 Sam 20:15; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; MacArthur, Biblia de estudio; Jamieson, Fausset y Brown

Últimos años y legado

44. El censo y la era de Arauna

c. 975 a. e. c.*

David manda contar al pueblo; Joab se resiste. Después «le remuerde el corazón». Gad le ofrece tres castigos; David elige caer «en la mano de YHWH». La peste se detiene junto a la era de Arauna el jebuseo. David la compra: «no ofreceré holocaustos que no me cuesten nada», y levanta un altar.

Crónicas añade: «esta será la casa de YHWH Dios» (1 Cr 22:1) y la sitúa «en el monte Moriah» (2 Cr 3:1), la montaña del sacrificio de Isaac. Así la era del jebuseo, al norte de la Ciudad de David, se convierte en el monte del Templo, hoy bajo la explanada del Domo de la Roca. David no edificará: «mucha sangre has derramado».

Salmo del camino: Sal 30:1–3 — «Cántico para la dedicación de la casa»: la tradición lo liga a la era de Arauna, donde cesa la plaga y se señala el lugar del templo.

מִזְמוֹר שִׁיר־חֲנֻכַּת הַבַּיִת לְדָוִד אֲרוֹמִמְךָ יְהוָה כִּי דִלִּיתָנִי וְלֹא־שִׂמַּחְתָּ אֹיְבַי לִי׃ יְהוָה אֱלֹהָי שִׁוֲּעְתִּי אֵלֶיךָ וַתִּרְפָּאֵנִי׃ יְהוָה הֶעֱלִיתָ מִן־שְׁאוֹל נַפְשִׁי חִיִּיתַנִי מִיּוֹרְדִי

Salmo. Cántico para la dedicación de la casa. De David. Te exaltaré, YHWH, porque me has levantado y no has dejado que mis enemigos se alegren de mí. YHWH, Dios mío, a ti clamé y me sanaste. YHWH, hiciste subir mi alma del Seol; me diste vida para que no bajara a la fosa.

Referencias: 2 Sam 24:1.10; 1 Cr 21:1; 2 Sam 24:24–25; 1 Cr 22:1; 1 Cr 22:8; Hillel, Historia natural de la Biblia; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»; MacArthur, Biblia de estudio

45. Adonías, Natán y Salomón en Guihón

c. 971 a. e. c.*

David, anciano y friolento, ya no gobierna. Adonías se proclama rey con Joab y Abiatar. Natán y Betsabé le recuerdan el juramento; David ordena: «montad a Salomón en mi mula, bajadlo a Guihón, y que Sadoc lo unja». Tocan el shofar: «¡Viva el rey Salomón!». Adonías se aferra a los cuernos del altar.

La unción se hace en la fuente de Guihón, al pie de la Ciudad de David, con el cuerno de aceite «de la Tienda»: el mismo gesto de Samuel en Belén. El cuerno de Guihón cierra la serie: el aceite pasa del padre al hijo. Sadoc sustituye a Abiatar, y con él termina la casa de Elí.

Salmo del camino: Sal 72:1–2 — La oración por el hijo del rey; el salmo termina: «aquí acaban las oraciones de David, hijo de Isaí».

לִשְׁלֹמֹה אֱלֹהִים מִשְׁפָּטֶיךָ לְמֶלֶךְ תֵּן וְצִדְקָתְךָ לְבֶן־מֶלֶךְ׃ יָדִין עַמְּךָ בְצֶדֶק וַעֲנִיֶּיךָ בְמִשְׁפָּט

De Salomón. Dios, da tus juicios al rey y tu justicia al hijo del rey. Que juzgue a tu pueblo con justicia y a tus pobres con derecho.

Unciones: 3. Fuente de Guihón

Lugares: Jerusalén (La colina sureste, sobre la fuente de Guihón: la Jebús jebusea que David tomó y llamó «Ciudad de David» (2 Sam 5:7–9).); Era de Arauna (La explanada al norte de la Ciudad de David: la era del jebuseo Arauna, donde David levantó el altar y Salomón el templo (2 Sam 24; 2 Cr 3:1).); Monte Sion (La colina suroeste de Jerusalén: allí la tradición medieval sitúa la «Tumba de David», en el Cenáculo.); Olivos (La cuesta al este del Cedrón por la que David subió llorando y descalzo al huir de Absalón (2 Sam 15:30).)

Referencias: 1 R 1:5; 1 R 1:33.38–39; Documento de estudio: las unciones de David; MacArthur, Biblia de estudio; M. Henry, Comentario

46. Últimas palabras y muerte en la Ciudad de David

c. 970 a. e. c.* · 70 años

«El Espíritu de YHWH ha hablado por mí… el que gobierna con justicia es como la luz de la mañana.» David encarga a Salomón: «esfuérzate y sé hombre; guarda lo que YHWH te ha encomendado». Duerme con sus padres y es sepultado en la Ciudad de David, tras cuarenta años de reinado.

Pedro dirá en Pentecostés que «su sepulcro está entre nosotros hasta hoy» (Hch 2:29); Josefo cuenta que Hircano y Herodes lo abrieron buscando tesoros. La «Tumba de David» del monte Sion occidental es una tradición medieval sobre una colina que solo se llamó Sion desde época bizantina; la Biblia lo entierra en la colina oriental.

Salmo del camino: Sal 71:17–18 — El salmo del anciano: desde la juventud de Belén hasta las canas del lecho de muerte.

אֱלֹהִים לִמַּדְתַּנִי מִנְּעוּרָי וְעַד־הֵנָּה אַגִּיד נִפְלְאוֹתֶיךָ׃ וְגַם עַד־זִקְנָה וְשֵׂיבָה אֱלֹהִים אַל־תַּעַזְבֵנִי עַד־אַגִּיד זְרוֹעֲךָ לְדוֹר לְכָל־יָבוֹא גְּבוּרָתֶךָ

Dios, me has enseñado desde mi juventud, y hasta hoy anuncio tus maravillas. Aun en la vejez y las canas, Dios, no me abandones, hasta que anuncie tu brazo a la generación venidera, tu poder a todos los que han de venir.

2 Sam 23:1–4

וְאֵלֶּה דִּבְרֵי דָוִד הָאַחֲרֹנִים נְאֻם דָּוִד בֶּן־יִשַׁי וּנְאֻם הַגֶּבֶר הֻקַם עָל מְשִׁיחַ אֱלֹהֵי יַעֲקֹב וּנְעִים זְמִרוֹת יִשְׂרָאֵל׃ רוּחַ יְהוָה דִּבֶּר־בִּי וּמִלָּתוֹ עַל־לְשׁוֹנִי׃ אָמַר אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל לִי דִבֶּר צוּר יִשְׂרָאֵל מוֹשֵׁל בָּאָדָם צַדִּיק מוֹשֵׁל יִרְאַת אֱלֹהִים׃ וּכְאוֹר בֹּקֶר יִזְרַח־שָׁמֶשׁ בֹּקֶר לֹא עָבוֹת מִנֹּגַהּ מִמָּטָר דֶּשֶׁא מֵאָרֶץ

Estas son las últimas palabras de David. Oráculo de David, hijo de Isaí; oráculo del hombre puesto en alto, el ungido del Dios de Jacob, el dulce cantor (literalmente: «el amable de los cantos») de Israel. El Espíritu de YHWH ha hablado por mí; su palabra está en mi lengua. Ha dicho el Dios de Israel, me ha hablado la Roca de Israel: «El que gobierna a los hombres con justicia, el que gobierna en el temor de Dios, es como la luz de la mañana cuando sale el sol, una mañana sin nubes, cuando por el resplandor tras la lluvia brota la hierba de la tierra».

Referencias: 2 Sam 23:1–4; 2 Sam 23:5; 1 R 2:1–4; 1 R 2:10–11; Hch 2:29–30; Josefo sobre la tumba de David; Talmud, Shabat 30a–b; MacArthur, Biblia de estudio

47. De Belén a Jerusalén: el camino completo

Síntesis · de Belén a Jerusalén

Veinte tramos en cuarenta kilómetros a la redonda y, por una vez, hasta Gat, Moab, Jezreel y Galaad: la vida de David cabe casi entera entre Belén, el desierto de Judá y Jerusalén. Toca cada tramo para leer el pasaje, la arqueología y el lugar hoy; «Recorrer el camino» los sigue uno a uno.

El atlas enciende tres capas: Relato (los lugares bíblicos), Arqueología (Qeiyafa, Tel Dan, la Ciudad de David, Gabaón, Tell el-Ful) y Hoy (ciudades y fronteras actuales, con imagen satelital). Las tres unciones llevan el cuerno numerado. Las rutas antiguas —Camino de los Patriarcas, Camino del Mar, Carretera del Rey— se activan con «Rutas».

Salmo del camino: Sal 139:1–3 — El atlas del camino completo, visto desde Dios: «todos mis caminos te son conocidos».

לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד מִזְמוֹר יְהוָה חֲקַרְתַּנִי וַתֵּדָע׃ אַתָּה יָדַעְתָּ שִׁבְתִּי וְקוּמִי בַּנְתָּה לְרֵעִי מֵרָחוֹק׃ אָרְחִי וְרִבְעִי זֵרִיתָ וְכָל־דְּרָכַי הִסְכַּנְתָּה

Al director. De David. Salmo. YHWH, me has escudriñado y me conoces. Tú sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; desde lejos entiendes mi pensamiento. Mi caminar y mi descanso los has medido; todos mis caminos te son conocidos.

Referencias: Hch 13:22; Garfinkel, Ganor y Hasel, Tras los pasos del rey David; Curso «Explorando la Tierra Bíblica de Israel»

48. «Yo soy la raíz y el linaje de David»

Reflexión

El Nuevo Testamento abre con «Jesús el Mesías, hijo de David» y cierra con «yo soy la raíz y el linaje de David». Entre ambos, los ciegos de Jericó gritan «hijo de David», Pedro cita su sepulcro y Pablo su corazón. El pastor de Belén quedó como el molde del Rey que había de venir.

Los profetas ya lo habían dicho: una vara del tronco de Isaí (Is 11), un Renuevo justo para David (Jer 23), «mi siervo David» como único pastor (Ez 34). El Salmo 110, «dijo YHWH a mi Señor», será el texto más citado del Nuevo Testamento sobre Jesús.

Salmo del camino: Sal 2:7–8 — El salmo real que el Nuevo Testamento lee del Hijo de David (Hch 13:33; Heb 1:5).

אֲסַפְּרָה אֶל חֹק יְהוָה אָמַר אֵלַי בְּנִי אַתָּה אֲנִי הַיּוֹם יְלִדְתִּיךָ׃ שְׁאַל מִמֶּנִּי וְאֶתְּנָה גוֹיִם נַחֲלָתֶךָ וַאֲחֻזָּתְךָ אַפְסֵי־אָרֶץ

Anunciaré el decreto: YHWH me ha dicho: «Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy. Pídeme, y te daré las naciones por herencia y los confines de la tierra por posesión».

Ap 22:16

Ἐγὼ Ἰησοῦς ἔπεμψα τὸν ἄγγελόν μου μαρτυρῆσαι ὑμῖν ταῦτα ἐπὶ ταῖς ἐκκλησίαις. ἐγώ εἰμι ἡ ῥίζα καὶ τὸ γένος Δαυίδ, ὁ ἀστὴρ ὁ λαμπρὸς ὁ πρωϊνός.

«Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana».

Referencias: Mt 1:1; Ap 22:16; Sal 110:1; Is 11:1; Jer 23:5; Ez 34:23; Lc 2:4

Fuentes

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